miércoles, 11 de noviembre de 2015

fall in love .- 33 34 35 y 36

Capítulo 33
El día llegó, el baile de fin de curso. Todos estaban emocionados, ahora más que nunca, después de todo, era el fin de la secundaria, y de absolutamente toda la época escolar simple. Ahora el futuro se les venía encima, y por lo menos, planeaban pasarla bien antes de tener que tomar decisiones.
Tom se estaba duchando, mientras cantaba suavemente una melodía de Ed Sheeran, uno de sus cantautores favoritos. Tenía gran habilidad para el canto, pero no le gustaba cantar en público. Ni siquiera a ___ solía cantarle. Quizás hoy era el día, le cantaría, después de todo, el ambiente lo llevaría a hacer alguna locura por ella.
Mientras tanto ____ se arreglaba el cabello. Levantó la mirada, y decidió que tenía que lavarse la cara. Los rastros de llanto seguían allí. Suspiró, se mojó la cara y se secó con la toalla. Se puso otra vez frente al espejo, terminó de arreglarse el cabello, se sacó la bata, dejando ver su cuerpo semidesnudo en el espejo. Sonrió débilmente al ver una marca en su cuello, mataría a Tom, tendría que ponerse maquillaje para que no se notase. Se maquilló bastante, borrando las ojeras y haciendo parecer que nada le sucedía. Se puso el vestido, Tom la miraría con cara de pervertido cuando la viese, estaba segura. Se puso los enormes tacones, y terminó los últimos detalles. Tom vendría por ella en quince minutos. Se dio una última mirada, se puso su pulsera favorita, aquella que Tom le dio. Y finalmente, bajó.
Su madre estaba allí, la observó de pies a cabeza y sonrió. Rob, sonrió también, aunque a ___ le dio miedo la sonrisa maléfica. Lo odiaba, no quería mirarlo a los ojos.
Tom tocó la bocina, mientras se borraba el beso de su madre de la mejilla. Bajó del auto, y se apoyó en él, luego nervioso, volteó a darse otra mirada. Se acomodó la corbata, que necesariamente tenía que ser roja, a petición de ____. Sonrió nervioso, entonces la puerta de la casa se abrió.
Si no fuese porque la mandíbula de Tom estaba adherida al resto de huesos de su cara, se abría caído. Estaba hermosa, no, más que eso, estaba jodidamente sexy y preciosa, el solo verla lo hacía pensar cosas indebidas. Tomó una bocanada de aire, y suspiró.
____ llevaba un apretado vestido rojo, que dejaba un hombro totalmente al descubierto. Era corto, muy corto y dejaba ver sus largas piernas, usaba unos zapatos rojos con un enorme tacón, su cabello estaba recogido en un bonito peinado, llevaba unos aros negros, en combinación al color de sus uñas y de su bolso. Sus ojos estaban maquillados perfectamente, sus gruesas pestañas enmarcaban sus ojos, más el delineador que le daba una mirada intensa. Sus mejillas levemente sonrojadas, y la mejor parte. Sus tentadores y gruesos labios que iban pintados rojos. Ella sonrió tímidamente, mientras Tom se la comía con la mirada.
-Estás… -no tenía palabras para describir lo perfecta que se veía -¡oh! No sé que decir.
-¿Estoy bien? –preguntó ella mordiéndose el labio. Tom evitó mirar sus labios demasiado.
-Estás… oh dios, jodidamente sexy y perfecta, mi amor –dijo besando la frente de la chica. Le abrió la puerta del copiloto, y le dio la mano para que subiera. Ella sonrió coqueta. Tom saludó con la mano a la madre de _____ y a su novio. Subió y encendió el auto, tratando de no mirar mucho las descubiertas piernas de su novia. –Ponte el cinturón –susurró. Ella asintió y se lo puso. Tom manejó hasta el gran gimnasio perfectamente decorado de la secundaria. La ayudó a bajar, tomándole la mano. Ella le sonrió.
Entraron tomados de la mano, Tom sonreía con suficiencia. El lugar estaba maravilloso, parecía un local nocturno sofisticado, iluminado a la perfección. Era hermoso contemplarlo.
