Sinopsis
Tom Kaulitz, el chico más popular y mujeriego de la secundaria, tiene un secreto que nadie podría imaginar. La ama, como nadie podría amarla nunca. ¿Quién? Ella, _____(tn), su mejor amiga.
_______(TN), todo lo contrario a Tom, reservada, tranquila, y no tiene nada de popular. Sus únicos amigos son Jess y Tom, pero en la secundaria solo tiene a Jess, pues Tom se sienta con los populares, y para ella, es terreno prohibido. Ella nunca se ha dado cuenta de que Tom siente algo más que un lazo de amistad por ella, y para Tom, será algo que nunca nadie sabrá, que se quedará para siempre atrapado en su corazón. Sabe que ella no lo quiere de esa manera, y no planea ponerse al descubierto, incluso cuando ella comienza a salir con Bill, el se traga y aguanta todo el dolor, y nadie lo nota. Nadie nota que trás esa fachada de casanova, arrogante y popular, Tom esconde un secreto, y tiene los sentimientos mas sinceros del mundo hacia ella, su _____(tn).
Capítulo 1
Su pie se movía insistentemente, golpeando suavemente el piso, esperándolo como de costumbre. Supuestamente, ella debería ser la que tardara horas en arreglarse para ir a la escuela, pero era todo al revés, Tom era como una chica, se tardaba demasiado en salir.
Tom Kaulitz, el chico más popular y mujeriego de la secundaria, tiene un secreto que nadie podría imaginar. La ama, como nadie podría amarla nunca. ¿Quién? Ella, _____(tn), su mejor amiga.
_______(TN), todo lo contrario a Tom, reservada, tranquila, y no tiene nada de popular. Sus únicos amigos son Jess y Tom, pero en la secundaria solo tiene a Jess, pues Tom se sienta con los populares, y para ella, es terreno prohibido. Ella nunca se ha dado cuenta de que Tom siente algo más que un lazo de amistad por ella, y para Tom, será algo que nunca nadie sabrá, que se quedará para siempre atrapado en su corazón. Sabe que ella no lo quiere de esa manera, y no planea ponerse al descubierto, incluso cuando ella comienza a salir con Bill, el se traga y aguanta todo el dolor, y nadie lo nota. Nadie nota que trás esa fachada de casanova, arrogante y popular, Tom esconde un secreto, y tiene los sentimientos mas sinceros del mundo hacia ella, su _____(tn).
Capítulo 1
Su pie se movía insistentemente, golpeando suavemente el piso, esperándolo como de costumbre. Supuestamente, ella debería ser la que tardara horas en arreglarse para ir a la escuela, pero era todo al revés, Tom era como una chica, se tardaba demasiado en salir.
-Kaulitz, si no bajas ahora, me iré sin ti, te lo juro –dijo exasperada. Sus juramentos no eran en vano, así que Tom corrió escaleras abajo, y le sonrió coquetamente, esperando que lo disculpara por tardarse. Ella rodó los ojos, como siempre.
-Hola –dijo finalmente Tom. Ella arqueó una ceja. -¡no te enojes!
-Si me saludas, puede que no lo haga –dijo ella seriamente. Tom se acercó y le besó la mejilla sonoramente. Ambos rieron –Okay, okay, vamos.
-Eres la mejor ¿lo sabías? –ella asintió y ambos rieron. Como de costumbre, caminaban al colegio, juntos.
Llegaron al colegio, y antes de entrar, se lanzaron una mirada, desde ahí ese portón de entrada, en adelante, no se miraban. Así eran las cosas, pese a que todos sabían que Tom y ella eran amigos, era una especie de “regla”. Ella se reunía con Jess, y Tom se iba con sus amigos y las chicas populares. Más de alguna vez ella se había preguntado si Tom se avergonzaba de ser su amigo, pero la respuesta de Tom ante su alejamiento dentro de la escuela era:
-Ese mundo no es para ti, está lleno de cosas sucias.
Y la explicación a esas “cosas sucias” nunca había llegado. Jess llegó con su sonrisa amable, como todos los días. La saludó y entraron juntas.
-¿Llegó tu amigo? –preguntó refiriéndose a Tom.
