Capítulo 29
Dos días en que el no fue a verla. Dos días en que prácticamente se olvidó de ella, eso creía, pero no, Tom solo intentaba encontrar la forma de aconsejarla y ayudarla. No quería verla mal otra vez. Caminó directamente a su casa, tocó el timbre y justamente ella salió a recibirlo.
-¿Tom? –preguntó insegura. El le sonrió cálidamente, en gesto de disculpas, y ella se lanzó a darle un abrazo, de aquellos abrazos que llegan cuando más los necesitas. Ambos cerraron los ojos, disfrutando el calor del otro.
-Siento haberme alterado… -susurró Tom en su oído –te amo, y solo quiero protegerte.
-Perdóname Tom –dijo ella con los ojos llenos de lágrimas –estaba muy deprimida, y no pensé en nada y…
-Shh… -la interrumpió –sé que ahora no volverás a hacerlo, solo quiero verte bien mi vida –susurró cerca de sus labios. –te amo princesa.
-Yo también te amo –dijo ella dándole un beso muy apasionado. Tom la elevó un poco en el aire mientras se besaban. Ambos rieron, sin separarse.
-Queda solo una semana para el baile, este sábado –dijo Tom con una coqueta sonrisa -¿tendría yo el honor de que mi acompañante sea usted, señorita? –preguntó fingiendo una reverencia. _____ río divertida.
-Por supuesto que podría acompañarlo, señor Kaulitz –dijo ella riéndose con suavidad.
-¿Necesitas ir a comprar vestido? –preguntó Tom.
-Sí, pero esta vez, no irás tú –dijo ella con una coqueta sonrisa.
-¿Y por qué no? –preguntó el frunciendo el ceño.
-Porque será sorpresa –susurró ella en su oído. Tom se mordió el labio de forma traviesa.
-Bueno, si mi novia quiere darme una sorpresa… -dijo Tom sonriendo. Ella arqueó una ceja.
-¿Novia? –preguntó ella. Tom se mordió los labios, recordando que aún no se lo pedía. Tampoco tenía algún día especial para hacerlo.
-Bueno, amiga, chica, a no ser… que quieras ser mi novia –dijo Tom mirándola directamente a los ojos.
-No me lo has preguntado –dijo ella mordiéndose los labios también. Tom se tensó un poco, esos simples gestos lo provocaban.
-Señorita _____ _______ Krauel –dijo Tom con una coqueta y traviesa sonrisa, mientras se arrodillaba y le tomaba la mano -¿aceptaría usted ser mi novia? Prometo cuidarla y protegerla, serle fiel y prontamente casarme con usted –ambos se rieron divertidos. Ella lo miró con una sonrisa, no podía creer todo esto, pero aún así…
-Sí, si quiero –dijo ella riéndose. Rodeo el cuello de Tom con sus brazos, mientras el la tomaba por la cintura y le daba un beso con mucha pasión. Se abrazaron luego de eso, mientras Tom cerraba los ojos. Absolutamente todo lo que siempre deseó se estaba cumpliendo. Esperaba que el momento durara, realmente lo necesitaba. La apretó más contra él.
-Te amo hermosa, no lo olvides jamás –ella sonrió mientras seguía apoyada en su pecho. Y podría estar toda la vida así.
Tom y ____ esa misma tarde decidieron ir al cine. Les quedaban solamente tres días de colegio, pues eran las despedidas y todo eso. Así que no tomaban con mayor importancia el hecho de ir a clases al día siguiente. Vieron una película de acción, a pedido de Tom. A ambos les pareció bastante buena, luego de eso fueron a comprar un helado, pues ____ era fanática de ellos. Tom siempre sabía que en una calurosa tarde, debía tener un helado para ella.
-Amo el helado –dijo ella mientras pasaba su lengua por el helado de vainilla. Tom la miró divertido, mientras se mordía el labio algo nervioso.
-En todos estos años, créeme que si me he dado cuenta –dijo él mientras le tomaba la mano.
-¡Miren a quién tenemos aquí! –esa voz repugnante, pensó ____. Ambos voltearon, Amy, Bill y Felicity estaban parados justo atrás de ellos.
-Que grata sorpresa –dijo Tom con cierta ironía fulminando con la mirada a Bill.
-La bella y la bestia –musitó Bill.
-Más bien, el bello y la bestia –dijo Felicity mirando despectivamente a ____.
-Bueno, gusto verlos, nos vamos –dijo Tom tomando fuertemente de la mano a ____.
-Así que… por fin te tomaron en cuenta, Kaulitz –replicó Bill antes de que se fueran. Tom lo fulminó con la mirada.
-Si, y lo mejor que pude haber hecho –contestó ____ antes de que Tom dijera algo.
-¿Fue lástima querida ____? –preguntó Bill arqueando una ceja.
-No, es amor, algo que tú no conoces –dijo ella guiñándole un ojo. Tom sonrió.
-Espera un tiempo, tendrán sexo, y el te dejará –agregó Felicity –no creas que eres demasiado especial, lo hace con todas, te dice que te ama y luego te lleva a la cama, entonces te deja –dijo Felicity –o quizás solo es una apuesta de las que suele hacer con las chicas –dijo ella. Tom la fulminó con la mirada.
-La gran diferencia, es que las que se prestan para tener sexo y apenas te conocen, no son chicas a las que le diría te amo. –dijo Tom guiñándole un ojo.
-¿Con quién apostaste esta vez, Kaulitz? –preguntó Amy.
-Ya déjenlo, si tampoco tener a esta puta es tan difícil, un par de miradas y corre hasta ti –dijo Bill de forma despectiva. La gota que derramo el vaso. Tom comenzó a caminar amenazadoramente hacia Bill, pero ____ se puso frente a él.
-No Tom –susurró ella –no lo hagas.
-¿Ves? Tu novia me defiende, solo porque le gusto que me acostara con ella –Tom en un hábil movimiento, movió a ______ y se tiró sobre Bill, ambos cayeron al piso bruscamente, comenzaron a golpearse. ____ estaba desesperada, mientras Amy y Felicity reían. Tom le dio un puñetazo en los labios, pero Bill le lanzó uno al ojo. Se golpearon con odio, hasta que Bill se levantó rápido y le dio una patada en el estómago a Tom, quien gimió de dolor, el le dio otra, riéndose burlón. Entonces ____ no lo soportó y se lanzó sobre la espalda de Bill, arañándole los brazos. Bill le dio un codazo para que lo soltara, y este llegó a las costillas de ____. Entonces, ella gimió y Bill golpeó otra vez a Tom, demasiado fuerte, esta vez, el muchacho escupió sangre. ___ se horrorizó. Para su suerte, dos policías pasaban por el lugar y vieron la escena. Bill iba a correr, pero lo detuvieron. Amy y Felicity corrieron del lugar. La policía tomó a Bill detenido y llamó al carro policial. Tom con ayuda de su novia y uno de los uniformados logró levantarse.
-Necesitamos ir a un hospital –le rogó ___ al policía.
-Ahí viene el carro –dijo indicando el auto policial –los llevaremos a ver las lesiones y luego a la comisaría –replicó el policía.
-Amor, tranquila, estoy bien –dijo Tom abrazándola.
-Tom, mírate, no estás bien –dijo ella. Efectivamente, los labios de Tom sangraban, tenía un gran enrojecimiento en el ojo y en las mejillas, probablemente moretones luego.
-Si estoy bien mi amor, solo son unos golpes –dijo con la voz entrecortada. Dos carros policiales llegaron al lugar, en uno de ellos subieron a Bill esposado y en otro a Tom y a ____. Ella lloraba aún temblorosa, realmente estaba preocupada por Tom, sacó una pañoleta de su bolso, que usualmente usaba como cintillo y la puso la comisura de los labios de Tom, que no dejaban de sangrar. Tom se recostó un poco y cerró los ojos. Le dolía todo el cuerpo, demasiado. Pero no quería que ella se diera cuenta o se preocuparía más de la cuenta. Su estómago le dolía, los músculos de todo el cuerpo, y sentía como su nariz y labios sangraban.
Llegaron al hospital, ambos entraron en salitas diferentes, a ella la revisaron pero nada andaba mal con ella, solo sabía que se le iba a formar un buen moretón en las costillas. Suspiró y se dispuso a esperar a Tom. Cuando salió, llevaba algodones en la nariz, un poco de algo que era como una crema en los labios, y en otras zonas enrojecidas de su rostro. Caminaba lento, se notaba adolorido. Sonrió un poco al ver a su novia. El policía les indicó que fueran al auto, necesitaban ir a la comisaría.
-Apenas salgamos de aquí, irás a dormir –indicó su novia. El asintió.
Llegaron a la comisaría, ahí estaba Bill. Los llevaron a una sala, a declarar.
-Entonces niños ¿cómo ocurrió esto? –preguntó el policía. _____ levantó la mano como si estuviera en el colegio. –señorita…
-Mi novio y yo caminábamos tranquilos, y él se acercó con dos chicas de la escuela a molestarnos, me dijo cosas horribles, y ahí comenzó todo –dijo ella –luego comenzó a golpear a Tom en el suelo –dijo indicando a su novio –y me lancé sobre él, me dio un codazo y bueno, ahí llegaron ustedes.