-¿Lista para una noche inolvidable? –preguntó Tom mientras la tomaba por la cintura.
-Claro que sí –dijo ella sonriéndole. Pasó sus brazos por el cuello de su novio –esta vez, sin interrupciones, será nuestra noche –susurró ella coquetamente sobre sus labios. Le dio un suave beso.
-Te amo preciosa –dijo el abrazándola con fuerza –nunca lo olvides ¿sí?
-Nunca lo haré –dijo ella con un poco de melancolía.
-¿Pasa algo? –preguntó Tom mirándola fijamente. Ella miró esos ojos ambarinos que la habían enamorado. Sintió un enorme nudo en la garganta.
-No mi amor, no pasa nada –dijo ella con una sonrisa. El sonrió y le tomó la mano, mientras se acercaban a donde había más gente, allí estaba chay y Jess. Les sonrieron. Jess se veía hermosa, llevaba un vestido negro ajustado y unos tacones plateados. Se abrazaron.
-¿Puedes creer que la secundaria se va? –preguntó ella con emoción -¡No puedo creerlo!
-Yo tampoco –dijo ella con una sonrisa –tú ya acabaste la secundaria –dijo ___ arqueando una ceja cuando miró a Isaias.
-Tengo mis trucos –dijo Isaias divertido. Los cuatro rieron.
-¿Dónde están los chicos? –preguntó Tom mientras le echaba una mirada a su reloj.
-Gustav y Jazmyn están por allá –dijo indicando la mesa del ponche y la comida –ya sabes… es Gustav. –rieron –Liam y Angie están bailando por allá –indicó la pista de baile, el castaño tenía tomada de la cintura a la muchacha, y se sonreían, como tontos enamorados. –y Georg con Karla no han llegado aún.
-¿Quieres beber algo o vamos a bailar? –preguntó Tom a ____.
-Vamos a bailar, quiero que pasemos una noche extraordinaria –dijo ella mientras le tomaba la mano. El sonrió, y caminaron hasta la pista de baile. La música pop y electrónica los mantuvo entretenidos alrededor de una hora, luego algunos bailes mas atrevidos, en el que Tom tenía que tomar aire para no desnudarla allí mismo.
Fueron a tomar algo de ponche. Se encontraron con Georg y Karla, quienes lucían estupendo. Georg se veía tan sensual como es característico de él, y Karla llevaba un vestido atrevido. Sonreían, mientras Georg llevaba por la cintura a su novia. Tom y ___ bebieron, no demasiado, ambos querían pasar una noche perfecta, y recordarla el resto de sus vidas. Pasaron algunas horas de música y baile, ____ ya estaba cansada y comenzaban a dolerle los pies. Le había pedido a Tom que se sentaran. Aunque en ese instante todo paró y la gente se susurraba cosas.
El DJ tomó el micrófono y paró la música. Todos lo miraron atento.
-Bien chicos y chicas, son pasada la una de la madrugada, y es hora de un par de lentos. Para enamorarse por última vez en la secundaria –dijo el muchacho con una sonrisa.
Tom miró a ____ con una coqueta sonrisa, ella aceptó, era lo que habían esperado. Comenzó a sonar la canción que bailan los protagonistas de la saga Crepúsculo en el baile de graduación de Bella. Flightless Bird. Tom la tomó por la cintura, mientras la música a su alrededor los llenaba. Las luces bajaron. Ella posó sus brazos alrededor del cuello de Tom, sin dejar de mirarse, y se balancearon suavemente al ritmo de la música. Tom suspiró, mientras la apegaba más a su cuerpo. ___ sentía un enorme nudo en la garganta, por fin, todo parecía perfecto. Los ojos ambarinos de Tom brillaban demostrando lo emocionado que estaba respecto al baile. Todo parecía más bello. Todo había cambiado desde que decidieron darse esa oportunidad. Ella sonreía mientras lo miraba con toda la ternura del mundo. Tom la abrazó contra él, mientras le cantaba la canción al oído.
