jueves, 29 de octubre de 2015

.- fall in love .- 17 18 19 y 20

Capítulo 17
Las dos semanas siguientes eran iguales, Tom se acostaba con Amy todos los días. Se veían en los baños de la escuela, en su casa, o en cualquier fiesta. Por lo menos se mantenía algo distraído, mientras veía a _____ pasearse de la mano con Bill, riendo, disfrutando.
-Tom, no puedes seguir así –la voz de Liam, su amigo y sus discursos morales.
-Liam, no te metas en mis asuntos –dijo Tom bruscamente.
-Si lo haré, eres como uno de mis hermanos, no puedes ir por la vida acostándote con chicas para intentar olvidar a ____ -dijo Liam enfadado –te estás destruyendo.
-Ella ya me destruyó –dijo Tom frunciendo el ceño.
-No, tú eres lo bastante tonto como para dejar al imbécil de Bill llevarse a tu chica, es un mentiroso Tom, estoy seguro que hay algo detrás de esto –dijo Liam.
-No me interesa, no es mi asunto –dijo Tom dejándolo hablando solo. Caminó en dirección a su chica temporal, Amy. Ella le sonrió y frente a todos le plantó un beso.
-Hola mi amor –le dijo con una sonrisa.
-Hola –dijo Tom fingiendo una sonrisa, como todos los días.
-Hoy iré al centro comercial, así que no podremos entretenernos, pero mañana te lo recompenso –le guiñó un ojo. ¡Maldición! Pensó Tom, necesitaba acostarse con alguna chica, era lo único que lo hacía olvidar por momentos a ____. Sonrió al recordar que tenía clase de matemática, quizás Emma Smith le diera lo que necesitaba.
-No te preocupes, te veo mañana –dijo Tom riéndose.
Mientras tanto ____ charlaba con Jess. Como todos los días, sobre Bill.
-¡____! Basta, me aburre el tema. No me interesa Bill ¿sí? –dijo Jess exasperada.
-Debería interesarte, es mi novio –dijo ____ fríamente.
-Tu novio me cae pésimo –dijo ella rodando los ojos -¿no te das cuenta? Bill te está usando –dijo Jess.
-¿Estás loca? Se supone que eres mi amiga, Bill es un chico extraordinario –dijo ella frunciendo el ceño.
-Estás ciega, recuerda que se acostó con Amy, la chica que te aborrece –dijo Jess. ____ odiaba el comportamiento de Jess desde que estaba con Bill, no lo soportaba y se lo dejaba en claro. Lo aborrecía.
-Todos tenemos un pasado –contradijo ____.
-Sí, pero… bueno, no me meteré en tu vida -dijo Jess. -¿has hablado con tu amigo? –preguntó refiriéndose a Tom.
-No mucho –admitió ____ -él anda con sus amigos y yo contigo y Bill –dijo sonriendo.
-¿Se arreglaron luego de lo del baile, cierto? –preguntó Jess curiosa. Isaias le había revelado todo, absolutamente todo, luego del baile. Porque Tom había actuado así, porque estaba tan mal, todo. Jess, que previamente odiaba a Tom, ahora lo entendía. Al chico le costaba decirle a ____ que la amaba, después de todo, tenía miedo. Y Jess notó que Tom hacía todo eso por olvidarse de ____, pero no lo estaba logrando.
-Sí, claro –dijo ella –nos dijimos que olvidáramos esa noche, que por cierto, estuvo demasiado rara –dijo frunciendo el ceño.
-Te vi muy cerca de el –dijo Jess arqueando una ceja.
-El se me acercó así, pero dijo que había sido el ambiente y porque me veía “hermosa” según él –Jess la miró sonriendo, no sabía como su amiga podía ser tan… lenta. Cada día Tom se iba evidenciando más, era obvio, muy obvio que estaba enamorado de ella. Jess ahora comprendía que Tom nunca había sido malo, siempre había amado y protegido a ____, aunque aún no entendía porque en el colegio no se dirigían la palabra. Antes pensaba que era porque Tom sentía que su reputación bajaría si no estaba con las putas porristas.
-¿Le ibas a responder el beso? –preguntó Jess. ____ se puso roja como un tomate.
-Eh yo… eh no, claro que no –dijo ella, pero se notaba demasiado que mentía, cualquiera lo hubiese notado.
-¡Se lo ibas a seguir! –dijo Jess sonriendo.
-Fue el momento, nada más –susurró ella avergonzada. Aunque Jess sabía que ____ comenzaba a sentirse extrañamente atraída por Tom, después de lo que Isaias le contó, de aquel día en que se emborracharon juntos, dudaba que su amiga no sintiera absolutamente nada por Tom.
-¿Recuerdas ese día que escapaste del colegio? -____ asintió - ¿dónde fuiste?
-A casa de Tom –dijo ella retomando su el color rojo en las mejillas.
-Ah… -dijo Jess. Estaba intentando idear como sacarle la información –Tom, al parecer es bueno consolándote.
-¿P- por qué l-lo dices? –preguntó tartamudeando.
-Es tu mejor amigo, por eso –dijo Jess –estás algo tensa.
-No, para nada –musitó. –siempre recurro a Tom, y ese día el no había ido a clases y bueno, estuvimos juntos.
-Ah, ¿hicieron algo entretenido para subirte el ánimo? –preguntó.
-Bueno, te contaré –dijo dando un largo suspiro. –el día que me fui a casa de Tom luego de escapar de aquí, le pedí que nos emborracháramos. –Jess abrió los ojos fingiendo sorpresa –y lo hicimos, bueno más bien yo me emborraché mucho, no recuerdo nada.
-¿Nada de nada? –preguntó Jess.
-He hecho el esfuerzo… -susurró –pero…-intentó recordar. Forzó su mente, entonces como un flash aparecieron un par de imágenes en su cabeza.
-¿Qué pasa? –preguntó Tom algo nervioso, mientras su corazón latía con fuerza.
-Quiero besarte –dijo ella divertida.

Mientras tomaba jugo y esas imágenes pasaron por su mente, se atragantó de la sorpresa. Jess le golpeó la espalda con suavidad, mientras tosía.
-Oh no… -susurró.
-¿Qué pasa ____? Me estás asustando.
-No recuerdo claramente, pero… creo que le dije a Tom que quería besarlo –susurró poniéndose roja otra vez. Jess abrió los ojos aún más.
-Está bien ____, debo ser sincera contigo, eres mi mejor amiga -____ arqueó una ceja –Isaias me contó todo.
-¿T-todo? –preguntó ella con la voz entrecortada.
-El día que tu te emborrachaste con Tom, y te dormiste luego, Isaias fue a visitar a Tom. Cuando llegó, Tom olía a alcohol según lo que me dijo, venía sudando y con el cinturón mal puesto. -______ abrió los ojos como platos. –Tom terminó contándole a Isaias que…
-¿Qué? –preguntó ella. Jess luchó contra no contarle, y decidió no decirle que Tom estaba enamorado de ella, eso lo tenía que hacer él.
-Que se besaron, mientras estaban borrachos, y que la situación había estado subida de tono… -____ no concebía lo que oía –si no hubiese sido por Tom que se detuvo, ya no tendrías un pelo de virgen.
______ se tomó el tiempo de analizar lo que su mejor amiga le decía, no podía procesar todo eso. ¿Realmente Tom y ella estuvieron a punto de… tener sexo? No podía creerlo, suspiró pesadamente. Y Tom si se acordaba y no había mencionado absolutamente nada.
-Kaulitz tendrá que oírme –musitó mientras se levantaba enfadada.
-No creo que sea un buen momento… -dijo Jess.
-¿Por qué no? –preguntó ella frunciendo el ceño.
-Lo vi caminar con Smith a su oficina… -susurró Jess. ____ abrió los ojos y sintió como que algo le quemaba el estómago. ¡Tom es un imbécil! Pensó. Ella nunca sería como las chicas que a Tom le gustaban, ella no era una puta. Así que Tom le debía una explicación.


Capítulo 18
Tom salió de la oficina de Smith luego de una larga hora de sexo. En eso de cambiar, no le estaba yendo para nada bien. Se limpió las lágrimas que caían por su rostro. Se había planteado cambiar, pero luego de que ella le dijese “Bill y yo somos novios” no pudo, realmente no pudo. Se fue corriendo al baño de varones, no lo soportaba, realmente no. Se encerró en un baño y se sentó, mientras las lágrimas corrían sin parar. El pecho le dolía, realmente dolía. Se agarró la cabeza mientras apretaba los ojos, una lágrima tras otra, sollozaba sin parar. Cada lágrima recorría su mejilla, pasando por la comisura de sus labios, y cayendo en sus manos. Y cada lágrima tenía escrito el mismo nombre, _____.
Luego de un largo rato, paró de llorar. Salió del baño dispuesto a lavarse la cara y se encontró de frente con la persona que mas odiaba. Bill estaba lavándose las manos. Ni siquiera se tomó el tiempo de mirarlo.
Salió casi al mismo tiempo que él y para su peor desgracia ella estaba afuera, esperando a Bill, su novio. Miró a Tom con enfado, pero al ver sus ojos hinchados y su rostro con un tono rojizo se preocupó.
-Tom ¿pasa algo? –preguntó acercándose preocupada hasta su mejor amigo.
-No, nada –dijo él fríamente. Siguió caminando, no quería verla, no quería hablarle, no quería seguir pensando en ella. Chocó de frente con Liam, quien sin decir nada lo abrazó. Eso necesitaba, un amigo comprensivo.
-¿Es ella verdad? –preguntó Liam. Tom asintió como un niño pequeño. –vamos a mi casa, estarán los chicos, lo pasaremos bien. –Tom sonrió como pudo, así que fueron a casa de Liam, jugaron e hicieron cosas para distraer a Tom, pero la verdad es que era casi imposible. No podía dejar de pensar en ella, ya se estaba volviendo loco, verdaderamente loco.
Cuando llegó a su casa, la cosa fue de mal en peor, ella estaba esperándolo.
-Necesito que hablemos –dijo ella seriamente.
-¿Sobre qué? Tengo que estudiar –musitó el fríamente. La miró, ella estaba seria. Pero esos ojos marrones nunca perdían el brillo, esos sensuales labios nunca dejaban de ser tentadores.
-Son dos temas. –Tom le hizo un gesto para que caminaran hasta su habitación. Ella se sentó en la cama como solía hacer cuando estaba ahí. Tom se sentó en la silla que estaba junto a su escritorio, mirándola.
-Habla –musitó Tom.
-Primero, quiero saber que te pasaba hoy. No me mientas ¿sí? Te conozco bastante. –dijo ella seriamente. Tom la miró callado, no tenía idea que cosa decir. –comienza a hablar ya.
-Yo… no lo sé, tuve un momento de furia, solo eso –dijo Tom mintiendo. Ella lo miró frunciendo el ceño.
-No te creo Tom –dijo seriamente.
-Créeme –dijo Tom –no he tenido mucho ánimo.
-Bueno, pasarás por esta vez-dijo ella con una sombría mirada. –ahora, quiero que me expliques algo –Tom arqueó una ceja –con sinceridad. Sabes que no soy de las personas que se andan con rodeos y soy muy directa –Tom asintió -¿qué pasó el día que nos emborrachamos? –Tom casi sufrió un ataque cardíaco. Comenzó a sudar, su respiración se agitó. –sé que lo recuerdas.
-N-nada –dijo Tom nervioso –solo hablaste un montón de cosas sin sentido.
-¡Basta de mentiras Tom! –dijo ella fuertemente. Tom suspiró largamente y cerró los ojos.
-Nos besamos –dijo Tom finalmente. Ambos se miraron a los ojos sin expresión alguna. Por un lado Tom estaba tenso y nervioso esperando la reacción de su amiga, por otro lado ella solo lo miraba con rabia.
-¿Creíste que yo sería una más de tus putas? –preguntó ella con ira. Tom negó rápidamente con la cabeza, pero ella no lo dejó hablar -¿creíste que podrías acostarte conmigo? No Tom, no soy así –dijo ella con dolor –sé que estabas borracho, pero no tanto como yo. No culpes al alcohol Tom.
-¡Estaba borracho! Recuerdo que tú me pediste que te besara y te lo negué –ella arqueó una ceja –luego dijiste que era porque según tú “eras poca cosa” y me dio rabia que te sintieras así ¡vamos ____! ¿tú poca cosa comparado con las chicas con las que suelo estar? No, no podía permitir que dijeras eso y para que no siguieras te besé… -susurró Tom. ____ miró al suelo. –no soporté que dijeras eso… nadie es mejor que tú, ninguna chica de la escuela.
-Pero… pero ¡no deberías haberme besado! Para mí un beso es para alguien a quien quieres, con quien planeas algo, no solo porque sí. –dijo ella con dolor. –por lo tanto, tú y yo no tenemos nada, así que no deberías haberlo hecho.
-Sé que no tenemos nada –aseguró Tom –pero no me sigas culpando, fue algo de borracho.
-¿Y la fiesta de primavera? –preguntó ella. Tom se sorprendió mucho que ella nombrara eso. Creyó que nunca saldría otra vez el tema –estuviste a punto de besarme ¿Qué pretendes Tom? Si quieres jugar conmigo te advierto que…
-Yo… me equivoqué –dijo Tom rápidamente –no planeaba…
-Claro, las luces, el ambiente, ¿creíste que estabas con alguna de tus putas? –dijo ella. Luchó porque las lágrimas no cayeran por su rostro. –no debiste haberme invitado –dijo ella parándose rápidamente. El le agarró el brazo –suéltame Tom.
-No digas idioteces, por favor no te enojes conmigo –le rogó Tom. Sus ojos estaban llorosos –te adoro, no lo hagas ¿sí? –ella cedió y se abrazaron. Tom la apretó con fuerza contra su cuerpo, disfrutando de su perfume y del tacto de su amiga.
-Debo… irme –dijo ella nerviosa –mi novio me espera. –Tom asintió con dolor. Odiaba escuchar la palabra NOVIO viniendo de ella. Ella salió de su casa casi corriendo, mientras él se tiraba a la cama. Se puso audífonos, mientras miraba el techo. Se quedó dormido con las lágrimas cayendo por su rostro.