-Sí, se fue con sus amigos. –dijo ____ sin darle mucha importancia.
-La rutina de siempre, ustedes hacen como que no se conocen. –dijo ella poniendo los ojos en blanco -¿por qué se lo permites?
-No es cosa de permitírselo o no Jess, solamente que no encajo con sus amigas y amigos, y preferimos mantener distancia. –dijo ____.
-Su amistad es la cosa más rara que existe. –concluyó Jess.
-Lo sé, pero me gusta así. –musitó finalmente.
Y Jess no mentía, la amistad de ambos era rara, desde la secundaria para adentro, eran perfectos desconocidos, pero afuera, eran casi hermanos. Nunca Jess lo había comprendido, incluso Tom le desagradaba, por sus aires de grandeza y que prácticamente llevaba un cartel en la frente que decía “mujeriego”.
Tom, mientras tanto, le golpeaba el hombro a Georg durante la clase de matemática. Estaba aburrido, no tenía gracia la clase con el suplente. El quería a la profesora de siempre, aquella a la que le lanzaba miradas coquetas, y que ella se sonrojaba. Era joven, tenía veintinueve años, y tenía un cuerpo hermoso. Tom había hecho una apuesta con Georg respecto a ella.
-Te apuesto que me tiro a la maestra antes de fin de curso. –había dicho Tom.
-¿Cuál es la apuesta? –preguntó Georg interesado.
-Si me la tiro, tendré pase libre para usar tu moto cuando yo quiera durante todo un año –dijo Tom sonriendo satisfecho. Georg arqueó una ceja, era imposible que Tom se acostara con la señorita Smith.
-Si yo gano, quiero tu consola –dijo Georg satisfecho de su apuesta.
-Hecho –dijo Tom dándole la mano.
Por lo tanto, ahora Tom estaba frustrado, necesitaba conquistar a esa mujer, de alguna forma, acabaría acostándose con ella.
-Veo tu consola más cerca de mí –le susurró Georg al oído.
-Cállate –Tom le pegó una patada por debajo de la mesa. Georg ahogó un grito. Tom río tapándose la boca para no hacer ruido.
-Bueno, sé que la ganaré, no te da para tirarte a Smith –susurró Georg.
-Sí me da, estoy seguro que acabará en mi cama, o por lo menos, en la mesa mientras yo… -dejó la frase inconclusa, y Georg arqueó una ceja.
-¿Le contaste a _____ que planeas tirarte a la profesora de matemáticas? –preguntó Georg.
-No, ¿por qué tendría que contarle? –preguntó Tom arqueando una ceja.
-No lo sé, es tu mejor amiga, deberías contarle, quizás te ayude a preparar el ambiente para tirarte a Smith –dijo Georg divertido.
-No, no le contaré –dijo Tom decidido. Georg sonrió divertido.
Aunque si Tom lo pensaba bien, quizás podría ponerla celosa al contarle que se quiere acostar con una mujer doce años mayor que él. Se imagina la cara de ______ cuando se entere, su regaño, todo absolutamente todo está en su mente. La forma en que abriría sus ojos marrones de sorpresa, la forma en que luego de eso, frunciría el ceño enfadada con él, luego su frase “no tienes remedio, Kaulitz Trumper”, y la forma en que el se reiría, divertido ante la mueca de asco cuando le dijera la forma en que lo haría. Sería divertido, y aunque era totalmente estúpido creerlo, aún tenía la vaga ilusión de despertar los celos en ella.
Capítulo 2
Salió de la escuela, después de un agotador día. La profesora de Química la había regañado dos veces, casi nunca le sucedía, pero hoy estaba con sueño y estaba apunto de dormirse. La pillaron desprevenida con dos preguntas, y no supo que decir. Jess la miró preocupada, pero solo tenía sueño, así que no le dio importancia.
Espero a Tom afuera, como siempre. Mientras pasaban los escolares. Miró a Bill, el chico nuevo, llevaba tres semanas en la escuela. Le encantaba. Su cabello negro y sus ojos cafeces delineados de negro la volvían loca, y esa personalidad misteriosa, le fascinaba. El muchacho volteó y se encontró con unos ojos marrones que lo miraban, le sonrió, ella embobada le correspondió la sonrisa. Bill siguió su camino, mientras _______ estaba en las nubes.