Ella sintió un escalofrío recorrer su espalda, mientras cerraba los ojos. El abrazo de Tom era protector, como si jamás quisiera dejarla ir. Ella le pertenecía, y nunca la dejaría ir. Se separaron y se miraron a los ojos otra vez, era una conexión, era mágico lo que sentían con solo mirarse. Tom pasó su mano por la mejilla de la muchacha, con delicadeza, mientras ella cerraba los ojos. Le tomó la mano y ella dio una vuelta mientras bailaban, el volvió a tomarla por la cintura. No pudo evitar que las lágrimas cayeran por su rostro, aunque le arruinaran el perfecto maquillaje. Lo amaba, ¡dios como lo amaba!, sentir su mano sobre la de ella, mientras bailaban, era un sueño. Amaba cada parte de él, su personalidad, sus risas, sus llantos, absolutamente todo. Ella le tocó la frente con cuidado, pasando por su ojo ya más sano, por sus labios, esos que amaba besar. Se abrazaron, mientras bailaban. Él pasó su mano por sus brazos, hasta tomar otra vez sus manos. Ella pasó la mano por el cabello de Tom, mientras lo acercaba a ella. Se miraron embobados, mientras se acercaban. Cerraron los ojos sintiendo la respiración del otro en sus labios. Sus labios hicieron presión. Ella lo apegó más a su cuerpo, mientras enredaba las rastas rubias de Tom en sus dedos. Movían sus bocas lentamente, realmente estaban en su propio mundo. Nadie, absolutamente nadie, importaba. Ella seguía llorando, de la emoción y del dolor que estaba escondiendo por Tom. Trató de no pensar en ello, le dolía demasiado. Se aferró más a Tom mientras se besaban con tanto amor, con tanta pasión. Se separaron un poco.
-Estoy tan enamorado de ti mi vida –le dijo Tom –eres la mujer más hermosa del mundo. No quiero dejarte ir, jamás. –él le limpió las lágrimas que corrían por sus mejillas. –no llores amor.
-Te amo Tom, te amo –lo besó otra vez, hasta que la canción se acabó.
Se besaron una vez más. Entonces la música cambió otra vez a algo más movido. Tom la tomó de la mano y la llevó fuera del gimnasio. Las estrellas brillaban, la luna relucía más que nunca. Él se sentó en un escalón de una de las escaleras que daba a algunas oficinas, y la hizo sentarse sobre sus piernas. Le tomó las manos.
-Cantas hermoso Tom, no sé como no cantas más seguido para mí –dijo ella mientras limpiaba sus mejillas.
-Me avergonzaba un poco –admitió Tom mientras rodeaba la cintura de ella con las manos. –pero ahora hago todo lo que me pidas.
-Deja de ser tan perfecto, cariño –dijo ella apoyando su cabeza en el hombro de Tom.
-No soy perfecto –dijo Tom.
-Sí, lo eres, eres perfecto para mí –dijo ella abrazándose a él.
-Eso me gusta más –admitió Tom. –te amo princesa.
-Te amo, Kaulitz –dijo ella.
Se abrazaron, y al cabo de un rato, entraron otra vez a disfrutar con sus amigos.

Capítulo 34
Los pies la estaban matando cuando llegó a su hogar luego de un hermoso baile. Se sacó los tacones para entrar a su casa, sigilosamente. Eran las cinco de la mañana. Entró muy silenciosa y cerró la puerta.