Capítulo 19
Un mes, un mes de dolor. Tom era prácticamente un zombi en la escuela, sus “amigas” se acercaban a él, pero no recibían mayor respuesta. No se sentía bien, para nada. Solo quedaban dos meses de escuela, pero para él se harían eternos.
-¡Tom! –le gritó Georg -¡te he hablado mucho tiempo y ni siquiera me prestas atención!
-Lo siento Georg –musitó Tom -¿qué decías?
-Hoy te invitarán a una fiesta en casa de Britanny, te ruego que no vayas –dijo Georg.
-¿Dé que hablas? –preguntó Tom arqueando una ceja.
-No vayas Tom, por favor. No puedo decirte, pero no es bueno que estés ahí –Tom frunció el ceño. Algo lo distrajo, ella pasaba de la mano y se sentaba en la mesa de los… ¿los populares? No, era una broma. Entonces recordó que su novio es popular, es el nuevo capitán del equipo de fútbol. Y ahora parecía que ella y Amy no se odiaban a muerte como antes.
-¿Qué hace ___ allí? –preguntó Tom.
-Últimamente se junta con todos ellos, ayer hablaba con Felicity. –dijo Georg –hay algo detrás de esto, Tom.
-Está bien, supongo que te haré caso –dijo Tom –bien, nos vemos, no soporto ver la escena. –dijo mientras veía que ____ y Bill se estaban besando. Salió rápidamente de ahí, absorto en su propia mente. Se sentó alejado de todo el mundo mientras miraba el cielo. Tomó su celular y comenzó a escuchar música. La canción más tortuosa para el momento.

Imagina los recuerdos perfectos
Regados alrededor en el suelo
Tratando de alcanzar el teléfono, porque no
puedo luchar contra esto mas
Y me pregunto, si alguna vez he pasado por tu mente
A mi me sucede todo el tiempo
Es la una y cuarto, estoy sola y te necesito ahora
Dije que no vendría, pero he perdido todo el control y te necesito ahora
Y no se como estar sin ti, solo te necesito ahora



Need you now, Lady Antebellum. Era la canción con la que más lloraba, cada maldita noche sufría con esa canción, cuando bebía también la escuchaba y seguía llorando.
-¡Tom! –la voz de una chica lo sobresaltó. Miró y vio a Felicity –¿cómo estás? –le besó sonoramente la mejilla.
-Hola Felicity, estoy bien –mintió -¿y tú?
-Excelente… -sonrió. -¿quieres venir a una fiesta esta tarde? Es viernes así que podemos estar tranquilos –dijo sonriendo. Recordó la advertencia de Georg.
-Mhm ¿dónde? –preguntó.
-En casa de Britanny. –dijo sonriendo. Georg frunció el ceño -¡estará casi toda la secundaria! Imagínate que hasta Bill y ___ irán –dijo sonriendo. Tom se tensó.
-¿Sí? –preguntó.
-Claro, ¿irás? –dijo sonriendo.
-Uhm… -¡al diablo Georg! Quería verla –claro, iré.
Felicity se despidió y sonrió. Estaba todo listo para esta noche, Tom volvería a ser de ella.

Capítulo 20
Esa noche, Tom se arregló bastante. Se miraba y no se convencía. Se puso unos pantalones de mezclilla anchos negros, unas zapatillas blancas, una playera blanca ancha y una gorra blanca. Sus rastas rubias estaban en una cola de caballo bajo la gorra, se perfumó bastante. Suspiró nervioso. Su celular comenzó a sonar.
-¿Hola?
-Hermano, haremos una noche de películas. –dijo Georg -¿vienes?
-Eh… no Georg yo… no me siento bien –dijo.
-¿Estás seguro? Supongo que no irás a esa fiesta ¿cierto? Por favor Tom, sé porque te digo las cosas.
-No, no iré –musitó –solo me quedaré en casa, además… -“miente Tom, miente” –Ginna estará en casa en un par de horas, ya sabes…
-Uhm genial, entonces nos vemos. –dijo Tom.
Suspiró, bajó, se despidió de su madre y tomó su auto. Manejó hasta la casa de Britanny, estacionó su auto y tocó el timbre.
-¡Hola Tom! –Britanny lo abrazó exageradamente. La chica llevaba un corto vestido negro ceñido a su cuerpo. –pasa.
Tom asintió y entró, el ambiente estaba relajado aún. Sonrió al saludar a todos los chicos que el conocía, y a las chicas. Inmediatamente, Felicity se acercó a él.
-Tom –dijo dándole un exagerado abrazo.
-Hola –dijo sonriendo. Le besó la mejilla.
-¿Vamos a tomar un trago? –Tom asintió, aunque no bebería, claramente tomaría solo bebidas. Estaba manejando.
-Solo bebida –le dijo al chico que habían contratado para el bar. El chico asintió y le entregó bebida.
-¿Tú Tom, bebida? –preguntó Felicity burlona. Tom sonrió forzadamente. –bueno, has cambiado.
-Supongo –dijo levantando los hombros.
-¿Estabas saliendo con Amy? –preguntó ella frunciendo el ceño con curiosidad.
-No, bueno algo así, pero nada serio –dijo él con una sonrisa.
-Ah… ¿no has tenido novias serias? –preguntó ella mientras se sentaban en un sofá. Tom negó con la cabeza -¿por qué?
-Digamos que no ha llegado la indicada –dijo con una risa.
-O quizás te enfocas en un tipo de chica –dijo Felicity sonriéndole. –debes mirar más allá.
-Bueno he estado con muchas chicas, pero ninguna me ha tocado el corazón de verdad –dijo Tom sonriendo.
-Ah… -dijo Felicity. En ese momento entró ____ de la mano con Bill. Tom se tensó rápidamente, Felicity lo notó de inmediato, sonrió de forma maliciosa. Todo debía resultar para conveniencia suya. Tom los observó mientras saludaban a todo el mundo, mientras caminaba hasta el bar y tomaban algo, se besaban exageradamente, mientras Bill le decía cosas al oído. Frunció el ceño.
-Iré a saludar a ____ -dijo Tom.
Felicity lo miró irse y volvió a sonreír. Tom se acercó a ella y a su novio.
-____ -dijo fingiendo una sonrisa amable.
-Tom –dijo ella algo sorprendida. Bill le lanzó una mirada asesina a Tom y una muy sombría a ____, quien dio un largo suspiro.
-Hola –dijo Tom mirando al novio de ____ -Tom Kaulitz Trumper –dijo dándole la mano. Bill, seriamente le tendió la mano.
-Bill Cardew –dijo Bill seriamente. Se miraron a los ojos, era como si las chispas de ira fueran visibles a kilómetros a la redonda. Se soltaron la mano con recelo.
-¿No viniste con los chicos? –preguntó _____.
-No –dijo él. –los chicos estaban haciendo otra cosa.
-Oh genial –dijo ella sonriendo forzadamente. Se sentía incómoda en presencia de su mejor amigo y su novio.
-Princesa, iré a saludar a las chicas afuera, vuelvo enseguida –dijo Bill mirándola a los ojos intensamente. –te amo princesa –le susurró cerca de los labios. Tom arqueó una ceja. ¿Te amo? Vamos, estaba bromeando. Llevaban con suerte dos meses juntos ¿y ya se amaban? No, eso no era amor. Bill la besó frente a Tom, exageradamente. Tom miró al suelo, apretando los puños. Imbécil.
-Es un poco… celoso ¿no crees? –preguntó Tom cuando Bill había salido del lugar.
-Es maravilloso –contestó ella con recelo.
-No sé que le ves –dijo Tom frunciendo el ceño.
-Mhm es como preguntarte a ti que le ves a todas esas perras ¿no crees? –dijo ella con cierta ironía.
-Pero yo no les digo “te amo” –atacó Tom.
-¿Y qué tiene? ¿Acaso el amor tiene reglas? –preguntó ella desafiante. Estaban frente a frente. Golpe bajo para Tom.
-Si tu crees que eso es amor, estás muy mal –dijo Tom con frialdad.
-¿Y acaso tú sabes lo que es el amor? –dijo ella burlona. Tom la miró fríamente. -¡Déjame reírme! Tú no tienes sentimientos Kaulitz, crees que las chicas están para acostarse contigo, agregándole que eres la persona más superficial del mundo –Tom sintió un nudo en la garganta, pero intentó aguantarse las ganas de llorar –te acuestas con ellas por su bonito cuerpo, nada más. ¿Sabes qué? Me das P-E-N-A –dijo ella remarcando la palabra. Tom la quemaba con la mirada. –Nunca conocerás el amor.
-¿Qué sabes tú sobre eso? Eres una tonta ilusionada y deslumbrada por un tipo que aparenta algo que no es –dijo Tom con la voz más quebrada –tú no tienes la más mínima idea de que es el amor, tú estás con el de forma superficial ¿sabes por qué? Porque el amor SÍ requiere tiempo, no puedes amar a una persona que apenas conoces –dijo Tom con una mueca –el amor se trata de aceptar al otro como es, conociendo sus defectos y sus virtudes, es haber pasado momentos de alegría, como así haber tenido los peores obstáculos. ESO ES AMOR, _____ -dijo Tom –y dudo que hayas pasado mucho con ese imbécil.
-¿Dónde leíste eso Tom? ¿En un libro? Porque dudo que tú hayas creado eso –dijo ella burlona.
-No tienes idea _____, ni la más mínima –dijo Tom.
-Entonces explícame –dijo ella –porque dudo que un idiota que haga apuestas tales como acostarse con su profesora de matemática, que se haya acostado con todas las porristas del equipo, y que estuvo a punto de aprovecharse de su mejor amiga borracha, sepa de amor –dijo ella. Tom apretó los puños. Eso le había calado hondo. Respiró con dificultad.
-Las primeras cosas que dijiste fueron ciertas, pero no puedo creer que hayas dicho que yo quería aprovecharme de ti –dijo él con dolor -¿Yo ___? La persona que te ha protegido desde que tenías diez años, desde que nos conocimos cuando te caíste en tu bicicleta luego de que el niño imbécil te empujó ¿recuerdas? –ella lo miró con cierta sorpresa, no pensó que el recordaría ese detalle –Yo, el chico que te defendió cuando el imbécil de Xavier te estaba espiando en el baño de chicas, ¿recuerdas eso? Lo golpeé y me suspendieron una semana. Yo, quien te ha escuchado cada maldita vez que tienes discusiones con tu madre, o cuando tu padre vuelve a llamarte, siempre te digo que todo estará bien, te he apoyado –ella tenía lágrimas en el rostro mientras Tom hablaba, su voz sonaba pésima, estaba a punto de llorar -¡Yo _____! El que ha arriesgado un montón de cosas por ti desde hace años, el que ha ido a las 5 am a tu casa porque tuviste una pesadilla, el que ha llorado y reído contigo ¿crees que me aprovecharía de ti? ¿Crees que alguna vez tuve una mala intención contigo? –ella miraba al suelo ahora, mucho más avergonzada –si de verdad crees eso, dímelo, que te juro por mi vida que me alejo de ti. –dijo Tom fríamente –porque si hay una chica en la vida que he querido y que NUNCA se me ha pasado por la mente hacerle daño o hacer algo que ella no quiera, eres tú _____, nunca te tocaría, te besaría o haría cualquier estupidez sin tu consentimiento. ¡Jamás! –dijo Tom muy alterado.
-¿Y si tanto me quieres…. –dijo ella con lágrimas en los ojos –porque me ignoras en la secundaria? ¿Tanto te avergüenza ser mi amigo y “protegerme” según tú?
-¡Maldita sea ____! –dijo Tom alterado -¡Porque no quiero que esta gente estúpida y mala sea parte de tu vida! –dijo él –no quiero que tu mundo, tu inocencia, sea alterada por ellos… no tienes idea ____, lo sucio que es este “inocente grupo de niños populares”, aquí siempre es sexo, drogas y alcohol. Todo gira en torno a lo superficial, todo es eso. ¿Crees que yo permitiría que una chica tan dulce, amable, buena e inocente como tú cambiara un poco por ser más “popular”? No ___, nunca en mi maldita vida lo permitiría. Tú no eres como ellas –dijo Tom no aguantando más. Las lágrimas corrían por su rostro. –tú… tú no necesitas vestidos y zapatos caros, o kilos de maquillaje, para ser hermosa… no necesitas ser una estúpida para encajar… no necesitas acostarte con toda la secundaria para ser “genial”
-Tom yo… -ella se había sentido un asco. Le iba a tocar la cara, pero el corrió su mano.
-No digas nada –dijo el con frialdad y dolor. –ya sé que eso nunca va a ser suficiente ¿no? Obviamente nunca podré compararme con tu novio.
Dicho eso, se alejó de ella, quien no paraba de llorar. Bill fue a verla y la abrazó, pero ella no decía nada.
-¿Te hizo daño el idiota ese? –preguntaba, pero ella negaba y lo abrazaba con fuerza. Tom tenía razón, el siempre había sido el único que la cuidaba y protegía de cualquier cosa, y ahora era cuando venía a notarlo. Tom, el siempre había estado para ella.
Bill la invitó a tomar algo. Tom mientras tanto bailaba con sus amigas intentando olvidar lo que había pasado, Amy y Felicity le coqueteaban más de lo usual. Suspiró.
-Tom ¿acompáñame a buscar algo que dejé en la habitación de Britanny? –Tom amablemente asintió y acompañó a Felicity. Le tomó la mano bruscamente, y Tom no dijo nada. Subieron, entonces cuando Felicity abrió la puerta de la habitación de Britanny, se encontró con una escena que le partió el alma.



HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS CAPITULOS SIG ... BIEN HECHO TOM LA CALLASTE A ESA IDIOTA USH ... ME HUBIERA GUSTADO ESTAR AHI Y DARLE UNOS MADRAZOS A ESA ____ PARA VER SI ASI SE EDUCA ... BUENO YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO ... ADIOS :))

sábado, 24 de octubre de 2015

.- fall in love .- 14 15 y 16

Capítulo 14
Mientras tanto _____ se sentía extraña, y lo peor es que sabía que a Tom le pasaba algo. Los rumores en la secundaria fueron tales que llegaron de inmediato a sus oídos.
Tom quiere a ____, lloró por ella al verla con Bill.
No sabía si creerlo, los rumores casi siempre eran mentiras. Aunque quizás esta vez era verdad, lo escuchó de mucha gente que realmente estaba ahí, gente que lo
 vio todo. Agregándole que Tom se marchó esa noche, y que hoy había sido brusco y frío, algo extraño estaba pasando.
Entonces a su mente vino lo que pasó antes de que Amy le lanzara el trago encima. Tom con sus fuertes y varoniles manos en su cintura, apegando su cuerpo al de el, mientras la miraba seria e intensamente, su boca a la altura de la suya, el nerviosismo de su cuerpo cuando sus labios estaban rozándose, las mariposas en el estómago, absolutamente todo había sido nuevo, nunca siquiera se había imaginado estar con su mejor amigo, Tom Kaulitz, al menos de forma consciente. Tom era el último chico con el que saldría, era un mujeriego imperdonable, un arrogante y engreído si quería serlo, aunque para ella eso no importaba, era su mejor amigo. Pero ese baile cambió mucho las cosas para ella. Las cosas que había sentido no eran normales, si bien no le gustaba Tom, algo había nacido, algo que ella nunca se habría percatado, incluso parecía que había nacido antes. Muy en el fondo, en el subconsciente de ella, los recuerdos de su día de borrachera no se habían ido, su mente estaba bloqueándolos, pero podía casi sentir que algo extraño había pasado, algo que Tom había callado. Intentó no pensar mucho más en él, pero se le hacía difícil ¿qué tal si Tom gustaba de ella? No, no podía ser. ¿Ella, la chica menos popular y agraciada de la escuela? No, para Tom Kaulitz no existían en su vida una chica que no fuera de belleza despampanante.
-Hija –la voz de su madre la sobresaltó. Levantó la cabeza y miró a su madre. –mañana vendrá a cenar alguien especial que tienes que conocer –dijo sonriéndole. Ella asintió sin decir nada, no le daba muy buena espina. Suspiró, su madre nunca le ponía atención si no era para conveniencia de ella. Esto ocurría desde que sus padres se separaron, lo que ocasionó un gran distanciamiento, al punto de que su hermana fue a vivirse con su padre, ya ni se soportaban. Ella tiene quince años, es una mocosa. Y su padre la llamaba poco, al parecer se conformaba con que la menor estuviera con él. Todo esto le hacía la vida miserable, realmente. Recuerda con dolor las marcas en la piel de sus muslos, los psicólogos y todo eso. Nunca hubiera creído que sería como esas chicas que se desahogan haciéndose daño a si mismas, pero el destino dijo otra cosa. Nadie, absolutamente nadie, lo sabía. Ni siquiera Tom, todos tienen sus secretos ¿no? Incluso aunque ella supuestamente no recordara que casi se había acostado con Tom, el estaba tan absorto en tocarla y besarla, que no se percató de las cicatrices de sus muslos. Nunca se había cortado las muñecas, era muy obvio. Estaba un poco harta de su vida, realmente sin Tom y Jess se habría ido a pique, y ahora comenzaba a sentir la soledad otra vez. Tom enfadado, y Jess de novia con Isaias ¿algo más? No pudo evitar comenzar a llorar, era muy verdadero que necesitaba a Tom casi tanto como respirar, no quería y no imaginaba una vida sin tenerlo con ella. Era como una especie de “enamoramiento” pero no literalmente, porque por lo menos hasta el día de la fiesta, no había sentido deseos de besarlo. Hasta ese día. Porque cuando miró sus labios despertaron sentimientos en ella, algo muy extraño, que nunca antes había sentido. Estaba asustada, no quería enamorarse de Tom, sabía que si sucedía saldría herida, Tom nunca fue hombre de una sola mujer, y sabía que ni siquiera estaría dispuesto a cambiar por ella.
Al día siguiente se arregló un poco para la cena con esa persona “especial”, se preguntaba que estupidez habría hecho su madre, pero no quiso ni siquiera imaginarlo. Así que bajó antes de que el o la invitada llegara, se puso un simple vestido negro y converses.
-Deberías haberte puesto tacones –criticó su madre. ____ rodó los ojos.
-No es tan especial como para usar tacones. –dijo ella firmemente.
-Bueno, no hay remedio –dijo su madre. Justamente tocaron el timbre, y una voz masculina rodeó el ambiente. ¿Sería un jefe o algo así? El hombre era alto, tenía los ojos verdes brillantes, y era de contextura gruesa, musculoso. –ella es ____, mi hija -____ se levantó y ofreció su mano. El hombre la estrechó con cierta delicadeza. –Él es Rob, mi… -____ arqueó una ceja esperando saber quien era ese tipo –novio.
-¡Wow! Oh… genial –dijo dando una forzada sonrisa. ¡Era lo único que faltaba! Su madre con otro tipo, ahora si que si vida se había hecho polvito. Comieron, ella estaba en silencio, mientras Rob les contaba historias o anécdotas, ella sonreía con toda la falsedad del mundo. Estaba harta, solamente quería retirarse e ir a dormir. -¿Puedo retirarme? –dijo luego de un rato.
-No seas maleducada, tenemos invitado –ella rodó los ojos.
-No me siento bien –mintió.
-Sé que estás mintiendo, te quedas aquí –dijo su madre firmemente, mientras esperaba que Rob volviese del baño.
-Necesito dormir –repuso.
-Eres igual de mentirosa que tu padre –dijo su madre. La ira le invadió el cuerpo, la fulminó con la mirada. –así que te quedas ahí.
-No pienso hacerlo –dijo ella –no me interesa tu novio.
-Tendrás que acostumbrarte –dijo su madre con rabia –porque estamos comprometidos hace tiempo, así que pronto vivirá aquí y tú deberás aceptarlo. –su madre estaba muy alterada.
-No pienso seguir contigo si metes a un tipo que ni siquiera conozco a casa –replicó ella. Su madre la fulminó con la mirada.
-¿Y qué harás? ¿Irte a USA con tu padre? –ella la miró despectivamente, con una burlona sonrisa. Sabía que ____ no se iría, tenía su vida aquí, más que nada, tenía a Tom y a Jess. Y ahora, a Bill.
-Irme a vivir donde sea. –dijo ella.
-Aún tienes diecisiete, eres menor de edad.
-Por poco tiempo –dijo ella con odio. Se paró bruscamente de la silla, su madre no la quería dejar salir de la casa, le bloqueó la puerta –déjame salir.
-No, tú no irás a ninguna parte.
-Sí lo haré, déjame en paz –le gritó. Entonces sintió el ardor en su mejilla, la había golpeado. La miró con tanto odio que parecía echar chispas y luego, abrió la puerta y pegó un portazo. Las lágrimas no tardaron en correr por sus mejillas, ¿a quién llamar? Marcó el número de Bill, recordando que Jess estaba con Isaias y Tom estaba enojado.
-¿Sí? –la voz de Bill le causó un extraño escalofrío.
-¿Estás… ocupado? –preguntó con la voz quebrada.
-Amor, estoy fuera de la ciudad… -dijo Bill sin siquiera percatarse de la voz de dolor de ____.
-Oh… lo siento, te llamo más tarde –dijo ella.
-Te quiero –dijo él y cortó el teléfono.
No sabía donde ir, comenzaba a correr una brisa fuerte, eran alrededor de las diez de la noche y estaba oscuro. Aún no llegaba el verano, así que las noches seguían siendo frías. Caminó por las oscuras calles sola, asustada. No había nadie en la calle, fue hasta la plaza cercana a su casa, se sentó en una banca. Era Sábado, había sido mala decisión, los Sábados los fiesteros comienzan a beber en esa plaza. Unos chicos de aspecto no muy agradable caminaban algo borrachos pese a no ser tan tarde, ella se paró y decidió caminar a otro lado. No quería que nadie se le acercara. ¿Y si llamaba a Tom? ¿Vencer su orgullo? Caminó en línea recta, y sintió las risas de los chicos, mas bien hombres bebidos. Se percató que la seguían, o se estaba imaginando cosas. Más lágrimas, el cuerpo le temblaba.
-¡Bonita! –la voz de uno de ellos la asustó más. Se metió por una calle, y dobló hacia otra luego, pero no se percató por la oscuridad de la noche, que había llegado a una calle sin salida. Entonces unas manos se aferraron a su cintura, y gritó.