-Pero él comenzó –dijo Bill mirándonos con odio.
-Tú la llamaste puta. –replicó Tom con odio.
-Es lo que es –dijo Bill fulminando a ____ con la mirada. Ella no lo miró.
-Jóvenes, es suficiente –dijo mirándolos a ambos. –bien, ustedes dos se pueden ir –dijo indicando a Tom y a ____ -no quiero verlos en algo así otra vez –ambos asintieron –en cuanto a ti, te quedas dos horas, por no mostrar respeto. –Bill hizo una mueca de enfado. Tom tomó de la mano a ___, y como pudo caminó hasta afuera.
-Amor, llamaré a Isaias por si puede venir por nosotros –dijo Tom, ____ asintió. Isaias pasó por ellos, se preocupó bastante por Tom, luego los dejó en casa de Tom. Simone, su madre, escandalizó bastante al verlo llegar herido, pero Tom la tranquilizó diciéndole que estaría bien. Simone lo regañó por ponerse a pelear en la calle. Pero ____ la tranquilizó contándole todo. Los dejó por fin solos, porque su novia se ofreció para cuidarlo.
-Siento esto –dijo Tom.
-Yo lo siento Tom, fue Bill… no debí haberme metido con ese imbécil –dijo ella rodando los ojos.
-No te preocupes linda, ya pasó –sonrió. –mañana es tu cumpleaños, y estaré todo magullado –dijo frunciendo el ceño.
-Pero estarás conmigo, después de muchos cumpleaños, esta vez, eres oficialmente mi novio –ambos sonrieron. –no sé como no me di cuenta antes.
-Quizás porque me comporté como un tonto –dijo Tom –intentando aparentar algo que no era. Pero ya no importa, estoy contigo y me transformé en un cursi –ella sonrió y le besó cortamente los labios. -¿te quedarás conmigo?
-Sí, apenas sean las doce, seré mayor de edad y podré hacer lo que quiera –Tom soltó una risa.
-Muy madura –dijo Tom rodando los ojos. Ella se río.
-Bien –dijo ella –sácate la polera. –Tom la miró sorprendido, prácticamente se le salieron los ojos. Sintió un calor recorrerle todo el cuerpo. Pero ella comenzó a reírse –no seas pervertido Tom, solo veré que tal están esos golpes –dijo rodando los ojos.
-Graciosa –dijo Tom mientras se quitaba la polera. Se recostó mientras ella miraba su abdomen. Intentó concentrarse y no parecer perturbada en absoluto con el torso desnudo de Tom.
-Eso se va a poner más feo ¿los ineficientes médicos no te dieron ninguna crema o algo así? –preguntó ella arqueando una ceja. Tom sonrió, mientras su mano iba a la mejilla de ella.
-Me dieron unas pastillas por sí me duele demasiado –contestó Tom.
-Traeré hielo –anunció ella. Se levantó, Tom la observó salir de su habitación. Sonrió triunfante, le encantaba que se preocupara por él. Se sentía pleno, todo parecía mil veces mejor. Ella volvió con tres bolsas de hielo de diferentes tamaños. –bien, ponte esta en el estómago, justo donde terminan las costillas.
-Pero está fría –protestó Tom. Ella arqueó una ceja, y le sonrió coqueta. Tom se mordió el labio cuando ella se acercó a él de manera sensual. Lo iba a besar, hasta que Tom gimió, pues ella había puesto la bolsa de hielo en su estómago. -¡AH! –chilló mientras cerraba los ojos –loca –dijo fulminándola con la mirada, ella sonrió divertida. –tramposa.
-Lo siento, eres muy terco lindo –dijo mientras tomaba otra bolsa de hielo y la ponía bajo su ojo. Tom cerró los ojos. –es para que no se vean tan mal mi amor –le dijo con dulzura.
-Eres una dulzura –dijo él irónicamente –está muy frío el de mi panza, quema.
-Lo siento, realmente es por tu bien –el suspiró frustrado. -¿qué hora es?
-Diez y media –dijo Tom.
-Avisaré a Clare que me quedo aquí –dijo ella mientras tomaba el celular.
-A tu madre –corrigió Tom.
-Lo que sea –dijo ella rodando los ojos. Tom suspiró. La madre de ___ le permitió quedarse con Tom, claramente, era mejor para ella, podía estar con Rob tranquila. –bien, me quedo contigo –dijo dándole un suave beso en los labios.
-Me gusta la idea –dijo Tom –mucho hielo por hoy –se sacó el hielo de su panza, lo dejó sobre la mesita de noche, ella dejó el que le tenía en la cara también –ven acá preciosa –ella se recostó, abrazando con mucho cuidado a Tom. Sus manos se entrelazaron casi por acción propia. –el día que… -Tom comenzó a hablar de pronto –el día que te vi los cortes… bueno, antes de eso… ¿te diste cuenta de lo que hicimos? –preguntó Tom mientras miraba el techo.
-Uhm –ella se sonrojó de inmediato –fue algo… extraño.
-Fue mejor que no pasara –contestó Tom. Ella frunció el ceño.
-¿Por qué? –preguntó.
-Porque… -se sentó para poder mirarla a los ojos –no quiero que seas una más de las otras, digo, no quiero que sea algo de locura del momento… ¿entiendes –ella sonrió –tu primera vez debe ser más que eso…
-Eres un cursi –dijo ella mientras miraba con ternura esos ojos cafeces ambarinos que la volvían loca –pero no me interesa donde ni cuando Tom, si es contigo, está todo bien.
-¿Estás segura? –preguntó Tom –digo, debes estar muy enamorada para hacerlo y… -ella le tomó las mejillas de forma muy cuidadosa.
-Estoy segura de que te amo –dijo ella mirándolo a los ojos. Tom la miró embobado. Se acercó lentamente a sus labios y cerró los ojos. Ese beso fue diferente, algo cambió, algo que ninguno de los dos notó. Sus labios se movieron suavemente, disfrutando el momento. Pero la puerta se abrió y ambos se separaron de golpe.
-¡Perdón! –la voz de Simone hizo que ambos soltaran una risa nerviosa. Ella los miró con sorpresa, Tom estaba sin camisa.
-No me mires así –dijo Tom –no es lo que crees, estaba poniéndome hielo.
-Uff… creí que… -Simone rodó los ojos –no importa, Tom, ven un momento lindo. -___ les sonrió. Tom le dio un beso en la frente y salió de su habitación, cerrando la puerta. Ella se sentó en la cama de Tom, su piel estaba erizada, sus manos temblaban. Algo sucedía, algo había cambiado entre ella y Tom, no sabía que muy claramente, pero sabía que era importante. Recordó lo que Tom habló sobre su primera vez, y sonrió. Ella ahora sabía lo que quería. Antes le parecía un tema tan lejano, no se entregaría a cualquiera. Pero ahora le parecía la mejor idea del mundo. Era algo así como ¿destino? Quizás, pero sabía que Tom era ese “indicado”. No le interesaba lo que el hubiese hecho antes. Eso era pasado, Tom era su presente, su ahora. Le seguía dando vueltas en la cabeza la conversación con Tom. De alguna manera, sabía que ocurriría tarde o temprano, y con él. Quizás ahora se estaba dando cuenta que estaba lista.
Dos días en que el no fue a verla. Dos días en que prácticamente se olvidó de ella, eso creía, pero no, Tom solo intentaba encontrar la forma de aconsejarla y ayudarla. No quería verla mal otra vez. Caminó directamente a su casa, tocó el timbre y justamente ella salió a recibirlo.
-¿Tom? –preguntó insegura. El le sonrió cálidamente, en gesto de disculpas, y ella se lanzó a darle un abrazo, de aquellos abrazos que llegan cuando más los necesitas. Ambos cerraron los ojos, disfrutando el calor del otro.
-Siento haberme alterado… -susurró Tom en su oído –te amo, y solo quiero protegerte.
-Perdóname Tom –dijo ella con los ojos llenos de lágrimas –estaba muy deprimida, y no pensé en nada y…
-Shh… -la interrumpió –sé que ahora no volverás a hacerlo, solo quiero verte bien mi vida –susurró cerca de sus labios. –te amo princesa.
-Yo también te amo –dijo ella dándole un beso muy apasionado. Tom la elevó un poco en el aire mientras se besaban. Ambos rieron, sin separarse.
-Queda solo una semana para el baile, este sábado –dijo Tom con una coqueta sonrisa -¿tendría yo el honor de que mi acompañante sea usted, señorita? –preguntó fingiendo una reverencia. _____ río divertida.
-Por supuesto que podría acompañarlo, señor Kaulitz –dijo ella riéndose con suavidad.
-¿Necesitas ir a comprar vestido? –preguntó Tom.
-Sí, pero esta vez, no irás tú –dijo ella con una coqueta sonrisa.
-¿Y por qué no? –preguntó el frunciendo el ceño.
-Porque será sorpresa –susurró ella en su oído. Tom se mordió el labio de forma traviesa.