Cuando iba a subir las escaleras, alguien le tomó el brazo. Volteó bruscamente, y vio a alguien parado junto a ella y algo la golpeó en la boca. Tom se tiró en la cama con una sonrisa imborrable. Aún sentía el perfume de su novia en su cuerpo. Todo, absolutamente todo había sido tan perfecto como siempre soñó. Estaba enamorado, totalmente enamorado de _____. Era algo inexplicable. Ese tipo de cosas que no tienes descripción, solo son por sí solas. Miró el traje que había doblado con cuidado, y sonrió otra vez. Todo parecía perfecto, todo era perfecto. Era capaz de proyectar su vida con ella, aunque sonara algo loco, el quería estar con ella para toda la vida. Cerró los ojos, dejando fluir su imaginación. Imaginaba si algún día vivirían juntos. Cuando eran pequeños habían prometido vivir juntos, aunque nunca como pareja, nunca lo habían imaginado. Ahora todo era diferente. Entrarían a estudiar, y conseguirían un apartamento juntos si iban a la misma universidad. Si así fuera, ella elegiría, siempre le negaba a Tom elegir las cosas que tuvieran que ver con decoración y todo eso. Como cuando armaban los árboles de navidad juntos. Ella acaparaba todo el trabajo. Sonrió por inercia. Imaginó verla despertar a su lado cada mañana, prepararle el desayuno, o probablemente lo haría ella, no le gustaba como Tom cocinaba. Siempre terminaba encontrándole algún detalle a la comida. La imaginó terminando la universidad y él ahí, felicitándola, besándola y diciéndole lo orgulloso que estaba. Imaginó cuando le pidiera matrimonio, eso era un anhelo. Verla con un vestido blanco, ajustado a su hermosa figura, llegando al altar, luego de tantos años. Diciéndole que sí, ellos besándose. Sabía que no sería fácil, y que pelearían demasiado, ella era muy terca, y él era peor.

La última imagen que vino a su cabeza provocó su corazón acelerarse. ____ sonriéndole, pero de otra forma, convertida en una mujer, y con un enorme vientre. ¿Tendrían alguna vez hijos? Si, esperaba que sí, estaría encantado de tener pequeños niños como él y chicas como ella, corriendo en una hermosa casa. El sueño de todo enamorado. Esperaba que se cumpliera, realmente lo quería. Finalmente, se quedó dormido con aquellas imágenes.
A la mañana siguiente, despertó alrededor de las 3 de la tarde. Estaba exhausto aún, pero su madre amablemente se encargó de llevarle el desayuno a la cama. Le contó todo, y lo enamorado que estaba. Hablaron mucho del tema, Simone se sentía orgullosa de su hijo, era todo un hombre enamorado y eso la hacía extremadamente feliz.
Tom se dio una ducha, y luego de eso fue a buscar a ____, pero antes de tocar el timbre, su celular sonó.
-¿Sí?
-Hey Tom, Liam y yo estamos en el bowling, y Gustav con Isaias vienen en camino. Tarde de chicos ¿te anotas? –la voz emocionada de su amigo Georg lo hizo sonreír.
-Claro hermano, voy en camino –cortó el teléfono, dio una mirada a la casa de ____ y fue a buscar su auto.
Llegó al bowling, Georg se estaba burlando de Isaias porque había hecho más puntos, Gustav y Liam discutían por quien anotaba los puntos.
-¡Llegó bebé tarzán! –gritó Isaias.
-Hey –dijo Tom.
-¿____ te soltó por fin? –preguntó Georg divertido mientras le palmeaba el hombro.
-No la he visto desde que la dejé en su casa, no soy como tú Listing –ambos rieron.
-Georg, a veces creo que eres un ninfómano –dijo Gustav divertido.
-Rubio, no te hagas el idi0ta, estoy seguro que ya no duermes tanto desde que estás con Jazmyn –dijo Georg burlón.
-Georg, lo tuyo es grave –dijo Isaias divertido –cada vez que te llamo suenas como si hubieses corrido una maratón, y siempre la voz de Karla de fondo.
-Exagerado –dijo Georg sonrojándose. Tom fue a tomar un bolo, se puso en posición, y lo lanzó. Le dio a todos los palitroques.
-¡Tomen esa inútiles! –dijo con una satisfecha sonrisa.
-Golpe de suerte, idiota –dijo Georg arqueando una ceja.
-Abran paso, que el señor crowell les mostrará como se hace –dijo Liam tomando un bolo. Lo tiró, pero un palitroque no quiso caer. –casi. –musitó enfadado.
-Sigo ganándote Crowell –dijo Tom con una sonrisa.
-El osito de la suerte ganará chicos –dijo Gustav mientras lanzaba el bolo. Le dio a absolutamente todos los palitroques -¡así se hace!
-Pura suerte –dijo Liam rodando los ojos.
-Me toca –dijo Isaias.