Capítulo 15
Tom había decidido ir a dar un paseo. Aún le daba vueltas en la cabeza lo que había pasado, las palabras de Isaias, todo. Caminó por las calles para llegar a la plaza. Entonces su corazón se detuvo unos segundos. Era ella, sola. La vio levantarse y mirar algo asustada a los tipos borrachos que se acercaban, y comenzó a caminar en otra dirección, pero al parecer los tipos querían molestarla, pues la siguieron.
-No en esa dirección preciosa, recuerda que esa calle no tiene salida –dijo hablando solo, la vio justamente entrar ahí, así que echó a correr como pudo. Luego de unas cuadras, la garganta le quemaba y casi le faltaba el aire. Había cruzado las calles a punto de ser atropellado pero no le importo. Ella era más importante, no podía permitir que nada le pasara. Ella caminaba rápido, tomó un atajo para evitarse a los tipos borrachos, y cuando la vio por fin, se acercó a ella y la agarró fuertemente de la cintura. Ella chilló, pero el le tapó la boca –shh… soy yo.
-¿Tom? –su voz quebrada. El asintió y la arrastró para que se escondieran tras un auto que estaba estacionado. Se quedaron callados observando a los confundidos tipos que miraban a todos lados, hasta que finalmente se fueron. Suspiraron, Tom aún respiraba algo agitado luego de la carrera.
-¿Estás llorando? Tranquila, no pasó nada. –la estrechó entre sus brazo con fuerza. Ella lloró silenciosamente en el pecho de Tom.
-¿Puedo quedarme en tu casa? Dormiré en el sofá –preguntó ella temblorosa.
-Claro, avisa a tu madre –dijo Tom. Ella lo miró y negó con la cabeza -¿peleaste con ella?
-No me lo recuerdes, llévame a tu casa, por favor –pidió ella. Tom asintió, la ayudó a levantarse, pasó su brazo alrededor de los hombros de la chica, y caminaron hasta la casa de Tom.
-¿____? –la madre de Tom los sobresaltó. Ella la saludó afectuosamente. No quiso preguntarle el motivo de la hora en que estaba ahí, sabía que la madre de ____ era algo complicada, y que recurría a Tom cada vez que necesitaba protección. Así que les ofreció comida, rieron un rato. Ella se distrajo bastante, lo necesitaba. Tom la observaba silenciosamente, repentinamente el enojo se había esfumado.
-Tú dormirás en mi habitación, y yo en el sofá ¿está claro? –ella le sonrió, no le gustaba ser molestia. Iba a protestar, pero el negó –y nada de reclamos.
-Gracias –dijo ella mientras lo abrazaba con toda su fuerza. Él le acariciaba el cabello con delicadeza.
-No importa la hora que sea, en la situación que estemos, si necesitas algo me llamas, sabes que siempre estaré dispuesto para ti –susurró Tom en su oído. Le causó un leve temblor el roce del aliento de Tom cerca de su cuello.
-No me dejes sola –le pidió.
-Nunca –aseguró Tom. Le tomó la mano y la llevó caminando hasta su habitación, entraron y ambos se sentaron en la cama -¿necesitas algo para dormir?
-Sí –susurró ella. Tom buscó algo en su armario. –te daré una de mis poleras, y creo que Jenny se ha dejado unos shorts deportivos, iré a ver.
Luego trajo exactamente lo que le dijo, la dejó vestirse tranquila. Ella lo llamó luego de un rato. La miró de pies a cabeza y le sonrió. Con todo se veía hermosa, cualquier cosa que usara. Se acercó a ella y le besó la frente.
-Acuéstate preciosa, necesitas descansar –le susurró Tom.
-Quédate conmigo, estoy segura que tu madre no se molestará –la petición de ____ lo hizo sentir muchas cosas, lanzó un largo suspiro y cerró los ojos un momento. Relájate, se dijo a si mismo.
-S… si tú quieres –dijo con la voz entrecortada. Ella le sonrió y lo abrazó fuerte. Casi lo asfixio con la fuerza que lo abrazó. Ella se tiró en la cama y el también, se rieron porque se dieron un cabezazo. Luego se quedaron charlando un rato. Tom la observaba reírse de esa manera dulce y despreocupada, que lograba estando con él.
-Tom, te debo una disculpa –dijo ella luego de un rato.
-¿Por? –preguntó Tom.
-Haberte dejado solo en la fiesta, no fue tu culpa, pero me di cuenta cuando ya te habías ido que me comporté como una mierda yéndome con Bill y besándolo –dijo ella suspirando. Tom sonrió, ella se disculpó. Lo había hecho sentir mejor –aunque tengo una pregunta -¡oh no! Pensó Tom, su amiga tenía una característica muy clara, era directa para decir las cosas, dolieran o no.
-Dime lo que sea –dijo Tom tenso.
-¿Ibas a besarme mientras bailábamos, o solo fue el efecto del alcohol en mi cabeza? 

Capítulo 16
Ella sintió el cuerpo de Tom tensarse a su lado. Siempre le sucedía cuando se ponía nervioso en una situación tensa.

-Yo… -Tom no tenía idea que mentira inventar, se le agotaban las ideas una a una. –creo que me dejé llevar, ya sabes, la música, las luces no lo sé, la situación –dijo él mientras sus manos sudaban del nerviosismo y su corazón latía fuerte –estabas muy linda esa noche y ya sabes… lo siento, actué como un idiota.
-No te preocupes Tom, por si te diste cuenta, estaba a punto de seguirte el beso, así que no eres el único culpable –dijo ella con relajación. Tom sintió un escalofrío recorrer su cuerpo.
-Sí, pero olvidemos esa noche, es pasado –dijo Tom sonando seguro, pero sabía que no iba a olvidarla fácilmente, pues había sido la noche en que casi triunfo, y que de un segundo a otro le arrebataron a su chica.
Al día siguiente, ____ tenía que ir a su hogar a buscar ropa y probablemente se encontraría con su madre, así que Tom se ofreció para estar con ella. Pero se negó, diciendo que los problemas tenía que resolverlos ella esta vez.
Así que finalmente, su madre y ella se “arreglaron”, Tom sabía que era temporal, pero prefirió seguirle la corriente. Y bueno, con el pasar de los días la tortura de Tom se fue intensificando poco a poco. Ella y Bill hacían todo juntos, aunque ya no pasaba a recogerla, pues ella le había dejado claro que su mejor amigo pasaba por ella.
-¿Ya dejaste de tirarte a Smith? –preguntó Georg con una sonrisa malévola.
-Olvidemos la apuesta Georg, no quiero ocupar tu moto por una estúpida y absurda apuesta –susurró Tom. Georg suspiró.
-¿Intentando remendar los errores para enamorar a tu chica? –preguntó Georg. Tom asintió. –está con Bill ¿cierto? –Tom asintió de nuevo –oh, es un golpe bajo.
-Ni me lo recuerdes, gracias –dijo Tom de forma irónica.
-No te la tomes conmigo hermano, yo sé que puedes conseguirla, pero realmente debes esforzarte –dijo Georg ahora más serio. –si realmente la amas, lo lograrás.
-Eso espero, no quiero tener que seguir sufriendo otro montón de años. –dijo Tom –soy un cursi lo sé, pero de verdad la amo.
-No eres cursi amigo, yo recién estoy comenzando y Karla ya me tiene arrastrándome por ella –ambos sonrieron –no te preocupes, sé que ella te elegirá a ti de todas formas.
-¿Cómo lo sabes? –preguntó Tom.
-Piénsalo. ¿A quién recurre ____ cuando tiene problemas? –Tom suspiró -¿quién es el que la acompaña? ¿A quién llama primero cada navidad y año nuevo?
-Yo –susurró Tom. Georg le dio una sonrisa
-Viste, ella pronto se dará cuenta, cuando el imbécil de Bill le haga cualquier cosa, o la decepcione, ella se percatará de que la mejor opción ha estado ahí, todo lo que ella quiere está bajo su nariz –dijo Georg sonriendo. Tom asintió más optimista. Quizás Georg tenía razón.
Pero luego de ese día comenzó a dudar. ¿La razón?...
-Tom –dijo ella con una enorme sonrisa mientras lo abrazaba.
-Hola princesa ¿cómo has estado? –preguntó a su mejor amiga mientras pasaba los brazos alrededor del su delgado cuerpo.
-¡Genial! Tengo algo que contarte –dijo con una sincera sonrisa.
-¿Qué pasa? –preguntó Tom.
-Es que… Bill y yo somos novios –dijo con un saltito. Tom la miró serio durante un momento. Luego le sonrió lo mejor que pudo, aunque esa sonrisa no tenía nada de real, hasta ella que no era muy buena dándose cuenta de lo que Tom hacía, se percató.
-Eso… eso es genial linda –le dijo besando su frente –yo… ahora tengo que salir, te quiero. –casi corrió del lugar, no podía ponerse a llorar frente a ella de nuevo. Pero en su camino chocó con alguien conocido.
-¿Tom? ¿Estás bien? –la voz de Amy lo distrajo.
-Sí, no te preocupes –dijo sin ánimo. Ella lo detuvo cuando el se disponía a pasar.
-No te creo, has estado raro… y quería pedirte disculpas por lo del baile, fui una estúpida cariño, no sé porque lo hice, me sentí celosa –dijo. Tom creyó que estaba hablando enserio, pues su sonrisa no era falsa.
-Disculpas aceptadas –dijo Tom.
-Ahora las chicas y los chicos tenemos una fiesta en mi casa, ven conmigo, te llevo en mi auto –Tom dudó -¡vamos Tom! Olvidemos las cosas malas por hoy, quizás necesitas una distracción.
-Está bien –dijo Tom dándose por vencido.
-Gustav y Liam no podían venir, pero estará Georg, Oliver, Robert y Paul –dijo Amy alegre. Los otros chicos eran parte del “grupo popular” también. –y estará Felicity, Britanny, Karla la novia de Georg, y Polly –dijo mientras le agarraba la mano para dirigirse a su auto. Tom se sentía tan mal que realmente se dejó llevar.
Llegaron a la gran casa de Amy, sus padres eran ricos y le permitían hacer lo que quería. Así que entraron, y allí estaban los chicos. Georg lo miró sorprendido, pero aún así le sonrió. Le presentó a Karla, su novia. Tom le sonrió como pudo.
Luego de un rato de bebidas alcohólicas, risas, bailes y distorsión, Tom ya estaba lo bastante borracho. Georg lo observaba, notó enseguida que algo le sucedía a uno de sus mejores amigos.
-¿Pasa algo amigo? –le preguntó.
-¡No! La vida es bella, hay que disfrutarla –balbuceó. Estaba bastante borracho –permiso, iré a bailar con las señoritas –se acercó a Felicity y a Amy. Las tomó a ambas por la cintura, mientras se reían.
-Tom peleó o algo así con ____ -le aseguró Georg a su novia.
-¿Por qué lo dices? –preguntó ella con dulzura.
-Míralo, no hubiese venido de otra forma, luego de lo que Amy le hizo a ___ -dijo Georg convencido.
-Creo que tienes razón, quizás deberíamos llevarlo para que no haga alguna estupidez –aseguró Karla. Su novio asintió.
-Tom –Georg se acercó a él. Tom lo miró con una estúpida sonrisa en el rostro. –vámonos, es tarde.
-No me iré –dijo Tom riéndose como baboso.
-Sí, te irás –dijo Georg arrastrándolo, pero el se soltó.
-Veinte minutos y te juro que me voy contigo –Georg lo miró con desconfianza pero aceptó. Tom siguió bailando con Amy, quien estaba disfrutando de esto. Su plan salía a la perfección, sabía que Tom estaba enamorado de ____, luego de la fiesta, así que ahora que estaba indefenso pues Bill y ella eran novios, podía volver a atraerlo para ella.
-Mhm no has perdido el ritmo, Tom –le dijo mientras se acercaba más a él.
-Claro que no –dijo él, aunque le costaba mantener el equilibrio.
-Espero que tampoco hayas perdido otras capacidades –le susurró al oído. Tom sintió la excitación recorrer su cuerpo, pero era por la borrachera, cualquier chica lo hubiese llevado a la cama en ese estado. Amy puso sus manos en el estómago de Tom, acariciando su fuerte abdomen. Tom suspiró, mientras ella miró sus pantalones. Estaba lográndolo. Miró a que el amigo de Tom, Georg, no los viera y lo acorraló contra una pared que quedaba fuera de la vista de todos. 
-No he perdido capacidades –susurró Tom sensualmente. Abrió la puerta del baño, y se encerraron allí. Amy reía tontamente. Ella se subió sobre el lavabo. Se besaron con pasión y casi violentamente, inmediatamente Tom bajó sus pantalones mientras ella se desnudaba para él. A pesar de su borrachera, Tom estaba consciente. Necesitaba borrarla de su ser, necesitaba olvidarla.
-Vamos, hazme gritar tu nombre –le dijo Amy sensualmente al oído mientras arañaba su espalda. Tom sonrió tontamente. Y por un momento, se imaginó así pero con ella… con su ____, así que mientras ella terminaba de quitarse la ropa, Tom con desesperación entró dentro de ella. Por cada movimiento, intentaba borrar cada punzada de dolor cuando ____ le decía que quería a Bill. Cada caricia a la chica con la que estaba intentaba olvidar esa fiesta, los besos que ella no le daba a él. Con cada beso, intentó borrar el día en que la besó, ese día que quedó marcado en su piel.
-¡Sigue, Tom! –gritó ella. Entonces se percató que ninguna de esas chicas sería como _____, nunca jamás. Cuando terminaron y Tom se vistió, se sentía aún peor. –mi amor, te veo otro día –dijo cuando el chico se acercó a Georg para irse. Le besó los labios frente a todos.
-¿Qué fue eso? –preguntó Georg luego. Tom levantó los hombros confundido, no tenía idea que pasaba, pero no se sentía bien. Lo dejaron en su casa, luego del regaño de su madre, se recostó totalmente borracho y comenzó a llorar otra vez, como cada maldito día. 



HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS CAPITULOS ... ESPERO Y LES GUSTE ... 3 O MAS Y AGREGO ... HASTA PRONTO :))

martes, 20 de octubre de 2015

.- fall in love .- 9 10 11 12 y 13

Capítulo 9
Isaias miró atónito a Tom. Casi no podía creérselo. ¿Tom, el chico más mujeriego que conocía, enamorado? Isaias frunció el ceño, no sabía que decir.
-Sospechaba algo, pero no estaba seguro… -musitó Isaias.
-Te contaré desde el principio –dijo Tom lanzando un largo suspiro –bueno, no es como que haya pasado algo importante para quererla, solamente un día me di cuenta que si pudiese besarla lo haría, que si pudiese decirle que fuera mi novia lo haría, y desde entonces comenzó la tortura.
-¿Tortura? –preguntó Isaias.
-Es difícil verla cada maldito día de mi vida, y no poder decirle te amo y besarla ¿sabes? Ella es la única chica que en realidad deseo, de todas las formas humanamente posibles… -musitó Tom mientras Isaias escuchaba atento –cuando la vi besar a ese imbécil, me hice añicos por dentro.
-¿Te acuestas con todas las chicas solo para intentar…? –preguntó Isaias.
-Olvidarla, sí –completó Tom –nunca ha resultado –dijo riéndose amargamente.
-¿Y ahora que pasó? –preguntó Isaias.
-Estábamos bebiendo vodka, porque ella llegó destruida luego de una pelea con una chica, quiso olvidarse de todo… bebiendo, nunca lo había hecho al extremo de emborracharse, pero amenazó con que si no iría a un bar a hacerlo. Es mi mejor amiga y la amo ¿crees que le diría que no? –sonrieron cómplices –entonces, se emborrachó, más que yo. Estábamos en mi habitación y comenzó a decir que quería besarme, porque quería averiguar como tantas chicas querían estar conmigo, se lo negué, pero comenzó a decir que era muy poca cosa para mí y muchas tonteras, hasta que la tomé y le di un beso… -Tom sonrió al recordar sus labios contra los de ella –al fin y al cabo, aún estoy algo borracho. La cosa pasó a mayores cuando me sacó la polera y trató de sacarme los pantalones, la detuve y me encerré en el baño para… relajarme –Isaias entendió claramente y soltó una risita –finalmente… se durmió, estuve con ella hasta que tu llegaste.
-Estoy impresionado –dijo Isaias finalmente –aunque siempre lo pensé, pero sigues siendo buen actor, ¿hace cuánto te diste cuenta?
-Hace tres años –dijo Tom. Isaias siguió con la cara de sorpresa.
-¿Por qué no se lo dices y ya? –preguntó.
-Porque me dejó claro que nunca saldría con un mujeriego, eso quiere decir, que no saldrá conmigo –dijo Tom.
-Pero deberías intentarlo, ya sé, ¿no se acerca el baile de primavera? –Tom asintió –invítala, dile que no quieres ir con ninguna de las huecas que te suelen gustar y que quieres ir con ella.
-¿Crees que funcionaría? –preguntó Tom con cierta ilusión.
-Sí, pero debes dejar de acostarte con estúpidas, debes olvidar la apuesta con Georg, es decir, no ocupes su moto y olvídate que te acostaste con esa profesora –dijo Isaias –olvida el sexo y las chicas perfectamente huecas.
-Es complicado –dijo Tom. Isaias lo fulminó con la mirada.
-¿La amas o solo es un capricho?
-La amo con mi vida –dijo Tom muy seriamente.
-¿Entonces por qué estás dudando? ¿Tanto te cuesta dejar de tener sexo con chicas huecas? –preguntó Isaias arqueando una ceja.
-No es eso… -dijo Tom.
-¿A qué le tienes miedo Tom? –preguntó Isaias –si es tu reputación, ni te ocupes en decirlo.
-¡No! Si ella me amara mi reputación sería lo último que me importaría, solamente tengo miedo a que me rechace, solo imaginarlo me hace trizas –dijo Tom mientras pasaba su mano por las rastas que caían en su nuca en una coleta de caballo.
-Arriésgate, si no, nunca sabrás lo que puede pasar. –afirmó Isaias –yo me arriesgue y ahora estoy saliendo con Jess –dijo sonriendo. Tom sonrió también –si quieres puedo hacer que investigue a ____, que le pregunte cosas como ¿nunca has pensado en estar con Tom? O alguna cosa así –dijo Isaias.
-Pero Jess entonces sabría que me gusta ___, no aún no quiero que nadie más se entere. –afirmó Tom.
-Tienes razón, invítala al baile de primavera, es en dos semanas. –dijo Isaias –lo recuerdo perfectamente, allí conocí a Jess y me flechó, fui tan idiota como para esperar todo un año para arriesgarme. Tú llevas tres. –Tom suspiró largamente.
-Lo haré, creo que debo intentarlo –dijo Tom finalmente.
-Bien hecho –dijo Isaias palmeándole la espalda.
Luego de que Isaias se fuera, fue a comprobar como seguía ______, ella dormía aún, su brazo derecho estaba por sobre su cabeza, algunos cabellos rebeldes le caían sobre el rostro, sus labios estaban entreabiertos. “Preciosa” pensó Tom, hasta dormida le parecía hermosa. Se recostó otra vez junto a ella, estaba dispuesto a cuidarla. Le quitó el cabello de la cara con delicadeza, y le besó la frente, ella se removió, pero inmediatamente se quedó quieta. Tom sonrió, paso su brazo por su cintura y se quedó dormido.
Ella abrió los ojos y le dolía la cabeza, no demasiado, pero no se sentía del todo bien. Sintió entonces algo atrapando su cuerpo, y vio que no estaba en su casa. Volteó y vio a su mejor amigo dormido profundamente. Sonrió, tenía cara de angelito cuando dormía. Parecía niño bueno, como el que conoció hace unos años. Su mano casi por inercia fue a su mejilla, la tocó con cuidado. Su piel era muy suave. Tom luego de unos segundos abrió los ojos. Ella sonrió al verlo despierto, sus ojos cafeces casi ambarinos brillaron de ilusión al verla junto a él.
-Hola –dijo Tom finalmente.
-Hola Tom –dijo ella dulcemente jugando con las rastas rubias del muchacho.
-¿Te duele la cabeza? –preguntó él preocupado.
-Casi nada en realidad –admitió ella -¿hice alguna estupidez? –preguntó algo confusa.
-Eh… no, hablaste incoherencias pero nada… más –mintió Tom. No quería decirle que se besaron, o más bien que casi tuvieron sexo. ¿Serviría de algo? No, además de hacerla avergonzarse profundamente. No quería que ella se incomodara.
-¡Que alivio! –dijo ella con una sonrisa despreocupada.
-Claro –comentó Tom.
-Gracias –dijo ella con dulzura –eres el mejor amigo del mundo Tom –le dio un abrazo en el que prácticamente quedó sobre él. Tom sonrió con cierta melancolía, el frágil y delgado cuerpo de ella estaba sobre él. La sensación de sentir la calidez del cuerpo de la muchacha lo hacía sentir diferente, y por él, se quedaría así para siempre.
-De nada pequeña, saber que haría cualquier cosa que tú me pidieras –dijo Tom mientras acariciaba su cabello.
Luego de un rato, Tom la llevó a su casa, ella le besó la mejilla y entró a su hogar, era bastante tarde, pues habían dormido mucho. El se tocó la mejilla embobado y se fue a su casa. Mañana sería el día, mañana la invitaría al baile de primavera.
Capítulo 10
Tom se levantó con mejor ánimo. Aún todo lo del día anterior daba vueltas en su cabeza, era prácticamente lo único que podía pensar.
Pasó por ella, excepcionalmente, estaba listo antes que ella. Tocó el timbre, y ella con una sonrisa le abrió. Lo abrazó con fuerza, regalándole una sonrisa de las que lograban derretir a Tom.
-Vamos –dijo él sonriendo. Tomó su mano, entrelazando sus dedos. Ella no dijo nada, no le parecía raro, Tom y ella eran muy cariñosos el uno con el otro, nunca más allá de amigos. O eso creía ella. Llegaron a la escuela, ella por inercia y rutina le soltó la mano –eh, tenemos clase juntos –dijo agarrándole la mano otra vez. Ella frunció el ceño ¿qué le pasaba a Tom? El no solía hacer eso en la escuela… intentó no darle vueltas al asunto.
Entraron a la clase y se sentaron juntos, nunca lo hacían, pues esa clase la compartían con Gustav y Jess. ______ sentía que Tom estaba diferente hoy, pero no le molestaba. Gustav arqueó una ceja cuando llegó y lo vio sentado con ella, así que decidió sentarse con Jess, que también era una buena amiga.
-Estás muy raro hoy, Kaulitz –dijo ella
-¿Por qué lo dices? –preguntó Tom algo tenso.
-Sueles ignorarme en la secundaria –dijo ella soltando una dulce risa.
-He decidido no volver a ignorarte, todo el mundo sabe que te adoro, es estúpido ignorarnos ¿no crees? –preguntó Tom. Ella aún confusa, asintió.
-Como digas. –dijo ella sonriendo.
El profesor de biología aún no llegaba, hasta que la inspectora les avisó que tenían la hora libre. Gustav se acercó a Tom y charló con él mientras ____ miraba su cuaderno distraída.
-____ preciosa, quiero hablar contigo –dijo Tom –pero no aquí –miró a su alrededor a todos sus compañeros, siempre estaban pendientes de todo lo que Tom hacía o no. La tomó de la mano y la llevó hasta los jardines de la escuela. Se sentaron en una banca, ella aún confusa por las extrañas actitudes de su amigo.
-¿Pasa algo Tom? –preguntó ella.
-Sucede que quiero hacerte una propuesta –dijo Tom mientras pasaba la mano por su cabello. Siempre lo hacía cuando estaba nervioso.
-Depende de que estemos hablando –dijo ella con recelo. A veces las ideas de Tom eran algo… extrañas.
-Está bien, quería saber si… ¿quieres ir al baile de primavera conmigo? –Tom lo soltó sin pensarlo mucho. Espero su respuesta, ella soltó una risa.
-¿Hablas enserio Tom? –preguntó ella. No es que no quisiera, si no que le extrañaba un poco que él no llevara a alguna de las chicas con las que solía estar.
-Claro que sí, pero si no quieres… -ella lo interrumpió de inmediato.
-No es eso tonto, me extraña que no vayas con algunas de las… chicas con las que sueles pasar el tiempo –dijo ella.
-No quiero ir con ninguna de esas huecas –confesó Tom.
-Bueno, iré contigo Tom –dijo ella sonriéndole con dulzura.
-¿En…enserio? –preguntó Tom.
-Claro –dijo ella sonriendo. –nadie me había invitado, y sí tú quieres que vaya contigo, no podría decirte que no, sé que me la pasaré genial contigo Tom –ella le besó la mejilla. Tom sintió como si el corazón le diera un salto. ¡Ella lo había aceptado! Sonrió ampliamente, satisfecho y contento. 
-Lo pasaremos genial –aseguró Tom besándole la frente –gracias preciosa, te quiero.
-Yo también te quiero –ella le sonrió otra vez. –me toca química ¿qué clase tienes?
-Matemática –dijo recordando a su profesora. Ojala que ella se arrepintiera y no se le ocurriera tener otra sesión de “castigo”, Tom estaba realmente decidido a cambiar. _____ debía ser suya como fuera.
-¿Harás que te castiguen para tener otra aventura? –preguntó ella arqueando una ceja.
-No, no me interesa –dijo Tom.