-Bueno, si mi novia quiere darme una sorpresa… -dijo Tom sonriendo. Ella arqueó una ceja.
-¿Novia? –preguntó ella. Tom se mordió los labios, recordando que aún no se lo pedía. Tampoco tenía algún día especial para hacerlo.
-Bueno, amiga, chica, a no ser… que quieras ser mi novia –dijo Tom mirándola directamente a los ojos.
-No me lo has preguntado –dijo ella mordiéndose los labios también. Tom se tensó un poco, esos simples gestos lo provocaban.
-Señorita _____ _______ Krauel –dijo Tom con una coqueta y traviesa sonrisa, mientras se arrodillaba y le tomaba la mano -¿aceptaría usted ser mi novia? Prometo cuidarla y protegerla, serle fiel y prontamente casarme con usted –ambos se rieron divertidos. Ella lo miró con una sonrisa, no podía creer todo esto, pero aún así…
-Sí, si quiero –dijo ella riéndose. Rodeo el cuello de Tom con sus brazos, mientras el la tomaba por la cintura y le daba un beso con mucha pasión. Se abrazaron luego de eso, mientras Tom cerraba los ojos. Absolutamente todo lo que siempre deseó se estaba cumpliendo. Esperaba que el momento durara, realmente lo necesitaba. La apretó más contra él.
-Te amo hermosa, no lo olvides jamás –ella sonrió mientras seguía apoyada en su pecho. Y podría estar toda la vida así.
Tom y ____ esa misma tarde decidieron ir al cine. Les quedaban solamente tres días de colegio, pues eran las despedidas y todo eso. Así que no tomaban con mayor importancia el hecho de ir a clases al día siguiente. Vieron una película de acción, a pedido de Tom. A ambos les pareció bastante buena, luego de eso fueron a comprar un helado, pues ____ era fanática de ellos. Tom siempre sabía que en una calurosa tarde, debía tener un helado para ella.
-Amo el helado –dijo ella mientras pasaba su lengua por el helado de vainilla. Tom la miró divertido, mientras se mordía el labio algo nervioso.
-En todos estos años, créeme que si me he dado cuenta –dijo él mientras le tomaba la mano.
-¡Miren a quién tenemos aquí! –esa voz repugnante, pensó ____. Ambos voltearon, Amy, Bill y Felicity estaban parados justo atrás de ellos.
-Que grata sorpresa –dijo Tom con cierta ironía fulminando con la mirada a Bill.
-La bella y la bestia –musitó Bill.
-Más bien, el bello y la bestia –dijo Felicity mirando despectivamente a ____.
-Bueno, gusto verlos, nos vamos –dijo Tom tomando fuertemente de la mano a ____.
-Así que… por fin te tomaron en cuenta, Kaulitz –replicó Bill antes de que se fueran. Tom lo fulminó con la mirada.
-Si, y lo mejor que pude haber hecho –contestó ____ antes de que Tom dijera algo.
-¿Fue lástima querida ____? –preguntó Bill arqueando una ceja.
-No, es amor, algo que tú no conoces –dijo ella guiñándole un ojo. Tom sonrió.
-Espera un tiempo, tendrán sexo, y el te dejará –agregó Felicity –no creas que eres demasiado especial, lo hace con todas, te dice que te ama y luego te lleva a la cama, entonces te deja –dijo Felicity –o quizás solo es una apuesta de las que suele hacer con las chicas –dijo ella. Tom la fulminó con la mirada.
-La gran diferencia, es que las que se prestan para tener sexo y apenas te conocen, no son chicas a las que le diría te amo. –dijo Tom guiñándole un ojo.
-¿Con quién apostaste esta vez, Kaulitz? –preguntó Amy.
-Ya déjenlo, si tampoco tener a esta puta es tan difícil, un par de miradas y corre hasta ti –dijo Bill de forma despectiva. La gota que derramo el vaso. Tom comenzó a caminar amenazadoramente hacia Bill, pero ____ se puso frente a él.
-No Tom –susurró ella –no lo hagas.
-¿Ves? Tu novia me defiende, solo porque le gusto que me acostara con ella –Tom en un hábil movimiento, movió a ______ y se tiró sobre Bill, ambos cayeron al piso bruscamente, comenzaron a golpearse. ____ estaba desesperada, mientras Amy y Felicity reían. Tom le dio un puñetazo en los labios, pero Bill le lanzó uno al ojo. Se golpearon con odio, hasta que Bill se levantó rápido y le dio una patada en el estómago a Tom, quien gimió de dolor, el le dio otra, riéndose burlón. Entonces ____ no lo soportó y se lanzó sobre la espalda de Bill, arañándole los brazos. Bill le dio un codazo para que lo soltara, y este llegó a las costillas de ____. Entonces, ella gimió y Bill golpeó otra vez a Tom, demasiado fuerte, esta vez, el muchacho escupió sangre. ___ se horrorizó. Para su suerte, dos policías pasaban por el lugar y vieron la escena. Bill iba a correr, pero lo detuvieron. Amy y Felicity corrieron del lugar. La policía tomó a Bill detenido y llamó al carro policial. Tom con ayuda de su novia y uno de los uniformados logró levantarse.
-Necesitamos ir a un hospital –le rogó ___ al policía.
-Ahí viene el carro –dijo indicando el auto policial –los llevaremos a ver las lesiones y luego a la comisaría –replicó el policía.
-Amor, tranquila, estoy bien –dijo Tom abrazándola.
-Tom, mírate, no estás bien –dijo ella. Efectivamente, los labios de Tom sangraban, tenía un gran enrojecimiento en el ojo y en las mejillas, probablemente moretones luego.
-Si estoy bien mi amor, solo son unos golpes –dijo con la voz entrecortada. Dos carros policiales llegaron al lugar, en uno de ellos subieron a Bill esposado y en otro a Tom y a ____. Ella lloraba aún temblorosa, realmente estaba preocupada por Tom, sacó una pañoleta de su bolso, que usualmente usaba como cintillo y la puso la comisura de los labios de Tom, que no dejaban de sangrar. Tom se recostó un poco y cerró los ojos. Le dolía todo el cuerpo, demasiado. Pero no quería que ella se diera cuenta o se preocuparía más de la cuenta. Su estómago le dolía, los músculos de todo el cuerpo, y sentía como su nariz y labios sangraban.
Llegaron al hospital, ambos entraron en salitas diferentes, a ella la revisaron pero nada andaba mal con ella, solo sabía que se le iba a formar un buen moretón en las costillas. Suspiró y se dispuso a esperar a Tom. Cuando salió, llevaba algodones en la nariz, un poco de algo que era como una crema en los labios, y en otras zonas enrojecidas de su rostro. Caminaba lento, se notaba adolorido. Sonrió un poco al ver a su novia. El policía les indicó que fueran al auto, necesitaban ir a la comisaría.
-Apenas salgamos de aquí, irás a dormir –indicó su novia. El asintió.
Llegaron a la comisaría, ahí estaba Bill. Los llevaron a una sala, a declarar.
-Entonces niños ¿cómo ocurrió esto? –preguntó el policía. _____ levantó la mano como si estuviera en el colegio. –señorita…
-Mi novio y yo caminábamos tranquilos, y él se acercó con dos chicas de la escuela a molestarnos, me dijo cosas horribles, y ahí comenzó todo –dijo ella –luego comenzó a golpear a Tom en el suelo –dijo indicando a su novio –y me lancé sobre él, me dio un codazo y bueno, ahí llegaron ustedes.
-Pero él comenzó –dijo Bill mirándonos con odio.
-Tú la llamaste puta. –replicó Tom con odio.
-Es lo que es –dijo Bill fulminando a ____ con la mirada. Ella no lo miró.
-Jóvenes, es suficiente –dijo mirándolos a ambos. –bien, ustedes dos se pueden ir –dijo indicando a Tom y a ____ -no quiero verlos en algo así otra vez –ambos asintieron –en cuanto a ti, te quedas dos horas, por no mostrar respeto. –Bill hizo una mueca de enfado. Tom tomó de la mano a ___, y como pudo caminó hasta afuera.
-Amor, llamaré a Isaias por si puede venir por nosotros –dijo Tom, ____ asintió. Isaias pasó por ellos, se preocupó bastante por Tom, luego los dejó en casa de Tom. Simone, su madre, escandalizó bastante al verlo llegar herido, pero Tom la tranquilizó diciéndole que estaría bien. Simone lo regañó por ponerse a pelear en la calle. Pero ____ la tranquilizó contándole todo. Los dejó por fin solos, porque su novia se ofreció para cuidarlo.
-Siento esto –dijo Tom.
-Yo lo siento Tom, fue Bill… no debí haberme metido con ese imbécil –dijo ella rodando los ojos.
-No te preocupes linda, ya pasó –sonrió. –mañana es tu cumpleaños, y estaré todo magullado –dijo frunciendo el ceño.
-Pero estarás conmigo, después de muchos cumpleaños, esta vez, eres oficialmente mi novio –ambos sonrieron. –no sé como no me di cuenta antes.