Así que la tarde se les hizo muy tranquila. Luego de eso, fueron a casa de Georg y tomaron unas cervezas, Tom casi ni tomo porque manejaría. Así que alrededor de las siete de la tarde estacionó su auto en la casa, y decidió ir a ver a _____.
Tocó el timbre, y le abrió el padrastro de ___.
-Buenas tardes –dijo Tom -¿se encuentra ___?
-No, no está, y no vuelve hasta tarde –dijo el hombre de forma brusca –adiós.
Cerró la puerta. Tom arqueó una ceja. ¿Qué le sucedía al hombre ese?
Llegó a casa y se dispuso a jugar un videojuego. Aunque en su mente divagaba por qué no le habría avisado que no iba a estar, si supuestamente se verían más tarde. Ahora que se percataba, ese hombre no le daba buena espina. Decidió ir a llamarla por teléfono. Marcó su número, una, dos y tres veces y nadie contestó. Supuso que realmente estaría ocupada, y tampoco quería ser muy obsesivo, no quería que ella terminara por hartarse.
Tomó su guitarra y tocó algunas cosas sin sentido. Gustav le había estado dando algunas clases de guitarra, y aprendía bastante rápido.
Miró la hora, eran las diez y media, probablemente ella habría llegado. Salió de su casa, y caminó hasta la casa de ____. Tocó el timbre, y le abrió justamente ella.
Pero algo estaba diferente, ella no lucía su alegría de siempre, le besó cortamente los labios sin decir absolutamente nada.
-¿Pasa algo? –preguntó Tom tomando su mentón y mirándola a los ojos. Ella tenía los ojos llorosos.
-No, estoy bien –musitó ella. Tom la tomó de la cintura y la abrazó contra su cuerpo. Ella intentó evitar llorar a toda costa. Respiró pesadamente mientras abrazaba a su novio. No quería soltarlo, mantendría ese momento para siempre.
-¿Vienes a mi casa? –ella asintió. Cerró la puerta tras ella, tomó la mano de Tom y fueron hasta su casa. Tom notaba que algo sucedía, ella normalmente le hablaba y le contaba acerca de su día, o de cualquier cosa. Pero estaba ida, no parecía ella.

Capítulo 35
Un par de días después, las cosas entre ellos no iban del todo bien. No había peleas o motivos de disgusto, solamente era ella. Estaba muy diferente, y Tom se daba cuenta de que algo pasaba. No era su ____, no hablaba, casi ni lo besaba, y prácticamente hablaba solo cuando intentaba conversar con ella acerca de algo.
-_____ vamos, algo te sucede… -dijo él mientras se sentaban en la cama del de rastas.
-Nada Tom, estoy cansada, solo eso –dijo ella en un susurro. Tom suspiró, esa era su respuesta para todo últimamente. Y sabía que no era eso, pero no encontraba la forma de hacerla admitir lo que le pasaba. ¿Qué acaso no confiaba en él? Se comenzaba a hacer esa clase de preguntas, solamente quería ayudarla, pero ella no respondía, ella solo seguía ignorándolo.
-¿Confias en mí? –preguntó Tom mientras su mano recorría el cabello de la morena.
-Claro que sí –dijo ella mientras miraba al suelo. Tom puso su mano en su mejilla.
-Entonces dime que sucede. –dijo él mientras le levantaba el rostro para que sus miradas se encontraran. Sus ojos marrones no lucían como siempre, estaban opacos. Y el comenzaba a asustarse. La amaba, y necesitaba protegerla, pero ella estaba haciendo una pared imaginaria contra todo el mundo, escondiéndose y no dejando a la gente que la amaba entrar.
-¿Cuántas veces quieres que te diga que nada? –dijo ella molesta.
-No sé, las que sean necesarias para que termines contándome la verdad –musitó él también molesto –se supone que confías en mí.
-Confío en ti, y te digo, no me sucede absolutamente nada –dijo ella con tono seco.
-Mentirosa –acusó Tom -¿acaso quieres terminar conmigo? Si quieres poner en práctica toda esa mierda de la distancia antes de terminar, solo dímelo enseguida. –dijo el fríamente.