-Llegué –la voz de Tom la sobresaltó –estás en otro mundo, _____. ¿Algún chico? –bromeó Tom, aunque claramente no quería escuchar un sí de la boca de su amiga.
-Bill… -susurró –me acaba de sonreír –dijo ilusionada.
-¿Bill? –preguntó -¿el pelinegro ese, el nuevo? –preguntó Tom. Ella asintió emocionada –me toca Biología con él, es callado. –observó Tom –quizás esconde algo.
-No exageres Kaulitz, no lo conoces –dijo _____ mientras caminaban.
-Como sea –dijo Tom exasperado, no le gustaba mucho el tema de chicos. –debo contarte algo interesante –dijo el chico.
-¿Qué? –preguntó ella.
-Hice una apuesta con Georg –dijo sonriendo –debo tirarme a la maestra de matemática. –dijo orgulloso.
-¿Qué tú qué? –preguntó ella abriendo los ojos con sorpresa, tal como Tom había predicho.
-Como oíste, si no Georg se llevará mi consola, aparte que Smith está como quiere, tiene un trasero de los mil dioses –dijo Tom sonriendo y recordándola.
-No tienes remedio –musitó ella frunciendo el ceño. Tom sonrió.
-Tengo que disfrutar, y cubrir mis necesidades biológicas –dijo Tom frunciendo el ceño.
-Primero, Smith tiene doce años más que tú. –dijo ella fríamente –segundo, ¿disfrutar? Terminarás pegándote una enfermedad por acostarte con tanta perra, tercero, esas “necesidades” pueden aguantar.
-Solo porque tú no hayas probado, no significa que los que sí lo hemos probado, no tengamos la necesidad. Realmente tengo que tirármela, sea como sea –dijo él.
-No tiene nada que ver que yo sea virgen, lo digo porque la gente normal no está encerrada en su habitación todas las noches, con una chica o chico diferente –dijo ella arqueando una ceja.
-Tu concepto de normal, es mi concepto de nerds, sin ofender –dijo Tom. Ella rodó los ojos.
-Como sea Kaulitz, haz lo que quieras, cumplí con advertirte. –dijo ella –solo te digo, que cuando quieras dejar de tener todas las noches una chica diferente en tu cama, y quieras tener a la misma chica para siempre, no podrás hacerlo.
-¿Y por qué no? –preguntó Tom desafiante.
-Porque la chica que quiera estar contigo para toda la vida, la chica que quiera amarte y serte fiel, no es como las putas con las que te acuestas, esa chica se tomará las cosas enserio, y sabiendo tu pasado, ten por seguro, que nunc a la encontrarás –dijo ella fríamente. Tom sintió un extraño malestar en el pecho cuando dijo eso. Si tan solo supiera que la chica que el quería amar, era ella. Ahora se percató de que ella nunca saldría con él, lo conocía tan bien, o por lo menos conocía la fachada de casanova que mostraba. No tenía idea lo que el sería capaz de hacer por ella, dejaría todo por ella. Así de simple.
-Tonterías –dijo Tom mientras miraba al frente seriamente.
-Como quieras Tom, cambiando de tema –dijo ella exasperada –hoy mis padres no están, mi hermana salió ¿veamos una película? –propuso ella.
Tom lo pensó, por un lado amaba estar con ella toda la tarde, pero ahora se sentía herido, se sentía vulnerable.
-Quizás mañana _____ -dijo Tom dando un largo suspiro –tengo que estudiar.
-Está bien, entonces yo entro –indicó su casa, habían llegado. La casa de Tom estaba una cuadra más allá. –cuídate, nos vemos mañana, por favor, puntualidad –dijo ella sonriendo.
-Lo haré –dijo el riéndose suavemente –cuídate mucho –pidió sinceramente. Se acercó a ella y besó su frente. Algo de todos los días para ella, pero para Tom, significaba mucho. –adiós.
Tom caminó a su casa, saludó a su madre, y se tiró en la cama. Miró su techo, durante un largo tiempo. ¿Haría bien en mantener esa fachada de mujeriego? Sí, el creía que sí. Solo así, nunca nadie se enteraría de nada.