-Quizás porque me comporté como un tonto –dijo Tom –intentando aparentar algo que no era. Pero ya no importa, estoy contigo y me transformé en un cursi –ella sonrió y le besó cortamente los labios. -¿te quedarás conmigo?
-Sí, apenas sean las doce, seré mayor de edad y podré hacer lo que quiera –Tom soltó una risa.
-Muy madura –dijo Tom rodando los ojos. Ella se río.
-Bien –dijo ella –sácate la polera. –Tom la miró sorprendido, prácticamente se le salieron los ojos. Sintió un calor recorrerle todo el cuerpo. Pero ella comenzó a reírse –no seas pervertido Tom, solo veré que tal están esos golpes –dijo rodando los ojos.
-Graciosa –dijo Tom mientras se quitaba la polera. Se recostó mientras ella miraba su abdomen. Intentó concentrarse y no parecer perturbada en absoluto con el torso desnudo de Tom.
-Eso se va a poner más feo ¿los ineficientes médicos no te dieron ninguna crema o algo así? –preguntó ella arqueando una ceja. Tom sonrió, mientras su mano iba a la mejilla de ella.
-Me dieron unas pastillas por sí me duele demasiado –contestó Tom.
-Traeré hielo –anunció ella. Se levantó, Tom la observó salir de su habitación. Sonrió triunfante, le encantaba que se preocupara por él. Se sentía pleno, todo parecía mil veces mejor. Ella volvió con tres bolsas de hielo de diferentes tamaños. –bien, ponte esta en el estómago, justo donde terminan las costillas.
-Pero está fría –protestó Tom. Ella arqueó una ceja, y le sonrió coqueta. Tom se mordió el labio cuando ella se acercó a él de manera sensual. Lo iba a besar, hasta que Tom gimió, pues ella había puesto la bolsa de hielo en su estómago. -¡AH! –chilló mientras cerraba los ojos –loca –dijo fulminándola con la mirada, ella sonrió divertida. –tramposa.
-Lo siento, eres muy terco lindo –dijo mientras tomaba otra bolsa de hielo y la ponía bajo su ojo. Tom cerró los ojos. –es para que no se vean tan mal mi amor –le dijo con dulzura.
-Eres una dulzura –dijo él irónicamente –está muy frío el de mi panza, quema.
-Lo siento, realmente es por tu bien –el suspiró frustrado. -¿qué hora es?
-Diez y media –dijo Tom.
-Avisaré a Clare que me quedo aquí –dijo ella mientras tomaba el celular.
-A tu madre –corrigió Tom.
-Lo que sea –dijo ella rodando los ojos. Tom suspiró. La madre de ___ le permitió quedarse con Tom, claramente, era mejor para ella, podía estar con Rob tranquila. –bien, me quedo contigo –dijo dándole un suave beso en los labios.
-Me gusta la idea –dijo Tom –mucho hielo por hoy –se sacó el hielo de su panza, lo dejó sobre la mesita de noche, ella dejó el que le tenía en la cara también –ven acá preciosa –ella se recostó, abrazando con mucho cuidado a Tom. Sus manos se entrelazaron casi por acción propia. –el día que… -Tom comenzó a hablar de pronto –el día que te vi los cortes… bueno, antes de eso… ¿te diste cuenta de lo que hicimos? –preguntó Tom mientras miraba el techo.
-Uhm –ella se sonrojó de inmediato –fue algo… extraño.
-Fue mejor que no pasara –contestó Tom. Ella frunció el ceño.
-¿Por qué? –preguntó.
-Porque… -se sentó para poder mirarla a los ojos –no quiero que seas una más de las otras, digo, no quiero que sea algo de locura del momento… ¿entiendes –ella sonrió –tu primera vez debe ser más que eso…
-Eres un cursi –dijo ella mientras miraba con ternura esos ojos cafeces ambarinos que la volvían loca –pero no me interesa donde ni cuando Tom, si es contigo, está todo bien.
-¿Estás segura? –preguntó Tom –digo, debes estar muy enamorada para hacerlo y… -ella le tomó las mejillas de forma muy cuidadosa.
-Estoy segura de que te amo –dijo ella mirándolo a los ojos. Tom la miró embobado. Se acercó lentamente a sus labios y cerró los ojos. Ese beso fue diferente, algo cambió, algo que ninguno de los dos notó. Sus labios se movieron suavemente, disfrutando el momento. Pero la puerta se abrió y ambos se separaron de golpe.
-¡Perdón! –la voz de Simone hizo que ambos soltaran una risa nerviosa. Ella los miró con sorpresa, Tom estaba sin camisa.
-No me mires así –dijo Tom –no es lo que crees, estaba poniéndome hielo.
-Uff… creí que… -Simone rodó los ojos –no importa, Tom, ven un momento lindo. -___ les sonrió. Tom le dio un beso en la frente y salió de su habitación, cerrando la puerta. Ella se sentó en la cama de Tom, su piel estaba erizada, sus manos temblaban. Algo sucedía, algo había cambiado entre ella y Tom, no sabía que muy claramente, pero sabía que era importante. Recordó lo que Tom habló sobre su primera vez, y sonrió. Ella ahora sabía lo que quería. Antes le parecía un tema tan lejano, no se entregaría a cualquiera. Pero ahora le parecía la mejor idea del mundo. Era algo así como ¿destino? Quizás, pero sabía que Tom era ese “indicado”. No le interesaba lo que el hubiese hecho antes. Eso era pasado, Tom era su presente, su ahora. Le seguía dando vueltas en la cabeza la conversación con Tom. De alguna manera, sabía que ocurriría tarde o temprano, y con él. Quizás ahora se estaba dando cuenta que estaba lista.
Capítulo 30
Tom volvió y se pasaron el rato charlando, riéndose y recordando cosas de su infancia. Era divertido en cierta forma, ver el pasado y ahora, lo que eran y lo que son, y el como las cosas cambian.
Tom alrededor de las once y media, cerró los ojos y fingió haberse dormido. ____ suspiró, pese a que quería que Tom pasara las doce con ella, para esperar su cumpleaños, entendía que estuviese exhausto. Así que se acomodó en el lado de la cama que daba a la pared, y volteó dándole la espalda a Tom. Cerró los ojos y automáticamente se durmió.
Tom con sigilo, miró la hora en su celular. En diez minutos serían las doce. Se paró con cuidado, verificó si ella estaba dormida, y bajó donde estaba su madre con el gran pastel que habían comprado. Prendieron las velitas, mientras Tom se guardaba la pequeña cajita en el bolsillo. El regalo de ___. Su madre lo ayudó a subir con el pastel, eran las doce. Abrieron la puerta de la habitación de Tom, prendieron la luz y cantaron el feliz cumpleaños. Ella despertó y sonrió al ver la sorpresa. Tom había planeado todo.
-Feliz cumpleaños linda –dijo la madre de Tom mientras el sostenía el pastel, la abrazó y le besó la frente. Ella era como una madre para ____. No como su verdadera madre, Simone se preocupaba mucho más de ella.
-Gracias Simone, te agradezco todo lo que has hecho por mí –dijo con una sonrisa.
-De nada, eres parte de la familia ____ -dijo con una sonrisa. –dame el pastel Tom, dejaré que felicites a tu novia –ellos se miraron y sonrieron automáticamente. Simone tomó el pastel. –los espero abajo.
-Gracias mamá –dijo Tom. El se acercó a su novia y la rodeó en un gran abrazo. Cerraron los ojos, esos momentos debían sentirlos solamente. –Feliz cumpleaños _____, solo quiero decirte que gracias por ser tú, gracias por darme una oportunidad en tu vida luego de todo el tiempo, y gracias por ser mi maravillosa y perfecta novia. Te amo –ella sonrió, Tom la miró a esos ojos marrones, le besó la frente, la nariz y los labios. Se rieron mientras se besaban, y se volvieron a abrazar.
-Gracias Tom –susurró –te amo, gracias por demostrarme que lo que realmente necesitaba estuvo siempre aquí –el le sonrió. Le entregó el regalo. Ella se mordió el labio nerviosa. -¡no debiste!
-Sí debía. –dijo él. Miró ansioso a que sus manos abrieran la cajita. Entonces fue cuando sacó la pulsera. Era de plata, y traía varios colgantes. Un corazón, una llave, una pequeña Torre Eiffel, un pequeño Big Ben, un angelito y lo que más resaltaba debido a que llevaba un color suave rosado, eran dos letras unidas. Una T y una _. Ella sonrió con los ojos llorosos –amor es precioso. Lo abrazó y lo besó, luego la ayudó a ponerla en su brazo. Ambos sonrieron. –gracias. –el le sonrió.
-Bajemos, mamá quiere comer pastel junto a Gordon –ambos rieron. Se tomaron de la mano y bajaron. Disfrutaron con la familia de Tom, todo parecía hermoso. Tom amaba verla feliz y sonreír, era como si todo dependiera de ella. Nunca creyó que podía querer tanto a alguien, siendo que era prácticamente un mocoso, pero la amaba, como nadie.
-Bien, lo hemos pasado genial, mañana podemos seguir celebrando –dijo Simone divertida. –buenas noches chicos.
-Buenas noches –dijo Gordon sonriendo.