-No quiero terminar contigo, solo estoy cansada y algo estresada ¿no puedo tener un par de días sin estar saltando de alegría? –preguntó ella irónicamente.
-No quiero que la distancia comience a hacer efecto –dijo Tom relajando un poco el tono. –te amo, y realmente quiero que esto funcione –susurró. Se miraron a los ojos, entonces Tom se acercó a ella y le dio un beso. Ella lo respondió, movieron sus labios con suavidad, disfrutando los segundos, disfrutándose el uno con el otro. Tom se movió un poco para besarla con más intensidad, sintiendo como el corazón comenzaba a latirle aceleradamente, sintiendo la sangre comenzar a correr por sus venas. Les comenzaba a faltar el aire, entonces el la empujó con cuidado dejándola recostada sobre la cama. Se acomodó sobre ella mientras seguía besándola. La morena enredo sus dedos en el cabello de Tom, acercándolo más a ella. Tom metió sus manos bajo su camiseta, acariciando su piel, mientras le besaba el cuello. –te amo demasiado, no te alejes de mí –le susurró con la voz más ronca en el oído. Ella cerró los ojos, sintiendo un escalofrío recorrer su cuerpo ante la sensualidad de su voz. Tom se quitó la camisa que llevaba, y volvió a besarla. La ayudó también a quitarse su camiseta, para atacar sus labios otra vez. Le costaba respirar, sus pulmones exigían aún más aire, pero no podía separar sus labios de los de ella. Entonces le sacó el brasier y siguió besándola. La poca cordura iba desapareciendo a cada movimiento de sus bocas. Entonces la mano de Tom bajó hasta su vientre, y comenzó a meterla por el pantalón de ella. Fue cuando ella lanzó un grito y le dio un empujón a Tom.
-¡No me toques! –le gritó cubriéndose. Tom la miró confundido, no entendía que había pasado.
-¿Qué pasó? ¿Qué hice mal? –preguntó él mientras se acercaba a ella.
-¡Aléjate de mí! –chilló ella poniéndose su ropa. Tom le tomó el brazo cuando se paró, dispuesta a irse. -¡suéltame! –le gritó desesperada. Tom la soltó y ella corrió para irse.
Y dejó a Tom confuso, con mil preguntas en la cabeza. Se sentía mal, y no sabía precisamente si era el culpable o no. No sabía que había hecho mal, no tenía idea que estaba sucediendo y comenzaba a preocuparse más de la cuenta. La actitud de su novia le estaba preocupando ya demasiado. Se puso su camisa, fue al baño a mojarse la cara, y decidió ir a hablar con Jess.
Tocó el timbre, y le abrió la puerta su mejor amigo.
-¿Isaias? –preguntó arqueando una ceja. Su amigo venía algo despeinado y sudaba. –no quiero imaginarme que hacías –frunció el ceño e hizo una divertida mueca de asco. Isaias sonrió -¿está Jess?
-¿Y tú para qué quieres a mi novia? –dijo el muchacho arqueando una ceja.
-Para llevármela y besarla –dijo Tom irónico rodando los ojos. Ambos rieron –necesito hablar con ella. –Isaias asintió y lo hizo pasar. Entró, se sentó en el sofá, Isaias llamó a Jess. Ella bajó mientras se tomaba el cabello en una coleta.
-Hola Tom –dijo alegre. Le dio un beso en la mejilla. Tom sonrió débilmente. Se sentó Jess, y Isaias junto a ella. -¿pasa algo?
-Yo… necesitaba hablar contigo –musitó –es sobre… _____.
-¿Qué ha pasado Tom? –preguntó ella.
-Ella… actua tan extraño –comenzó Tom –es como si… quisiera terminar conmigo, aunque asegura que no, pero casi ni me habla, a veces llora sin razón… -Jess miró al suelo dando un suspiro. Isaias escuchaba atento a su mejor amigo, quien lucía bastante afligido. –es tan extraño, hoy… estábamos en mi habitación, besándonos… todo subió un poco de tono, y de un momento a otro ella gritó que la soltara. –Jess frunció el ceño –gritó que no la volviera a tocar y se fue corriendo, quedé como un idiota viéndola irse. Ninguna explicación, nada.