-Como ya te acostaste con ella… -dijo ella negando con la cabeza.
-No es eso, no quiero seguir con aventuras sin sentido, realmente quiero sentar cabeza por decirlo de alguna forma, pronto saldremos de la secundaria y no lo sé, quizás es hora de tener una novia estable o algo así –explicó Tom. Ella lo miró muy extrañada.
-¿Seguro que eres Tom Kaulitz Trumper, mi mejor amigo? –preguntó ella burlona. Tom la fulminó con la mirada. –está bien, te creeré por ahora, debes demostrarlo. 
-Te aseguró que será así -dijo Tom. Justamente en ese momento el timbre de entrada sonó, así que se despidieron con un beso en la mejilla y se fueron a sus respectivas clases. Tom estaba distraído en matemática, no por la profesora, si no porque su amada _____ había aceptado ir con él al baile, eso significaba que quizás tenía esa oportunidad que anhelaba hace tanto tiempo, quizás era hora.
-¡Kaulitz! –la voz de Smith lo sobresaltó. Tom la miró algo sorprendido.
-¿Sí señorita? –preguntó.
-Le he preguntado dos veces si terminó el ejercicio –dijo ella con severidad.
-Uhm, no lo siento –dijo Tom suspirando.
-Si te distraes, tendré que ponerte otro castigo –dijo mirándolo fijamente. Tom casi creyó que Smith quería otra ronda. Evitó sonreír.
-Lo siento –musitó finalmente.
Georg se reía por lo bajo. Le envió un papel que decía “Te quiere dar de nuevo”. Tom sonrió levemente, y se guardó el papel. No quería que Smith llegara a descubrirlo, o sería un escándalo. Intentó poner toda la atención en lo que explicaba. Cuando por fin terminó la clase, y Tom pasó junto a ella, se lanzaron una mirada larga, pero ella sonrojada, la bajó. No pudo evitar sonreír, aunque ya casi no le interesaba.
Llegaron a la cafetería. Miró hacia todos lados, esperando encontrarla con Jess sentada por ahí, charlando. Entonces se encontró con una imagen que le molestó. Ella estaba conversando con Bill, se veía un poco molesta, al parecer el trataba de explicarle algo. Caminó dispuesto a sacarla de ahí, hoy quería estar con ella.
-¡Tom! –la voz de Amy lo distrajo, medio sonrió en forma de saludo.
-Hola –dijo fríamente recordando lo que ____ le había contado.
-¿Almuerzas con nosotras? –preguntó refiriéndose a ella y sus “clones” como les llamaba ____. Sonrió al recordar eso. -¿es un sí?
-Eh no Amy, lo siento, almorzaré con otra persona –dijo él abriéndose paso. Ella lo miró desconcertada. Justamente ____ había terminado de charlar con Bill. Antes de que caminara en dirección contraria, le agarró el brazo.
-¡Kaulitz, me espantaste! –dijo ella frunciendo el ceño.
-Lo siento preciosa, no fue mi intención –dijo divertido. -¿almuerzas conmigo?
-¿Qué te picó hoy Tom? –preguntó ella sonriendo. El levantó los hombros y casi la arrastró para que fueran a buscar comida. Se sentaron solos en una mesa, todos los miraban extrañados, pero a Tom no le interesaba mucho –me estresa que toda la secundaria nos mire por estar juntos almorzando.
-Ignóralos –dijo Tom mientras mordía una manzana.
-¿Qué tal matemática? –preguntó ella. Tom se río divertido.
-Smith me retó por no estar atento –dijo Tom con indiferencia.
-¿Te castigó? –preguntó ______.
-No, creo que le da miedo castigarme –dijo Tom y ambos rieron. –bueno ¿qué hacías charlando con Bill? –preguntó Tom frunciendo el ceño.
-Mhm me pidió disculpas, y dijo que lo que Amy había dicho era mentira… no le creí mucho, pero me dijo que había sido novio de Amy en el pasado, y que ella ahora le inventaba un montón de cosas. –dijo ____. Tom frunció el ceño.
-No confío en él para ti ____ -dijo Tom con recelo.
-Veremos que tal se comporta, ah y me iba a invitar al baile de primavera –Tom arqueó una ceja. –le dije que tenía pareja, me preguntó quien y yo le dije que eras tú, hubieses visto su cara, fue divertido –Tom sonrió satisfecho, le gustaba que ella se negará a otros chicos por él.
-Imbécil –susurró Tom, ella arqueó una ceja y se rieron otra vez. En esos momentos, es cuando él deseaba poder besarla luego de haberla hecho reír. Pero tenía que esperar, ser paciente, quizás después de todo, pronto podría besarla en frente de quien se le ocurriera.
Capítulo 11
No sabía como se le había pasado una semana ya. En siete días, era el ansiado baile. Tom estaba cada día más nervioso, sobre todo porque ella le había pedido que en unos días más la acompañara a comprar su vestido. Tan solo imaginarla con el vestido, tomando su brazo, y bailando con él, le provocaba un montón de sensaciones y mariposas en el estómago.
Para ella, Tom escondía algo, pues últimamente era tan extraño que el quisiera pasar todo el día con ella. No tenía idea que se traía entre manos, pero claramente había algo.
Tom había ido a pasar el día con los chicos, quienes aún no tenían idea de quien sería la pareja de Tom.
-¿Y tú con quien irás Liam? –preguntó Gustav sonriendo.
-Invité a Angie ¿la conocen? –preguntó Liam con cierto brillo en los ojos. Todos asintieron. –me encanta… no podía no invitarla, realmente me gusta.
-¿Y tú Gustav? –preguntó Georg.
-Jazmyn –dijo satisfecho –creo que por fin me gusta una chica seriamente. -¿y tú Listing?
-Estoy seguro que no la conocen –dijo Georg algo sonrojado.
-¿Quién? –preguntó Liam.
-Karla –todos fruncieron el ceño –deberías conocerla Oso, es amiga de Jazmyn, ya sabes, la de cabello claro y esos labios que vuelven loco a cualquiera –dijo Georg con una sonrisa coqueta.
-¡Karla! –exclamó Gustav cuando recordó –sí, si me acuerdo de ella, es muy bonita –admitió Gustav –tiene una sonrisa perfecta.
-Ya cállate, no la mires mucho.
-Por fin sentaron cabeza –dijo Isaias divertido –los veo bastante emocionados con sus citas.
-¡Sí! –exclamaron los tres.
-¿Y tú Tom? –preguntó Georg con una sonrisa traviesa.
-¿Yo qué? –preguntó Tom distraído.
-¿Con quién irás al baile? –preguntó Liam.
-Ah… con ____ -dijo Tom algo nervioso. Gustav, Georg y Liam se miraron entre ellos con sorpresa, luego miraron a Tom.
-¿Hablas enserio? –preguntó Gustav.
-Claro que sí –dijo Tom -¿qué tiene de extraño?
-Mhm es solo que tú Tom sueles ir con chicas con las que terminas teniendo sexo luego del baile ¿no? –dijo Georg.
-No, no quiero ir con ninguna hueca, prefiero ir con ____, sé que me lo pasaré mejor –dijo Tom frunciendo el ceño.
-A veces creo que eres un estúpido, pero días como hoy te encuentro la razón –dijo Liam con una sonrisa –no sé como no te has dado cuenta de lo obvio.
-¿Y qué es lo obvio? –preguntó Tom arqueando una ceja.
-Dos cosas –dijo Liam –la primera, estás loco por ____, la segunda, deberías hacerte novio de ella, vale la pena para ti.
-¿Qué rayos estás diciendo? –todos se rieron –yo no estoy loco por ____, es como una hermana para mí. Segundo, ella vale la pena, ni siquiera yo creo merecer una chica como ella, pero no, no podemos ser novios.
-¿Solo porque no es una porrista hueca? –preguntó Gustav arqueando una ceja.
-Hey oso, no tiene nada que ver. –dijo Tom frunciendo el ceño. –es solo que… no, no ella no me tomaría en cuenta –Isaias soltó una risa, entonces Tom se percató de que metió la pata. –digo, no, somos como hermanos y…
-Tom… ya lo admitiste –dijo Liam riéndose aún.
-¡No he admitido nada! –dijo Tom tenso y nervioso.
-No sé porque te alteras tanto, es ____, es una chica genial, deberías sentirte orgulloso si estás con ella. –dijo Isaias rodando los ojos. Tom lo fulminó con la mirada.
-No es que no sea genial –dijo Tom –me gusta porque es genial, pero tan solo… -entonces se percató de que nuevamente había metido la pata. Todos se miraron y explotaron en risas.
-Ya lo admitiste –bromeó Isaias. Tom estaba sonrojado como un tomate, no dijo ninguna palabra.
-Guardaremos el secreto tigre, no te preocupes –lo consoló Gustav –solo que no entiendo porque te haces tanto problema y no vas y le dices que te gusta.
-Tal como lo haces con el montón de chicas que han pasado por ti –dijo Georg.
-Es que ella no es como ninguna de esas chicas –susurró Tom –y bueno, lo admito… en realidad, no me gusta… la amo… -confesó Tom apenado. Lanzó un largo suspiro. Todos se lanzaron una mirada.
-Bueno, el baile de primavera es tu oportunidad para decirle cuanto la amas –dijo Liam con una enorme sonrisa.
-Supongo –dijo Tom algo desanimado. Ya a estas alturas, no podía actuar tan bien como antes. Y es que se estaba muriendo de amor prácticamente, la veía y todo el cuerpo se le tensaba y comenzaba a temblar. Le costaba controlarse, aunque ella ni siquiera se diera cuenta.
Su celular comenzó a sonar. Contestó, era ella.
-¿____? –preguntó. Todos sonrieron cómplices.
-Tom, ¿iremos al centro comercial? Quiero comprar el vestido –dijo ella con una voz que casi le provoca derretirse.
-Está bien princesa ¿dónde nos juntamos? –Gustav estaba aguantándose la risa, Tom lo fulminó con la mirada.
-Mhm ¿pasas por mí? –preguntó ella con dulzura.
-Está bien, paso por ti en quince minutos –dijo Tom –adios.
Apenas cortó todos explotaron en risas, Tom seguía sonrojado después de todo.
-Iré con ella a comprar el vestido para el baile –dijo sonriendo.
-¡Uh! –dijo Liam –la verás probándose un montón de sensuales vestidos, por favor, controla al Tommy –dijo dándole una mirada a lo bajo de su abdomen. Todos rieron.
-¡Imbécil! –dijo Tom frunciendo el ceño. Se despidió con la mano, aún avergonzado, subió a su auto y manejó hasta la casa de su princesa. Sonrió al verla aparecer por la puerta con esa enorme y perfecta sonrisa.
-Precioso –dijo ella con dulzura besándole la mejilla -¿cómo estás?
-Bien ¿y tú? –dijo él mientras encendía el auto y manejaba.
-Bien gracias –dijo ella.
Llegaron al centro comercial, Tom caminaba tomándola de la mano. Entraron a una tienda donde habían muchos vestidos, él sonrió, aunque esto le aburra, sería capaz de mucho más por ella, y también quería saber que tan hermosa se vería ese día. Ella comenzó probándose vestidos largos, pero ninguno le convencía. A Tom le brillaban los ojos cada vez que se asomaba con uno nuevo.
-Tom, ven –lo llamó al probador. El corazón se le aceleró ¿Qué necesitaría? Algo nervioso se acercó, ella lo hizo entrar. Cerró la puerta, Tom se mordió los labios muy tenso –súbeme el cierre –pidió. La miró de pies a cabeza, se estaba probando un vestido azul oscuro, le resaltaba el blanco de su piel, le llegaba más arriba de las rodillas. Tom se agachó un poco, para alcanzar lo más bajo de su espalda. Comenzó a subirle el cierre intentando concentrarse solo en esa tarea, pues si pensaba en el hecho de que un solo movimiento la haría quedar semidesnuda ante él, no le sería de mucha ayuda. -¿qué tal? –preguntó dando una vuelta. Estaba embobado, se veía hermosa, no… perfecta. El vestido le marcaba cada curva y le dejaba ver unas bonitas piernas.