-Buenas noches –dijeron Tom y ____. Se pararon, se tomaron de la mano y subieron a la habitación de Tom. Ella se tiró en la cama con una melodiosa risa, Tom cerró la puerta mientras se quitaba la polera dispuesto a dormir, se quitó los pantalones, siempre dormía desnudo, aunque claramente no era la ocasión, o al menos parecía que no. Ella se levantó mientras se acercaba a Tom. Pasó sus dedos con cuidado por los magullones del cuerpo de Tom.
-Te daré una camiseta para que duermas –dijo Tom mientras pasaba su mano por la mejilla de ella, ella cerró los ojos. Lo detuvo antes de que diera un paso, tomándole su brazo con firmeza. Tom la miró algo confundido. -¿qué pasa?
-Estoy lista –susurró mirando directamente a los ojos a Tom.
Tom volvió y se pasaron el rato charlando, riéndose y recordando cosas de su infancia. Era divertido en cierta forma, ver el pasado y ahora, lo que eran y lo que son, y el como las cosas cambian.
Tom alrededor de las once y media, cerró los ojos y fingió haberse dormido. ____ suspiró, pese a que quería que Tom pasara las doce con ella, para esperar su cumpleaños, entendía que estuviese exhausto. Así que se acomodó en el lado de la cama que daba a la pared, y volteó dándole la espalda a Tom. Cerró los ojos y automáticamente se durmió.
Tom con sigilo, miró la hora en su celular. En diez minutos serían las doce. Se paró con cuidado, verificó si ella estaba dormida, y bajó donde estaba su madre con el gran pastel que habían comprado. Prendieron las velitas, mientras Tom se guardaba la pequeña cajita en el bolsillo. El regalo de ___. Su madre lo ayudó a subir con el pastel, eran las doce. Abrieron la puerta de la habitación de Tom, prendieron la luz y cantaron el feliz cumpleaños. Ella despertó y sonrió al ver la sorpresa. Tom había planeado todo.
-Feliz cumpleaños linda –dijo la madre de Tom mientras el sostenía el pastel, la abrazó y le besó la frente. Ella era como una madre para ____. No como su verdadera madre, Simone se preocupaba mucho más de ella.
-Gracias Simone, te agradezco todo lo que has hecho por mí –dijo con una sonrisa.
-De nada, eres parte de la familia ____ -dijo con una sonrisa. –dame el pastel Tom, dejaré que felicites a tu novia –ellos se miraron y sonrieron automáticamente. Simone tomó el pastel. –los espero abajo.
-Gracias mamá –dijo Tom. El se acercó a su novia y la rodeó en un gran abrazo. Cerraron los ojos, esos momentos debían sentirlos solamente. –Feliz cumpleaños _____, solo quiero decirte que gracias por ser tú, gracias por darme una oportunidad en tu vida luego de todo el tiempo, y gracias por ser mi maravillosa y perfecta novia. Te amo –ella sonrió, Tom la miró a esos ojos marrones, le besó la frente, la nariz y los labios. Se rieron mientras se besaban, y se volvieron a abrazar.
-Gracias Tom –susurró –te amo, gracias por demostrarme que lo que realmente necesitaba estuvo siempre aquí –el le sonrió. Le entregó el regalo. Ella se mordió el labio nerviosa. -¡no debiste!
-Sí debía. –dijo él. Miró ansioso a que sus manos abrieran la cajita. Entonces fue cuando sacó la pulsera. Era de plata, y traía varios colgantes. Un corazón, una llave, una pequeña Torre Eiffel, un pequeño Big Ben, un angelito y lo que más resaltaba debido a que llevaba un color suave rosado, eran dos letras unidas. Una T y una _. Ella sonrió con los ojos llorosos –amor es precioso. Lo abrazó y lo besó, luego la ayudó a ponerla en su brazo. Ambos sonrieron. –gracias. –el le sonrió.
-Bajemos, mamá quiere comer pastel junto a Gordon –ambos rieron. Se tomaron de la mano y bajaron. Disfrutaron con la familia de Tom, todo parecía hermoso. Tom amaba verla feliz y sonreír, era como si todo dependiera de ella. Nunca creyó que podía querer tanto a alguien, siendo que era prácticamente un mocoso, pero la amaba, como nadie.
-Bien, lo hemos pasado genial, mañana podemos seguir celebrando –dijo Simone divertida. –buenas noches chicos.
-Buenas noches –dijo Gordon sonriendo.
-Buenas noches –dijeron Tom y ____. Se pararon, se tomaron de la mano y subieron a la habitación de Tom. Ella se tiró en la cama con una melodiosa risa, Tom cerró la puerta mientras se quitaba la polera dispuesto a dormir, se quitó los pantalones, siempre dormía desnudo, aunque claramente no era la ocasión, o al menos parecía que no. Ella se levantó mientras se acercaba a Tom. Pasó sus dedos con cuidado por los magullones del cuerpo de Tom.
-Te daré una camiseta para que duermas –dijo Tom mientras pasaba su mano por la mejilla de ella, ella cerró los ojos. Lo detuvo antes de que diera un paso, tomándole su brazo con firmeza. Tom la miró algo confundido. -¿qué pasa?
-Estoy lista –susurró mirando directamente a los ojos a Tom.
Capitulo 31
A Tom casi se le salieron los ojos al escucharla. Sintió como su corazón se aceleraba de manera casi inhumana, y la sangre le golpeaba las venas al correr de forma acelerada. Sintió que se desmayaría, pero no, estaba solo nervioso. La miró de pies a cabeza, ella llevaba puesta una camiseta de él solamente, que le llegaba a la mitad del muslo.
(Vamos Tom, has estado con millones de chicas, no es como si no supieras que hacer... ¡realmente estoy sintiendo que no sé que hacer! )-pensó Tom mientras la miraba con cautela.
-¿Estás bien? -preguntó ella. El asintió y le sonrió muy nervioso. Se acercó a ella, rodeó su cintura con sus brazos, y la atrajo hacia él, dándole un abrazo y besándole la frente. -estás algo tenso -susurró ella sensualmente en su oído. ¿Cómo es que ella estaba tan tranquila? ¡Vamos! Ella era la primeriza, no él. Tomó una gran bocanada de aire. Entonces la miró a esos ojos marrones que tanto le gustaban y se acercó con cuidado. Ella se puso de puntitas, para alcanzarlo mejor, y juntaron sus labios. Ella sentía que su corazón saldría de su cuerpo por lo fuerte que latía, estaba nerviosa, pero no quería demostrarlo. Sus labios se movían de forma lenta, disfrutando cada movimiento. Tom la atrajo aún más contra su cuerpo, ya no había espacio entre ellos. Ella puso sus manos a ambos lados del rostro de su novio. Tom la miró con una sonrisa nerviosa, mientras las manos de la muchacha ahora estaban sacando la polera que llevaba. Ella se mordió el labio, mientras sus mejillas tomaban un color rosado, ante la mirada de Tom, que iba de pies a cabeza. Su ropa interior era bastante infantil, un conjunto rosado, pero Tom ni siquiera miraba eso, si no lo hermosa que era su novia. Miró sus piernas, y las cicatrices de sus muslos. Se juro, por enésima vez, que no volvería a pasar por alto algo así. Se acercó a ella y nuevamente la tomó por la cintura, y se besaron otra vez. Caminaron hacia atrás sin dejar de besarse, y se rieron divertidos. Ella besó otra vez los labios de Tom, mordiéndole el labio inferior sensualmente. Tom sonrió, y comenzó a besarle la mejilla, bajando hasta llegar a su cuello. ______ suspiró fuertemente, uno de sus puntos débiles era el cuello. El besó suavemente la piel.
-No me vayas a dejar un chupón Tom -dijo ella algo agitada.
-¿Por qué no? -preguntó él divertido. Entonces la ignoró y le dejó una leve marca, haciéndola soltar un gemido.
-Terco -susurró. Entonces Tom mientras buscaba sus labios otra vez, llevó sus manos al broche de su brasier. Con toda su experiencia, no le tardó absolutamente nada sacarlo. La miró embobado, haciéndola sonrojar. La acorraló contra la pared, bajando sus manos lentamente por la piel de sus pechos, su abdomen, y sus muslos. Tom se quitó la polera en un movimiento, mientras ella lo miraba mordiéndose el labio.