Se sentó, miró su celular. El fondo de pantalla era una foto de ambos, sonriendo a la cámara, en sus vacaciones pasadas. Ella, siempre simple, su cabello revuelto por el viento, su maravillosa sonrisa, sus ojos marrones almendrados, esos labios… que siempre había soñado besar. ¿Qué dirían todos si supieran que estaba enamorado de ella? Sería la noticia del año, seguramente. Tom Kaulitz Trumper ama a una chica que no es popular, que no le gustan las fiestas, ni se ha acostado con chicos. Pero él la prefería así, prefería que fuera tranquila, que en vez de emborracharse, se quedara en su casa, viendo películas y comiendo helado, o leyendo un libro, o tocando la guitarra o el piano. Ella era así, simple, pero para él, era perfecta. No tenía nada que envidiarle ni a la porrista más hermosa. Ella no era de vestirse muy provocativa. Solía usar una simple polera y un jeans, a veces un short, y casi siempre, sus Converse. Usaba pantalones ajustados, pero siempre poleras anchas. Aunque él la había visto en ropa interior, por accidente, hace unas semanas. Tenía una figura bonita, ni muy flaca ni muy gorda. Todo en ella era perfecto, no tenía idea porque aún no tenía un novio, bueno, su amiga exigía mucho en los chicos, odiaba a los borrachos, fiesteros y todo eso. No tenía idea como lo soportaba a él. Bueno, ella lo amaba, no como el quisiera, pero lo amaba como a un hermano. Le confiaba su vida, sabiendo que el jamás la traicionaría. Era lindo sentirse querido por ella, pero desearía poder ser algo más que su mejor amigo.
Salió de la escuela, después de un agotador día. La profesora de Química la había regañado dos veces, casi nunca le sucedía, pero hoy estaba con sueño y estaba apunto de dormirse. La pillaron desprevenida con dos preguntas, y no supo que decir. Jess la miró preocupada, pero solo tenía sueño, así que no le dio importancia.
Espero a Tom afuera, como siempre. Mientras pasaban los escolares. Miró a Bill, el chico nuevo, llevaba tres semanas en la escuela. Le encantaba. Su cabello negro y sus ojos cafeces delineados de negro la volvían loca, y esa personalidad misteriosa, le fascinaba. El muchacho volteó y se encontró con unos ojos marrones que lo miraban, le sonrió, ella embobada le correspondió la sonrisa. Bill siguió su camino, mientras _______ estaba en las nubes.
-Llegué –la voz de Tom la sobresaltó –estás en otro mundo, _____. ¿Algún chico? –bromeó Tom, aunque claramente no quería escuchar un sí de la boca de su amiga.
-Bill… -susurró –me acaba de sonreír –dijo ilusionada.
-¿Bill? –preguntó -¿el pelinegro ese, el nuevo? –preguntó Tom. Ella asintió emocionada –me toca Biología con él, es callado. –observó Tom –quizás esconde algo.
-No exageres Kaulitz, no lo conoces –dijo _____ mientras caminaban.
-Como sea –dijo Tom exasperado, no le gustaba mucho el tema de chicos. –debo contarte algo interesante –dijo el chico.
-¿Qué? –preguntó ella.
-Hice una apuesta con Georg –dijo sonriendo –debo tirarme a la maestra de matemática. –dijo orgulloso.
-¿Qué tú qué? –preguntó ella abriendo los ojos con sorpresa, tal como Tom había predicho.
-Como oíste, si no Georg se llevará mi consola, aparte que Smith está como quiere, tiene un trasero de los mil dioses –dijo Tom sonriendo y recordándola.
-No tienes remedio –musitó ella frunciendo el ceño. Tom sonrió.
-Tengo que disfrutar, y cubrir mis necesidades biológicas –dijo Tom frunciendo el ceño.
-Primero, Smith tiene doce años más que tú. –dijo ella fríamente –segundo, ¿disfrutar? Terminarás pegándote una enfermedad por acostarte con tanta perra, tercero, esas “necesidades” pueden aguantar.
-Solo porque tú no hayas probado, no significa que los que sí lo hemos probado, no tengamos la necesidad. Realmente tengo que tirármela, sea como sea –dijo él.