-Te ves maravillosa –dijo con una sonrisa. Ella le correspondió la sonrisa. Siguió mirándose al espejo –me llevaré este, me convenciste.
Tom río. Se acercaron a la cajera, ella iba a pagar, pero Tom le negó y se adelantó con su tarjeta de crédito. Ella protestó, pero Tom negó.
-Bien, iremos por un helado ¿sí? –ella asintió con dulzura. Tom la tomó de la mano y la llevó, le compró un helado, y al rato la fue a dejar a su casa.
Ella se acercó dando saltitos a despedirse, pero tropezó cayendo contra Tom, acorralándolo contra el auto, y para colmo, sus narices chocaron y sus labios se rozaron. Ella se levantó avergonzada y Tom algo sorprendido.
-Adiós –dijo avergonzada y casi corrió a su casa. Tom la miró desaparecer y luego comenzó a reír sin motivo ¡la vida comenzaba a sonreírle!
Capítulo 12 (escuchar i wish de one direction porfavor mientras leen el capitulo, abajo esta la traducción, gracias :) )
Llegó el día, Tom estaba tan nervioso que ni siquiera modulaba bien. Su madre lo miró con ternura, cada vez que vestía formal se veía adorable. Terminó de mirarse al espejo, y dio un largo suspiro. Miró la hora, tenía que pasar a buscarla. Se despidió de su madre quien le deseó suerte. Sonrió, espera que realmente la suerte lo acompañara. Así que manejó hasta la casa de _____, y tocó el timbre, nervioso. Sintió su voz a lo lejos, diciendo “ya voy”. Río un poco, y espero apoyado en el auto a que saliera. Entonces, abrió la puerta.
Llevaba el vestido que había elegido. Le llegaba un poco más arriba de las rodillas, sus piernas se veían perfectas, largas y hermosas, llevaba unos tacones altos de color plateado, un bolsito en su mano del mismo color que los zapatos, su cabello estaba peinado de una forma en que no parecía ni tan formal ni tan informal, sus labios estaban con brillo, lo que resaltaba el grosor de estos, sus pestañas se veían más largas y redondeadas, sus mejillas levemente sonrojadas. En su cuello, llevaba un collar en forma de corazón plateado, exactamente el que Tom le había dado hace un tiempo. Ella le sonrió tímida. 
-¡Wow! –dijo Tom algo nervioso, se veía preciosa, realmente no sabía como seguía en pie con semejante mujer.
-Te ves guapo –dijo ella dándole una alentadora sonrisa.
-Gracias… tú te ves… maravillosa –dijo él haciendo que ella se sonrojara. Era un avance. Con los tacones le llegaba a la altura de sus ojos. El le abrió la puerta del copiloto, y manejó hasta la secundaria. No decían nada, cada uno sumido en sus propios pensamientos. Tom de vez en cuando miraba de reojo sus piernas, era un pervertido a veces. Aunque ella no era de usar vestidos extremadamente cortos, cosa que le agradaba.
Llegaron a la secundaria, el le ofreció su brazo, ella le respondió con una sonrisa. Entraron, el ambiente era agradable. Estaba decorado como un lugar nocturno, pero sin olvidar los detalles de la bienvenida a la época primaveral, había un escenario donde tocarían algunas bandas, luces ubicadas en las esquinas del recinto. Tom se mordió el labio nervioso, si todo salía como el esperaba, ya no tendría que estar sufriendo por ella. Ahora ella sería del.
-¡Chicos! –la voz de la mejor amiga de ____ los sobresaltó. La saludaron amablemente. Jess llevaba un vestido negro corto, la hacía ver preciosa, e iba de la mano con Isaias, que pese a que no era de la secundaria, seguía siendo su invitado.
-Hola –dijo Isaias sonriéndole a Tom mientras sus chicas conversaban –preciosas ¿no?
-Uff… demasiado –dijo Tom.
-Hoy es tu día campeón –dijo Isaias sonriendo.
-Eso espero. –dijo Tom. Isaias y Jess se despidieron, Tom tomó de la mano a ___, entonces echó una mirada al lugar. Y se encontró con la mirada celosa y enfadada de una rubia. Felicity los miraba con odio, al igual que Amy. Felicity llevaba un corto y apretado vestido negro que dejaba ver sus largas y torneadas piernas y resaltaba su perfecta figura, Amy llevaba un vestido también corto de color crema, muy apretado. Miraban casi con asco a ____, quien se percató de eso, pero Tom la hizo mirarlo y le sonrió, inspirándole confianza.
Al cabo de un rato, comenzó la música. Tom de inmediato llevó a su mejor amiga a la pista, y bailaron unas cuantas canciones movidas. Ella reía divertida, realmente se la estaba pasando genial con Tom.
-¿Vamos por un poco de ponche? –preguntó él con una sonrisa.
-Claro –la tomó de la mano, y caminaron hasta la mesita. Tom sirvió ponche en dos vasos, le dio uno a ella.
-Aunque a la mona la vistas de seda, mona se queda –una voz chillona y cargada de desprecio los interrumpió.
-Felicity, ¿podrías ahorrarte tus comentarios idiotas e irte a molestar a otros que no seamos ____ y yo? –dijo Tom con la voz cargada de ira.
-No sé como invitaste a esta –dijo mirándola con desprecio.
-Es mejor que todas las otras de esta secundaria –dijo Tom abrazando a su mejor amiga, quien miraba al suelo.
-No decías eso en mi fiesta, mientras esta se besaba con Bill, tú y yo lo pasamos mejor –dijo con una maligna sonrisa. ____ no dijo nada, en realidad, no tenía por qué afectarle, de todas formas, era su mejor amigo. Tom le tomó la mano con fuerza y la hizo desaparecer de allí.
-Lo siento –dijo Tom dando un suspiro
-No te preocupes Tom –dijo ella dándole una alentadora sonrisa.
-¿Quieres bailar? –preguntó. Ella le sonrió y asintió. Caminaron hasta la pista y bailaron un rato, ella se reía por los pasos que a Tom se le ocurrían. Entonces el estómago de Tom se apretó, exactamente una canción lenta para el momento. Las luces del lugar bajaron al mínimo, ella lo miró con una tímida sonrisa, estaba nerviosa, no sabía muy bien que hacer en un caso así ¿bailar con tu mejor amigo una canción lenta? No lucía tan mal ¿o sí? Tom se río despreocupado, o eso creyó ella, más bien el estaba más nervioso que cuando dio su primer beso.
-Esto es embarazoso –dijo ella divertida mientras Tom rodeaba su cintura con sus brazos y la hacía apegarse a su cuerpo. Ella pasó sus brazos por el cuello de Tom, y enredó sus dedos en algunas rastas que caían por la nuca de Tom. Se sonrieron, el corazón de Tom estaba latiendo a mil, mientras los primeros acordes sonaban. Las luces no les permitían ver mucho más allá de ellos, pero si lo suficiente para verse los ojos. Los de Tom brillaban de la emoción, los de ella denotaban emoción pero más bien algo de nerviosismo.
-Anótalo como nuestro primer baile en pareja –le susurró Tom al oído. Ella río dulcemente. Tom no dejaba de mirarla, y extrañamente, a ella no le incomodaba para nada. Los ojos cafeces ambarinos de Tom lucían especiales. Por primera vez, sintió mariposas en el estómago cuando Tom la apegó más a su cuerpo. “No puede ser que el ponche me haya hecho efecto tan rápido, no tomé casi nada” pensó. Tom no sonreía, solo la miraba. Sentía que le estaba coqueteando, quizás el ponche tenía demasiado alcohol. En la mitad de la canción, Tom se acercó mucho para su gusto, estaba levemente agachado, a la altura de sus labios. Tan tensa y nerviosa como se sentía, miró por inercia los labios de Tom. El le sonrió coquetamente cuando ella bajó la mirada a sus labios, entonces se decidió por hacerlo. Dejando solo una mano en la cintura de la muchacha mientras se movían al compás de la música, puso su otra mano en la mejilla de ella de manera cuidadosa. Ella no se movió, pero Tom se acercó más aún. Sus labios estaban rozándose, ambos cerraron los ojos, la respiración del otro golpeaba sus labios. Pero de lo bueno, poco, dicen.
-¡Ay Dios! –gritó ella cuando sintió como algo helado le corría por la espalda. Se volteó asustada y confusa, entonces vio a Amy con el vaso totalmente vacío. Ella le sonreía llena de odio.
-¡¿Qué sucede contigo?! –le gritó Tom exasperado.
-Nada, solo necesitaba algo frío ¿no creen? –ella se alejó con una sonrisa.
-Perdón –dijo Tom abrazándola. Se quitó su chaqueta y la puso en los hombros de ella.
-Tom, no puedo con esto –dijo ella con los ojos llenos de lágrimas y se alejó. La ira lo consumía, estuvo apunto de besarla, de poder por fin desahogar todo lo que llevaba dentro, y tenía que aparecer esa hueca. En cierta parte, el tenía la culpa, las chicas lo perseguían porque el estaba con todas cuando quería, casi todas las populares habían pasado por él. Se sintió un asco.
-¿Qué le pasó a ____? –preguntó Jess preocupada acercándose a él de la mano con Isaias.
-Amy le derramó el vaso en la espalda mientras bailábamos –dijo Tom mirando el suelo.
-¿Qué acaso no puedes controlar a tus perras? –preguntó ella con ira mientras corría a buscarla. Isaias le palmeó el hombro, mientras Tom intentaba no llorar. Su noche se veía arruinada, solo porque había sido un imbécil mujeriego y ahora las estaba pagando.
Jess volvió al cabo de diez minutos, sonriendo. Se acercó a Isaias.
-¿Dónde está? –preguntó Tom dispuesto a recuperar su momento.
-Viene entrando, pero yo diría que está algo ocupada Tom –dijo Jess sonriendo. –vamos Chay.
Isaias y Tom miraron hacia la entrada, ella venía riéndose con Bill. Justamente se acercaron a él. Isaias miró la escena con cierta lástima.
-Gracias por la chaqueta, iré a bailar con Bill –dijo _____ fríamente entregándole la chaqueta.
-D… de nada –susurró Tom. Ella se fue de la mano con Bill, y los miró bailar entretenidos. ¿Lo estaba haciendo a propósito? Después de todo, ella había ido con él. Chicas se acercaban a charlarle, pero el solamente veía fijamente a la pareja, que a cada momento se ponían más románticos. ¿Qué rayos le pasaba? Bill había estado con Amy, no podía seguir gustándole un tipo tan hijo de puta. Entonces cayó en la realidad, el era peor, y aún mantenía la esperanza de que ella lo quisiera.
Siguió observando la escena, el le tomó la mano con ternura.
                                   Él Toma tu mano Muero un poquito.
Sus ojos brillaban cuando el la tomó por la cintura, se miraban con ternura, realmente a ella le gustaba Bill y por fin venía a darse cuenta.
Veo tus ojos Y me confundo
¿Por qué no puedes mirarme así?