-Cada vez que te muerdes el labio así, me vuelves loco -le susurró él sensualmente en el oído. Le mordió suavemente la oreja, haciéndola gemir. Las manos de la muchacha recorrieron el pecho desnudo de Tom. Se besaron otra vez, sus pechos desnudos estaban juntos, cosa que comenzaba a desesperar a Tom, quien a pesar de todo, estaba realmente nervioso y tenso, casi se sentía torpe tocándola, como si nunca hubiese hecho antes. La hizo caminar hasta la cama, donde se recostaron con suavidad sin dejar de mirarse a los ojos. Tom pasó sus manos por la curva de su cintura, bajando lentamente hasta sus muslos, recorriendo su piel con la punta de sus dedos. Le besó el cuello otra vez. -te amo tanto preciosa -le susurró mientras comenzaba a quitar la última prenda de su cuerpo. Ella ahora solo se dejaba llevar por las sensaciones, por la pasión, y por el amor que sentía por Tom. Nunca se había sentido así, el cuerpo le temblaba y se sentía terriblemente acalorada. Él buscó sus labios otra vez, mientras ella le quitaba el bóxer que llevaba. Lo deseaba más que nunca, nunca había deseado a alguien tanto como a él. ¿Cómo nunca se había dado cuenta que amaba a Tom Kaulitz Trumper más que a nadie en el mundo? Tom buscó rápidamente un preservativo, la amaba mucho, pero no quería que por un descuido, sus sueños se fueran a la basura. Lo puso rápidamente, y volvió a besarla, mientras sus manos en los muslos de ella, separaba suavemente sus piernas. Ella le besó la punta de la nariz con una traviesa y nerviosa sonrisa. Tom deslizó su mano por sus piernas, acariciando las cicatrices de sus piernas.
-Recuerda que jamás te dejaré sola... -dijo él suavemente contra sus labios -nunca, nunca.
-Ahora lo tengo más que claro. -dijo ella mientras enredaba sus dedos en las rastas rubias sueltas de Tom y lo atraía hacia ella para besarlo. Entonces él le besó la frente luego, y con un movimiento la hizo su chica, su mujer. De pronto el se percató de que algunas lágrimas corrían por sus mejillas.
-¿Amor? ¿Te he hecho daño? -preguntó asustado.
-No -dijo ella. Entonces lo besó con toda la pasión del mundo. Sí le admitía que estaba doliendo horrorosamente, el no querría seguir, pero Jess le había asegurado que solo era el dolor al principio, y pese a todo, se sentía maravillosamente bien, amaba tanto a Tom que todo el resto de cosas no importaba. Y como su mejor amiga le había dicho, el dolor desaparecía y lo reemplazaba una nueva sensación, mejor que todas la que alguna vez había sentido. Cerró los ojos mientras respiraba agitada, miró a su novio, sus grandes ojos cafeces ambarinos. No podía pensar en alguien mejor que él. No podía concebir algún chico más perfecto. -Tom... -susurró agitada. Él sonrió ampliamente y atrapó sus labios otra vez. Entonces sus cuerpos se tensaron, ella sintió un calor quemarle el interior, pero era agradable, más que eso, era perfecto. Un par de segundos luego logró recobrar el aliento. Tom la besó y se alejó un poco de ella.
A Tom casi se le salieron los ojos al escucharla. Sintió como su corazón se aceleraba de manera casi inhumana, y la sangre le golpeaba las venas al correr de forma acelerada. Sintió que se desmayaría, pero no, estaba solo nervioso. La miró de pies a cabeza, ella llevaba puesta una camiseta de él solamente, que le llegaba a la mitad del muslo.
(Vamos Tom, has estado con millones de chicas, no es como si no supieras que hacer... ¡realmente estoy sintiendo que no sé que hacer! )-pensó Tom mientras la miraba con cautela.
-¿Estás bien? -preguntó ella. El asintió y le sonrió muy nervioso. Se acercó a ella, rodeó su cintura con sus brazos, y la atrajo hacia él, dándole un abrazo y besándole la frente. -estás algo tenso -susurró ella sensualmente en su oído. ¿Cómo es que ella estaba tan tranquila? ¡Vamos! Ella era la primeriza, no él. Tomó una gran bocanada de aire. Entonces la miró a esos ojos marrones que tanto le gustaban y se acercó con cuidado. Ella se puso de puntitas, para alcanzarlo mejor, y juntaron sus labios. Ella sentía que su corazón saldría de su cuerpo por lo fuerte que latía, estaba nerviosa, pero no quería demostrarlo. Sus labios se movían de forma lenta, disfrutando cada movimiento. Tom la atrajo aún más contra su cuerpo, ya no había espacio entre ellos. Ella puso sus manos a ambos lados del rostro de su novio. Tom la miró con una sonrisa nerviosa, mientras las manos de la muchacha ahora estaban sacando la polera que llevaba. Ella se mordió el labio, mientras sus mejillas tomaban un color rosado, ante la mirada de Tom, que iba de pies a cabeza. Su ropa interior era bastante infantil, un conjunto rosado, pero Tom ni siquiera miraba eso, si no lo hermosa que era su novia. Miró sus piernas, y las cicatrices de sus muslos. Se juro, por enésima vez, que no volvería a pasar por alto algo así. Se acercó a ella y nuevamente la tomó por la cintura, y se besaron otra vez. Caminaron hacia atrás sin dejar de besarse, y se rieron divertidos. Ella besó otra vez los labios de Tom, mordiéndole el labio inferior sensualmente. Tom sonrió, y comenzó a besarle la mejilla, bajando hasta llegar a su cuello. ______ suspiró fuertemente, uno de sus puntos débiles era el cuello. El besó suavemente la piel.
-No me vayas a dejar un chupón Tom -dijo ella algo agitada.
-¿Por qué no? -preguntó él divertido. Entonces la ignoró y le dejó una leve marca, haciéndola soltar un gemido.
-Terco -susurró. Entonces Tom mientras buscaba sus labios otra vez, llevó sus manos al broche de su brasier. Con toda su experiencia, no le tardó absolutamente nada sacarlo. La miró embobado, haciéndola sonrojar. La acorraló contra la pared, bajando sus manos lentamente por la piel de sus pechos, su abdomen, y sus muslos. Tom se quitó la polera en un movimiento, mientras ella lo miraba mordiéndose el labio.
-Cada vez que te muerdes el labio así, me vuelves loco -le susurró él sensualmente en el oído. Le mordió suavemente la oreja, haciéndola gemir. Las manos de la muchacha recorrieron el pecho desnudo de Tom. Se besaron otra vez, sus pechos desnudos estaban juntos, cosa que comenzaba a desesperar a Tom, quien a pesar de todo, estaba realmente nervioso y tenso, casi se sentía torpe tocándola, como si nunca hubiese hecho antes. La hizo caminar hasta la cama, donde se recostaron con suavidad sin dejar de mirarse a los ojos. Tom pasó sus manos por la curva de su cintura, bajando lentamente hasta sus muslos, recorriendo su piel con la punta de sus dedos. Le besó el cuello otra vez. -te amo tanto preciosa -le susurró mientras comenzaba a quitar la última prenda de su cuerpo. Ella ahora solo se dejaba llevar por las sensaciones, por la pasión, y por el amor que sentía por Tom. Nunca se había sentido así, el cuerpo le temblaba y se sentía terriblemente acalorada. Él buscó sus labios otra vez, mientras ella le quitaba el bóxer que llevaba. Lo deseaba más que nunca, nunca había deseado a alguien tanto como a él. ¿Cómo nunca se había dado cuenta que amaba a Tom Kaulitz Trumper más que a nadie en el mundo? Tom buscó rápidamente un preservativo, la amaba mucho, pero no quería que por un descuido, sus sueños se fueran a la basura. Lo puso rápidamente, y volvió a besarla, mientras sus manos en los muslos de ella, separaba suavemente sus piernas. Ella le besó la punta de la nariz con una traviesa y nerviosa sonrisa. Tom deslizó su mano por sus piernas, acariciando las cicatrices de sus piernas.
-Recuerda que jamás te dejaré sola... -dijo él suavemente contra sus labios -nunca, nunca.
-Ahora lo tengo más que claro. -dijo ella mientras enredaba sus dedos en las rastas rubias sueltas de Tom y lo atraía hacia ella para besarlo. Entonces él le besó la frente luego, y con un movimiento la hizo su chica, su mujer. De pronto el se percató de que algunas lágrimas corrían por sus mejillas.
-¿Amor? ¿Te he hecho daño? -preguntó asustado.
-No -dijo ella. Entonces lo besó con toda la pasión del mundo. Sí le admitía que estaba doliendo horrorosamente, el no querría seguir, pero Jess le había asegurado que solo era el dolor al principio, y pese a todo, se sentía maravillosamente bien, amaba tanto a Tom que todo el resto de cosas no importaba. Y como su mejor amiga le había dicho, el dolor desaparecía y lo reemplazaba una nueva sensación, mejor que todas la que alguna vez había sentido. Cerró los ojos mientras respiraba agitada, miró a su novio, sus grandes ojos cafeces ambarinos. No podía pensar en alguien mejor que él. No podía concebir algún chico más perfecto. -Tom... -susurró agitada. Él sonrió ampliamente y atrapó sus labios otra vez. Entonces sus cuerpos se tensaron, ella sintió un calor quemarle el interior, pero era agradable, más que eso, era perfecto. Un par de segundos luego logró recobrar el aliento. Tom la besó y se alejó un poco de ella.
-¿Estás bien? -preguntó él luego de un rato abrazándola contra él.
-Claro -dijo ella aún con la respiración algo agitada.
-Te amo tanto princesa -dijo él mirándola a los ojos. Ella se perdió en lo cafe de sus ojos, quizás era una de las cosas que más le gustaban de Tom, sus ojos cafeces ambarinos. Aunque también amaba sus hoyuelos cuando sonreía, y su sonrisa, siempre la hacían sentir bien.