-No tiene nada que ver que yo sea virgen, lo digo porque la gente normal no está encerrada en su habitación todas las noches, con una chica o chico diferente –dijo ella arqueando una ceja.
-Tu concepto de normal, es mi concepto de nerds, sin ofender –dijo Tom. Ella rodó los ojos.
-Como sea Kaulitz, haz lo que quieras, cumplí con advertirte. –dijo ella –solo te digo, que cuando quieras dejar de tener todas las noches una chica diferente en tu cama, y quieras tener a la misma chica para siempre, no podrás hacerlo.
-¿Y por qué no? –preguntó Tom desafiante.
-Porque la chica que quiera estar contigo para toda la vida, la chica que quiera amarte y serte fiel, no es como las putas con las que te acuestas, esa chica se tomará las cosas enserio, y sabiendo tu pasado, ten por seguro, que nunc a la encontrarás –dijo ella fríamente. Tom sintió un extraño malestar en el pecho cuando dijo eso. Si tan solo supiera que la chica que el quería amar, era ella. Ahora se percató de que ella nunca saldría con él, lo conocía tan bien, o por lo menos conocía la fachada de casanova que mostraba. No tenía idea lo que el sería capaz de hacer por ella, dejaría todo por ella. Así de simple.
-Tonterías –dijo Tom mientras miraba al frente seriamente.
-Como quieras Tom, cambiando de tema –dijo ella exasperada –hoy mis padres no están, mi hermana salió ¿veamos una película? –propuso ella.
Tom lo pensó, por un lado amaba estar con ella toda la tarde, pero ahora se sentía herido, se sentía vulnerable.
-Quizás mañana _____ -dijo Tom dando un largo suspiro –tengo que estudiar.
-Está bien, entonces yo entro –indicó su casa, habían llegado. La casa de Tom estaba una cuadra más allá. –cuídate, nos vemos mañana, por favor, puntualidad –dijo ella sonriendo.
-Lo haré –dijo el riéndose suavemente –cuídate mucho –pidió sinceramente. Se acercó a ella y besó su frente. Algo de todos los días para ella, pero para Tom, significaba mucho. –adiós.
Tom caminó a su casa, saludó a su madre, y se tiró en la cama. Miró su techo, durante un largo tiempo. ¿Haría bien en mantener esa fachada de mujeriego? Sí, el creía que sí. Solo así, nunca nadie se enteraría de nada.
Se sentó, miró su celular. El fondo de pantalla era una foto de ambos, sonriendo a la cámara, en sus vacaciones pasadas. Ella, siempre simple, su cabello revuelto por el viento, su maravillosa sonrisa, sus ojos marrones almendrados, esos labios… que siempre había soñado besar. ¿Qué dirían todos si supieran que estaba enamorado de ella? Sería la noticia del año, seguramente. Tom Kaulitz Trumper ama a una chica que no es popular, que no le gustan las fiestas, ni se ha acostado con chicos. Pero él la prefería así, prefería que fuera tranquila, que en vez de emborracharse, se quedara en su casa, viendo películas y comiendo helado, o leyendo un libro, o tocando la guitarra o el piano. Ella era así, simple, pero para él, era perfecta. No tenía nada que envidiarle ni a la porrista más hermosa. Ella no era de vestirse muy provocativa. Solía usar una simple polera y un jeans, a veces un short, y casi siempre, sus Converse. Usaba pantalones ajustados, pero siempre poleras anchas. Aunque él la había visto en ropa interior, por accidente, hace unas semanas. Tenía una figura bonita, ni muy flaca ni muy gorda. Todo en ella era perfecto, no tenía idea porque aún no tenía un novio, bueno, su amiga exigía mucho en los chicos, odiaba a los borrachos, fiesteros y todo eso. No tenía idea como lo soportaba a él. Bueno, ella lo amaba, no como el quisiera, pero lo amaba como a un hermano. Le confiaba su vida, sabiendo que el jamás la traicionaría. Era lindo sentirse querido por ella, pero desearía poder ser algo más que su mejor amigo.