La vision de Tom se nubló, tenía los ojos cristalinos.
Cuando pasas por mi lado Trato de decirlo
Pero luego me congelo Y nunca lo hago.

¿Por qué diablos nunca le dijo? Quizás habría evitado esto hace tanto tiempo, quizás llevaría uno, dos o casi tres años siendo su novio. Haciéndola reír, besándola, mientras ella lo miraba de la misma forma en que miraba a Bill ahora.
Mi lengua se enreda Mis palabras quedan atrapadas
Escucho mis latidos sonando fuertes cuando estoy cerca tuyo

Otra canción lenta, sintió que el corazón iba a morir. El la tomó por la cintura mientras la apegaba a su cuerpo, ella sonreía sonrojada. Bailaban de forma romántica. Se acercó a ella, la iba a besar.
Pero te veo con el, bailando lentamente
Destrozandome, porque no ves
Siempre que lo besas Me quiebro
Oh, como deseo que ese fuera yo

Se besaron, él la tomaba de forma tan tierna, mientras seguían bailando al ritmo de la música. Tom no ocultó las lágrimas que caían incesantes por su rostro.
Él te mira Como lo haría yo
Hace todas las cosas, Yo sé que yo las haría
Si solo el tiempo pudiera revertir
Porque tengo 3 pequeñas palabras
Que siempre he estado esperando decirte

Realmente deseaba ser valiente por una maldita vez en su vida y correr a decirle que la amaba, besarla frente a todos, y pedirle que fuera su novia. Pero ella ni siquiera se acordaba de que Tom existía, de que Tom había luchado contra su orgullo y miedo por invitarla al baile.
Pero te veo con el, bailando lentamente
Destrozandome, porque no ves
Siempre que lo besas
Me quiebro Oh, como deseo que ese fuera yo..



Con mis manos en tu cintura
Mientras bailamos bajo la luna
Deseo que fuera a mí
A quien llames más tarde
Para desearle buenas noches

Todo lo que el daría por estar en el lugar de Bill en ese momento. Y pensar que era el quien mantenía el control de la situación y estaba a punto de besarla hace un rato. No había nada que deseara tanto como ser el motivo de sus sonrisas, el motivo de su vida. Ser su vida, nada más que eso.
Se levantó bruscamente, y salió. No lo soportaba, le era imposible continuar un minuto más en ese lugar. Miró la luna llena que se veía en el estrellado cielo nocturno. No podía dejar de llorar, y no le interesaba demasiado que lo vieran. 

Capítulo 13
Manejó hasta su hogar sin siquiera avisarle. No quería verla, ni escuchar nada de ella. Entró, Simone su madre lo miró con una sonrisa hasta que se percató de sus ojos rojos e hinchados. Lo abrazó sin preguntarle nada, Tom lloró, su madre siempre sabía que apenas pudiese hablar le daría las explicaciones. Se disculpó, subió a su habitación y se tiró en su cama a llorar. Los sollozos se podían escuchar en toda la casa. Como si algo se hubiera roto en su interior, así se sentía. Se odiaba, odiaba su vida, odiaba la secundaria, la odiaba a ella.
-Hijo –la voz de su madre lo hizo abrir los ojos. Era de día, se había dormido con el traje puesto. -¿quieres desayuno? –Tom asintió desganado sin decir mucho. Miró su celular, tenía muchas llamadas perdidas de los chicos, y mensajes. Nada de ella.
-Gracias mami –le dijo tiernamente cuando su madre le llevó el desayuno.
-¿Quieres hablar? –preguntó su madre con dulzura.
-No hay mucho que decir, ma, problemas de mujeres –susurró con cierta ironía.
-Mhm se trata de ____ ¿no? –el asintió mientras miraba la tostada que tenía en la bandeja -¿Te rechazó? –el negó con un suspiro.
-En resumidas cuentas, llegamos, todo iba bien, hasta que una de mis ex le derramo la bebida en la espalda, ella se enfadó porque desde que llegamos las chicas la molestaban, se fue llorando, luego un imbécil se aprovechó para “consolarla” y terminó besándose con él –dijo Tom con mucho odio en la voz –el mismo imbécil que la ha coqueteado hace bastantes días.
-Entiendo pequeño –dijo Simone –pero recuerda que todo se vale en el amor y la guerra –Simone se levantó, le guiñó un ojo y salió de la habitación.
Tom lanzó un suspiro. Le dolía la cabeza, había llorado bastante. Se fue a duchar, se quitó el traje, lo tiró al suelo con ira. Se bañó intentando relajarse, luego se puso a jugar con su consola, dio unas vueltas en su bicicleta, pero ya no quedaba mucho que hacer. Así que se dispuso a dar un paseo. Las calles lucían tranquilas, un día domingo todo estaba en paz, el sol brillaba, era agradable. Sentía la brisa jugar con sus rastas rebeldes. Pero mientras caminaba, chocó con la persona que menos deseaba ver.
-Lo siento… -miró al frente y allí estaba ella. ___ lo miró sin decir nada. –permiso –quiso pasar junto a ella.
-Tom -susurró ella.
-¿Mhm? –preguntó fríamente.
-Anoche… -Tom ni siquiera la dejó hablar.
-Olvidemos que eso pasó, ahora si no te importa, iba a ir a hacer algo importante. –dijo bruscamente. Caminó otra vez, mientras ella lo miraba alejarse ¿por qué tanta ira de su parte? No tenía por qué enojarse, ella debería estar enfadada ya que las perras con las que suele estar intentaron hacerle la velada imposible, y luego Bill estaba ahí para consolarla. Debería estar feliz por ella, Bill era un chico dulce y no era para nada orgulloso como Tom. Suspiró y fue a su casa, no quería seguir pensando en Tom.
Mientras tanto Tom, recibió un mensaje de Isaias.
Estoy a cinco metros tras de ti, voltea.
Tom volteó y vio a Isaias acercarse con una sonrisa, cosa permanente en él. Se sentó con él, no se dijeron nada.
-Así que… ¿mal plan? –preguntó Isaias. Tom asintió.
-Pésimo –musitó.
-Anoche toda tu secundaria se enteró que estás loco por ____, desde que te vieron llegar con ella, hasta que te vieron llorando –dijo Isaias. Por primera vez, Tom dijo.
-No me interesa lo que digan o piensen de mí –dijo indiferente. Isaias sonrió y le aplaudió, Tom lo miró arqueando una ceja.
-Primer paso a la madurez hermano, que no te importe la opinión del resto –Tom medio sonrió.
-Tienes razón, últimamente me preocupa demasiado lo que crean de mí –dijo Tom.
-Olvídalo, cuando no te preocupes por lo que los demás digan, es cuando comienzas a ser tu mismo –le guiñó un ojo.
-Aunque sigo estando amargado –dijo Tom.
-No es fácil –dijo Isaias –pero ¿seguirás luchando por ella?
-No sé, Chay. –dijo Tom –ya no quiero hablar de ella –dijo dando un suspiro. Isaias le palmeó el hombro. Tom lanzó otro largo suspiro, todo había sido un verdadero fiasco, se sentía tan mal que casi no tenía ánimo de vivir. ¿Por qué ella tenía que irse con Bill? Si tan solo la estúpida de Amy hubiera desaparecido, el la habría besado y le habría dicho que estaba enamorado de ella. -¡Dios mío, no puedo sacarla de mi mente!
-Habla con ella –sugirió Isaias –dile que la amas.
-Ella quiere a Bill, Chay –dijo Tom.
-Está bien Tom, si tú quieres negarte –dijo Isaias rodando los ojos.
-¿Negarme Isaias? –preguntó Tom con cierta ira -¿no te das cuenta que daría la vida por estar con ella?
-Tom, te has metido con chicas que tienen novios y supuestamente los aman… ¿no puedes conquistarla? Vamos, te has tirado a las de la secundaria, a las primas de Gustav y Georg –ambos se rieron -¿y no puedes con____?
-Ella no es como las otras –dijo Tom firme.
-Pero es una chica, tú sabes como hacerlo –Isaias se paró guiñándole un ojo como solía hacer, y se dirigió a su auto. Tom lo miró alejarse. ¿Y si tenía razón? Bueno, probablemente la tendría. Suspiró. Pero hoy no tenía el ánimo suficiente para ir a hablar con ella. Quizás tenía que esperar un poco.



HOLA!!! ODIO A LA RAYA :@ ... ES UNA PERRA ... BUENO YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO MAÑANA ... HASTA PRONTO :))