-Si he notado su comportamiento –admitió Jess. –pero debo admitir que no tengo idea que sucede. –confesó la muchacha. Isaias estaba callado. Le preocupaba un poco la situación, Tom estaba afligido. Sabía que estaba enamorado de ___, y que cualquier cosa podría herirlo. Le preocupaba su mejor amigo. ____ era una buena chica, y no estaba actuando así sin algún motivo, o algo que le estuviese sucediendo. Pero la pregunta era ¿qué rayos sucedía?
-He intentado preguntarle… ¡ni te imaginas cuantas veces! –dijo Tom mientras su mano pasaba por sus rastas, estaba nervioso. –hoy discutimos, porque le dije que no confiaba en mí, pero aún así ella dijo que no sucedía nada.
-Yo también le he preguntado, y siempre responde “estoy cansada” –dijo Jess, Isaias tomó su mano, y le dio un cariñoso apretón, dándole ánimo. Ella le sonrió débilmente –me preocupa, es mi mejor amiga, y es obvio que algo sucede. –Tom asintió.
-Todo comenzó a cambiar luego del baile ¿sabes? –Tom recordó a su novia algo diferente ese día, pero nada muy preocupante. Los días siguientes a eso, se había notado un brusco cambio en su personalidad. Extrañaba a su ____, la ____ cariñosa, tierna, sonriente y divertida. ¿Qué le estaba pasando? Estaba con el ánimo por los suelos.
-Tranquilo Tom… debemos averiguar que sucede, te aseguro que las cosas estarán mejor –dijo ella palmeándole el hombro cariñosamente. Tom sonrió débilmente.
-Eso espero Jess… -dijo Tom mientras miraba a su amiga y a su mejor amigo.


Capítulo 36
Tom miraba atento la hoja sobre la que estaba escribiendo. La solicitud a la universidad le pedía una serie de datos, y cuando se desconcentraba, podía poner cualquier estupidez. ____ estaba junto a él, callada como le era habitual estos días.
-Fecha de nacimiento –musitó Tom.
-No puedes olvidar tu fecha de nacimiento –dijo ____ rodando los ojos.
-1 de Septiembre de… -Tom mordió el lápiz.
-1989 –dijo ____ riéndose suavemente.
-Exacto –dijo él riéndose. Le besó la mejilla. Ella sonrió débilmente.
Terminó de llenar el papel, lo entregó y tomó la mano de ___ para ir a buscar su auto. Luego pasó su brazo rodeándole los hombros, ella no dijo nada, tampoco se resistió. Aún sentía protección en los brazos de Tom, como si el fuese a dar la vida por ella. No quería pensar mucho respecto a su relación, o terminaría llorando frente a Tom, lo que le haría continuar su interrogatorio diario. Y no tenía más mentiras, se le habían agotado. Subieron al auto en silencio. Tom encendió el motor.
-Ponte el cinturón de seguridad –le ordenó a ____. Ella obedeció. –seguridad primero –dijo con una sonrisa torcida, lo que marcó sus hoyuelos. ____ sonrió.
-Si chocamos y nos volcamos, te aseguro que no servirá de mucho –dijo ella burlona.
-Sí sirve –contradijo Tom –además, no tienes que pensar de esa forma, mejor pensar que si no te lo pones, vendrá un policía y nos multará.
-No sabes lo que puede pasar, es destino, quizás estamos destinados a morir –dijo ella. Tom sonrió otra vez, mientras miraba hacia el frente.
-Eso siempre ha sido así, estamos destinados a morir. No sabemos cuando ni donde. –dijo Tom –pero hay que disfrutar cada segundo de vida que aún tienes. ¿Por qué tentar al destino arriesgándote? Mejor disfruta, cuídate, y sé feliz.
-Mhmm… -dijo ella. ¿Ser feliz? Últimamente le era imposible.