-Yo también te amo -dijo ella acomodándose sobre su pecho. -¿estuve muy mal? -preguntó mordiéndose el labio.
-Claro que no, estuviste perfecta -dijo él.
-Lo dices para hacerme sentir bien -dijo ella frunciendo el ceño.
-No, para nada -dijo Tom -créeme cuando te digo que has sido la mejor -dijo él. -hay una gran diferencia, todas las chicas con las que he tenido sexo, a ninguna la he querido, ni un cuarto, de todo lo que te quiero a ti. Realmente esta fue como mi primera vez... -dijo Tom.
-Exageras -dijo ella mientras depositaba un beso en el pecho desnudo de él.
-No, realmente esta fue la primera vez que hago el amor. -dijo él besándole la cabeza. -lo otro es sexo sin sentimientos, no tienes idea como cambia cuando lo haces con amor, es algo que le da toda la magia, es... dios, nunca me había sentido tan bien. -admitió Tom.
-¿Enserio? -preguntó ella acomodándose para mirarlo a los ojos.
-Claro que sí. -dijo él sonriendo. -¿cómo te sentiste?
-Maravillosamente bien -dijo ella mientras le quitaba el cabello de la frente a su novio. Pequeñas gotitas de sudor decoraban la frente de Tom. No tenía idea el porqué, pero se veía más hermoso que nunca. Lo abrazó con fuerza. Claramente nunca se sentiría mejor con otro que no fuera él. Ella le tomó la mano y entrelazaron sus dedos. -eres mi mejor regalo de cumpleaños mi vida.
-Gracias -dijo él. -te amo princesa, ahora duerme, debes estar cansada.
-Un poco, tú también debes estarlo, además, los moretones se notan más -dijo ella pasando la mano por debajo del ojo de Tom. El se sobresaltó -perdón.
-No te preocupes, realmente ahora me acabas de recordar que me habían golpeado. -dijo él riéndose.
Ella volteó, lista para dormir. El la abrazó por la cintura, pegándola a su cuerpo.
-Buenas noches Tom -dijo ella -te amo, gracias por todo.
-Buenas noches mi hermosa _____ -susurró él en su oído -te amo muchísimo preciosa. Gracias por hacerme feliz.
Entonces ambos cerraron los ojos para caer en un dulce sueño. Podrían perfectamente agregar esa noche a la lista de las mejores noches de su vida, probablemente tendría el primer lugar.
Capítulo 32
Los rayos del ardiente sol se colaban por la ventana de la habitación de Tom. El ambiente era silencioso, solo las respiraciones de dos personas rompían el silencio. El muchacho de cabello con rastas rubias comenzaba a despertar, abrió los ojos y luego los cerró sin poder acostumbrarse a la luz. Pestañeó varias veces y por fin pudo ver claramente. Una respiración tranquila, que no era la suya, lo distrajo. Entonces recordó la maravillosa noche que habían tenido. Sonrió satisfecho, le parecía realmente genial que las cosas fueran tan perfectas, era como sí alguien hubiese escuchado todos sus deseos y los estuviese haciendo realidad.
Por su parte, la muchacha había despertado casi al mismo tiempo, pero prefería quedarse descansando sobre el pecho de su novio, escuchando sus latidos y su respiración tranquila. Le había parecido que todo era perfecto cuando estaba con él, todo cambiaba, hasta ella. Se transformaba en una nueva ____. Sonrió, al sentir los dedos de Tom hacer círculos en su espalda desnuda. Suspiró largamente mientras buscaba la mano de su novio para tomarla. Solo hasta que entrelazó sus dedos con los de Tom, el se percató de que ella había despertado.
-Buenos días princesa –susurró Tom. Ella se incorporó y lo miró. Esos ojos ambarinos que tanto amaba, la miraban con ternura y cariño.
-Buenos días mi vida –susurró dándole un beso corto en los labios.
-¿Dormiste bien? –preguntó el mientras observaba cada una de sus facciones.
-Claro que sí, tuve la mejor noche de mi vida –dijo sonriendo –y el mejor regalo de cumpleaños. –ambos se sonrieron y por un momento, el tiempo se paró. Tom la abrazó mientras ambos reían. Lucían felices, completos.
-Me pondré la ropa para dormir, no quiero que tu madre se encuentre con ambos sin ropa aquí –dijo ella con una coqueta sonrisa. Se levantó, algo tímida frente a la mirada de Tom, que recorría su cuerpo. Ese maravilloso cuerpo que ahora era de él, y de nadie más. Sonrió por inercia. Ella se puso una camiseta de Tom, que le llegaba hasta los muslos. Tom sonrió, se veía extremadamente sensual así. Luego de eso, se puso su ropa interior y un short deportivo de la hermana de Tom. Tom mientras tanto se puso sus bóxers. Ella se lanzó sobre Tom, sentada sobre él.
-Con que sigas ahí arriba, no respondo –ella lo miró confundida –estás jodidamente sensual y sentada sobre mi amiguito.
-¡Lo siento! –dijo ella sentándose más cerca de su estómago. Se sonrieron otra vez.
-Podría hacerte mia ahora mismo, pero mamá aparecerá en cualquier momento para decir buenos días –ella sonrió mordiéndose el labio. Tom pasó sus manos por los muslos de la muchacha, ella sintió escalofríos ante los toques de las suaves manos de Tom.
-Creo que no opondría resistencia –dijo ella sensualmente. Tom suspiró y se rio, entonces tocaron la puerta. Ella se bajo de Tom y se sentó con las piernas cruzadas, mientras Tom decía “pase”.
-¡Buenos días chicos! –dijo Simone animada -¿durmieron bien?
-Claro –dijo Tom sonriendo, mientras disimuladamente le daba un pellizco a ___, quien evitó sonreír.
-¡Que bien! –exclamó Simone –el desayuno está listo, así que bajen, no importa que lleven pijama –dijo guiñándoles un ojos. Ambos asintieron con una enorme sonrisa. Se tomaron de la mano y bajaron, allí estaba Simone y Gordon charlando animados. Tom le corrió la silla a ___ caballeroso, para que se sentara. Ella le sonrió. Tomaron desayuno, mientras hablaban de lo que harían.
-Ese tipo supo golpearte, al parecer tendré que darte clases de boxeo –dijo Gordon divertido. Tom rio. En su rostro aparecían mas claramente los indicios de la golpiza. Su ojo comenzaba a tomar un color morado oscuro, sus labios tenían dos cortes, y su frente lucía zonas rojizas e inflamadas.
-Amor, hoy deberé ponerte hielo otra vez –dijo mirándole la frente.
-Pasará, no te preocupes –dijo Tom besándole la frente.
Terminaron de comer, Tom se dio una rápida ducha y se vistió, para luego acompañar a ____ a su casa a cambiarse. Ella se duchó rápido y salió, ni siquiera vio a su madre, probablemente se olvidara de su cumpleaños. Tom la llevó a tomar un helado primero, luego se juntaron con Jess e Isaias quienes le cantaron cumpleaños en la calle, mientras sus mejillas mostraban un intenso color rojo. Luego de eso, fueron todos a casa de Jess porque ella había olvidado el regalo de ____. Se rieron todo el camino por las bromas de chay, quien le juraba amor a Tom y le tomaba la mano, avergonzándolo en la calle.
En casa de Jess, estaban todos los chicos y sus novias, algo así como una reunión sorpresa. La felicitaron y le dieron regalos, ella se sentía plena y llena, prefería estar con sus amigos y disfrutar la velada, a pensar en su madre y en su estupido novio, quien no le daba muy buena espina. Las razones eran esas miradas misteriosas que le lanzaba, como si la desnudara con la mirada, la ponían nerviosa y le daba miedo. No había querido comentarle a Tom, no quería preocuparlo, pero realmente estaba un poco asustada.
-¿Te gusto la sorpresa cariño? –preguntó su novio cuando la acorraló contra la pared. Ella sonrió coqueta.
-Por supuesto mi amor –susurró ella sobre sus labios –eres el mejor novio del mundo, te amo –se abrazaron con fuerza. En la mesa, Liam y Georg observaban la escena, miraban felices a su mejor amigo, quien se veía tan feliz.
-Le ha hecho genial esa chica –comentó Liam.
-Claro, Tom está enamorado de ella, se nota mucho –dijo Georg. Karla, su novia, se acercó a él y lo rodeó con sus brazos, sentándose sobre sus piernas.
-No los miren tanto, metiches –dijo bromeando.
-Solo charlábamos acerca de lo feliz que se ve Tom. –comentó Liam.
-Ella lo ha cambiado, y eso que llevan poquísimo. –dijo sonriendo.
-A todo esto… ¿qué rayos le sucedió a Tom en la cara? –preguntó Georg arqueando una ceja.
-Tuvieron una pelea con Bill, lo golpeó duro –dijo Liam.
-Si lo encuentro por la calle, le romperé su bocota –musitó Georg frunciendo el ceño.
-Eres un rudo sensual –le susurró Karla al oído. El sonrió coqueto y atrapó los labios de la chica mientras ella ponía su mano en el pecho del muchacho.