-Y si morimos ahora, bueno estamos juntos, nos amamos, y podré morir tranquilo pensando que logré estar contigo, vencí todo y te dije que estaba enamorado de ti. ¿Qué mas puedo pedir? –ella sonrió mordiéndose el labio. Ese maldito nudo en la garganta otra vez. ¿Qué más podía pedir ella? Tom era todo lo que necesitaba, sería una locura creer que hubiese alguien que la amara más, que la hiciese sentir viva y tan bien como el lo lograba. Era hermoso pensarlo de esa manera. Tom era suyo, le pertenecía. Y ella era de él. Aunque claramente no todo era color de rosa como se veía. Su vida se estaba transformando en un infierno, uno silencioso, que estaba viviendo sola. No necesitaba arrastrar a Tom a eso. ¿Para qué hacerlo pasar un mal rato? Quizás todo acabaría pronto, aunque al parecer, ella tendría que tomar una decisión para que todo terminara. Y tenía miedo de hacerlo. La mejor alternativa que barajaba, tenía un sacrificio, y uno enorme. Miró a Tom sonriendo, sus ojos cafeces ambarinos brillando. ¿Sacrificaría eso? Bueno, ahora su vida era una verdadera mierda y estaba arrastrando inconscientemente a Tom a ello. Quizás era mejor tomar la alternativa, y hacer el sacrificio ahora, antes de que empeorara.
-¿Qué tanto piensas? –Tom interrumpió sus pensamientos. Ella lo miró, el seguía con esa sonrisa y sus hoyuelos marcados. Sí, sería el peor sacrificio. Pero no podía seguir así.
-Yo… -¿otra mentira? –nada, solo es un bonito día –dijo ella mirando por la ventana.
-Cierto –concordó Tom. –hey –su mano estaba sobre el muslo de ____. Pararon en un semáforo en rojo. –te amo –sus miradas se cruzaron. (¡Mierda Tom! Me estás haciendo esto más difícil), pensó. ¿Dejarlo? No, no podía pensar en dejarlo sin que doliera, sin que quemara por dentro. No quería llorar, no frente a Tom. No quería tener que volver a mentirle, diciéndole que todo estaba bien, cuando nada lo estaba.
-Yo también te amo Tom –dijo ella. –con toda mi vida.
Tom sonrió otra vez. ¿Cómo era posible que una mujer lo hiciera inmensamente feliz con un par de palabras? Ahora sabía a lo que se refería Robin cuando hablaba del amor. A veces crees que amas, pero solo es cariño. Pero el estaba seguro que la amaba. “El amor es cuando, ella dice la estupidez más grande, pero solo oyendo su voz, sonríes como un tarado. Cuando ella se enoja y te grita, te enfadas mucho, pero no puedes estar mucho sin necesitarla. Cuando te percatas de cada defecto, pero sientes que sin eso, no sería ella. Es amar, aceptar, tolerar, y respetar. Eso es amor, a veces tardas en encontrarlo, pero a veces te das cuenta que siempre ha estado ahí”
Y tenía toda la razón. No podía estar mucho sin necesitara. Amaba sus defectos, y amaba cada cosa que ella hacía. Era perfecta para él, era perfecta a su manera. ¡Dios, que cursi sonaba! Pero así era el amor, las chicas los transformaban.
-¿Vienes a mi casa hoy? –preguntó Tom.
-Está bien –dijo ella sonriendo. Tom sonrió y apretó un poco más el acelerador.


HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS CAPITULOS ... YA FALTA POCO PARA QUE TERMINE LA PRIMERA TERMPORADA ... LA SEPARERE EN DOS PORQUE MIS CHICOS CAMBIAN UN POCO Y HARE OTRO BLOG ... BUENO QUE ESTEN BIEN Y YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO MAÑANA ... ADIOS ...

4 comentarios:

  1. Para mi que el padrasto la violo!!
    No puede ser..!! No puede dejar a Tom..

    Siguelaa prontooo

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  2. Opino lo mismo que jennifer creo que el padrastro la violo, se que es una situación nada agradable y difícil pero eso debería hablarlo con Tom xq el siempre la protegerá y ayudara de quien sea.. me encanto virgi espero los próximos caps..

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