-Angie amor, ven acá, estos me dan envidia –dijo Liam divertido. Angie se acercó a él y también se sentó en sus piernas y le dio un beso. Ella sonrió al igual que Liam.
-¿Dónde está el osito? –preguntó Isaias mientras se acercaba de la mano con Jess.
-No lo sé, quizás se encerró en una habitación con Jazmyn –dijo Georg. Todos rieron.
La tarde se fue volando, se divirtieron bastante, sobre todo ____, quien sonreía completamente feliz. Alrededor de las ocho, se despidieron, mientras Tom tomaba de la mano a su novia, y en la otra sostenía una bolsa con algunos regalos de sus nuevos amigos.
-¿La pasaste bien? –preguntó Tom.
-Sí amor, fue genial –dijo ella con una enorme sonrisa.
-Que bien, me gusta verte feliz –dijo Tom mientras la detenía en medio del lugar para darle un beso. Siguieron caminando. Ambos sonreían, y el silencio no se hacía incómodo. Hasta ese momento, todo era perfecto.
Los rayos del ardiente sol se colaban por la ventana de la habitación de Tom. El ambiente era silencioso, solo las respiraciones de dos personas rompían el silencio. El muchacho de cabello con rastas rubias comenzaba a despertar, abrió los ojos y luego los cerró sin poder acostumbrarse a la luz. Pestañeó varias veces y por fin pudo ver claramente. Una respiración tranquila, que no era la suya, lo distrajo. Entonces recordó la maravillosa noche que habían tenido. Sonrió satisfecho, le parecía realmente genial que las cosas fueran tan perfectas, era como sí alguien hubiese escuchado todos sus deseos y los estuviese haciendo realidad.
Por su parte, la muchacha había despertado casi al mismo tiempo, pero prefería quedarse descansando sobre el pecho de su novio, escuchando sus latidos y su respiración tranquila. Le había parecido que todo era perfecto cuando estaba con él, todo cambiaba, hasta ella. Se transformaba en una nueva ____. Sonrió, al sentir los dedos de Tom hacer círculos en su espalda desnuda. Suspiró largamente mientras buscaba la mano de su novio para tomarla. Solo hasta que entrelazó sus dedos con los de Tom, el se percató de que ella había despertado.
-Buenos días princesa –susurró Tom. Ella se incorporó y lo miró. Esos ojos ambarinos que tanto amaba, la miraban con ternura y cariño.
-Buenos días mi vida –susurró dándole un beso corto en los labios.
-¿Dormiste bien? –preguntó el mientras observaba cada una de sus facciones.
-Claro que sí, tuve la mejor noche de mi vida –dijo sonriendo –y el mejor regalo de cumpleaños. –ambos se sonrieron y por un momento, el tiempo se paró. Tom la abrazó mientras ambos reían. Lucían felices, completos.
-Me pondré la ropa para dormir, no quiero que tu madre se encuentre con ambos sin ropa aquí –dijo ella con una coqueta sonrisa. Se levantó, algo tímida frente a la mirada de Tom, que recorría su cuerpo. Ese maravilloso cuerpo que ahora era de él, y de nadie más. Sonrió por inercia. Ella se puso una camiseta de Tom, que le llegaba hasta los muslos. Tom sonrió, se veía extremadamente sensual así. Luego de eso, se puso su ropa interior y un short deportivo de la hermana de Tom. Tom mientras tanto se puso sus bóxers. Ella se lanzó sobre Tom, sentada sobre él.
-Con que sigas ahí arriba, no respondo –ella lo miró confundida –estás jodidamente sensual y sentada sobre mi amiguito.
-¡Lo siento! –dijo ella sentándose más cerca de su estómago. Se sonrieron otra vez.
-Podría hacerte mia ahora mismo, pero mamá aparecerá en cualquier momento para decir buenos días –ella sonrió mordiéndose el labio. Tom pasó sus manos por los muslos de la muchacha, ella sintió escalofríos ante los toques de las suaves manos de Tom.
-Creo que no opondría resistencia –dijo ella sensualmente. Tom suspiró y se rio, entonces tocaron la puerta. Ella se bajo de Tom y se sentó con las piernas cruzadas, mientras Tom decía “pase”.
-¡Buenos días chicos! –dijo Simone animada -¿durmieron bien?
-Claro –dijo Tom sonriendo, mientras disimuladamente le daba un pellizco a ___, quien evitó sonreír.
-¡Que bien! –exclamó Simone –el desayuno está listo, así que bajen, no importa que lleven pijama –dijo guiñándoles un ojos. Ambos asintieron con una enorme sonrisa. Se tomaron de la mano y bajaron, allí estaba Simone y Gordon charlando animados. Tom le corrió la silla a ___ caballeroso, para que se sentara. Ella le sonrió. Tomaron desayuno, mientras hablaban de lo que harían.
-Ese tipo supo golpearte, al parecer tendré que darte clases de boxeo –dijo Gordon divertido. Tom rio. En su rostro aparecían mas claramente los indicios de la golpiza. Su ojo comenzaba a tomar un color morado oscuro, sus labios tenían dos cortes, y su frente lucía zonas rojizas e inflamadas.
-Amor, hoy deberé ponerte hielo otra vez –dijo mirándole la frente.
-Pasará, no te preocupes –dijo Tom besándole la frente.
Terminaron de comer, Tom se dio una rápida ducha y se vistió, para luego acompañar a ____ a su casa a cambiarse. Ella se duchó rápido y salió, ni siquiera vio a su madre, probablemente se olvidara de su cumpleaños. Tom la llevó a tomar un helado primero, luego se juntaron con Jess e Isaias quienes le cantaron cumpleaños en la calle, mientras sus mejillas mostraban un intenso color rojo. Luego de eso, fueron todos a casa de Jess porque ella había olvidado el regalo de ____. Se rieron todo el camino por las bromas de chay, quien le juraba amor a Tom y le tomaba la mano, avergonzándolo en la calle.
En casa de Jess, estaban todos los chicos y sus novias, algo así como una reunión sorpresa. La felicitaron y le dieron regalos, ella se sentía plena y llena, prefería estar con sus amigos y disfrutar la velada, a pensar en su madre y en su estupido novio, quien no le daba muy buena espina. Las razones eran esas miradas misteriosas que le lanzaba, como si la desnudara con la mirada, la ponían nerviosa y le daba miedo. No había querido comentarle a Tom, no quería preocuparlo, pero realmente estaba un poco asustada.
-¿Te gusto la sorpresa cariño? –preguntó su novio cuando la acorraló contra la pared. Ella sonrió coqueta.
-Por supuesto mi amor –susurró ella sobre sus labios –eres el mejor novio del mundo, te amo –se abrazaron con fuerza. En la mesa, Liam y Georg observaban la escena, miraban felices a su mejor amigo, quien se veía tan feliz.
-Le ha hecho genial esa chica –comentó Liam.
-Claro, Tom está enamorado de ella, se nota mucho –dijo Georg. Karla, su novia, se acercó a él y lo rodeó con sus brazos, sentándose sobre sus piernas.
-No los miren tanto, metiches –dijo bromeando.
-Solo charlábamos acerca de lo feliz que se ve Tom. –comentó Liam.
-Ella lo ha cambiado, y eso que llevan poquísimo. –dijo sonriendo.
-A todo esto… ¿qué rayos le sucedió a Tom en la cara? –preguntó Georg arqueando una ceja.
-Tuvieron una pelea con Bill, lo golpeó duro –dijo Liam.
-Si lo encuentro por la calle, le romperé su bocota –musitó Georg frunciendo el ceño.
-Eres un rudo sensual –le susurró Karla al oído. El sonrió coqueto y atrapó los labios de la chica mientras ella ponía su mano en el pecho del muchacho.
-Angie amor, ven acá, estos me dan envidia –dijo Liam divertido. Angie se acercó a él y también se sentó en sus piernas y le dio un beso. Ella sonrió al igual que Liam.
-¿Dónde está el osito? –preguntó Isaias mientras se acercaba de la mano con Jess.
-No lo sé, quizás se encerró en una habitación con Jazmyn –dijo Georg. Todos rieron.
La tarde se fue volando, se divirtieron bastante, sobre todo ____, quien sonreía completamente feliz. Alrededor de las ocho, se despidieron, mientras Tom tomaba de la mano a su novia, y en la otra sostenía una bolsa con algunos regalos de sus nuevos amigos.
-¿La pasaste bien? –preguntó Tom.
-Sí amor, fue genial –dijo ella con una enorme sonrisa.
-Que bien, me gusta verte feliz –dijo Tom mientras la detenía en medio del lugar para darle un beso. Siguieron caminando. Ambos sonreían, y el silencio no se hacía incómodo. Hasta ese momento, todo era perfecto.
HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS CAPITULOS SIG ... YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO MAÑANA ... HASTA PRONTO :))
Siguela, me encanta
ResponderEliminarAhora si juntos y son novios!!
ResponderEliminarMe encantaaa.. Siguelaa ;)
Hayyy que lindos ahora son novios, hay Bill me cae mal :S me encanto espero los próximos caps..
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