Capítulo 3
El sábado había una fiesta en casa de Felicity, una ex novia de Tom, porrista, con un cuerpo hermoso, típica chica poco inteligente, linda, pero que se ha acostado con todos los chicos de la secundaria. Tom había estado un par de meses con ella, pero nada muy serio. Para Tom nunca era serio.
-Vamos ____, solo una vez, no quiero ir solo –pidió Tom.
-No, no pienso ir Tom, sabes que no me gusta –dijo ella mientras ordenaba su ropa en el armario.
-Por favor, eres mi amiga, te lo estoy rogando –dijo Tom poniendo la cara de perrito.
-Esta vez no te servirá la cara Kaulitz Trumper, no pienso ir, me dejarás sola y te emborracharás, para irte con alguna perra –dijo ella rodando los ojos.
-Estará Isaias, tú eres amiga de él, ve con Jess –pidió Tom.
-Si llevo a Jess, y está Isaias, estaré sola igual, esos dos se traen algo entre manos hace mucho tiempo –dijo ella.
-Estará Bill –dijo Tom finalmente. Ella sintió algo extraño, se volteó y arqueó una ceja.
-¿No estás engañándome para que vaya? –preguntó desconfiada.
-No, te lo juro –dijo Tom –vamos, te lo ruego –pidió nuevamente.
-Está bien, ¿a qué hora es? –dijo dándose por vencida. Tom la abrazó fuerte, ella sonrió, le gustaba complacer a Tom, porque era como un niño pequeño, y se emocionaba tanto cuando ella le decía que sí.
-Paso por ti a las nueve linda, ponte hermosa –pidió. Ojala fuera para él, pero agregó –ya sabes, estará Bill –su sonrisa se mantuvo intacta, quizás Tom debería ser actor.
-Está bien –suspiró.
Tom se fue a su casa feliz de que ella lo acompañara, pero con el amargo sabor de que ella utilizaría la ocasión para coquetearle a Bill. Como dolía solo pensarlo. Ella no era de haber estado con muchos chicos y los pocos con los que estuvo, para suerte de Tom, casi ni los conoció.
Llegó la hora, Tom fue a buscarla y parece que ella se tomó enserio lo de “ponte hermosa”. Vestía unos pantalones celestes, una polera ajustada gris, que dejaba ver sus bonitas y no exageradas curvas, zapatillas. Lo más notable, es que se maquilló, cosa extraña en ella. Sus ojos estaban delineados de negro, se había aplicado máscara de pestañas, así que se veían más largas y onduladas, sus mejillas estaban levemente sonrojadas, el rubor, y finalmente sus tentadores y hermosos labios, con un brillo rosa que los resaltaba. Se veían más provocativos ¡que ganas de besarla! Pensó Tom.
-¿Qué tal? –preguntó ella preocupada de su aspecto, pero pensando en Bill.
-Hermosa –dijo Tom sonriéndole, por un momento, la observó con ternura. Pero cuando ella lo miró, el la miró sonriente como siempre.
-Bien, vamos –dijo ella.
Tom podía manejar, y utilizaba el auto de su madre. Manejó hasta la casa de Felicity, ______ se veía claramente nerviosa. Era el hecho de que estaría Bill, eso le produjo a Tom un dolor en el pecho. Suspiró, esperaba que no se le ocurriera besarlo frente a él, aunque lo descartó, su amiga no lo haría. Supuso.
-Llegamos –dijo Tom sonriendo. Le abrió la puerta antes de que ella lo hiciera, el era así con ella. Si ella se diera cuenta la razón… pero no, el siempre ha sido igual.
-Está bien, me relajaré –dijo ella. Tocó el timbre, Felicity le sonrió y se lanzó a sus brazos, le dio un sonoro beso en la mejilla. Luego miró a ____ y le sonrió. Ella correspondió su sonrisa.
-Pasen –dijo. Entraron, de inmediato Tom vio a Isaias, así que junto a ____ se acercaron a él. Isaias besó la frente de ____ y le dio la mano a Tom.
-Llamé a tu amiga Jess, quería que viniera –dijo sonriendo. Tom le golpeó la pierna, jugueteando respecto a Jess. Isaias se sonrojó. –no digas nada Kaulitz. –amenazó.
-Boo Bear, me engañarás con una chica –dijo fingiendo enfado.
-Aún no, rastitas –dijo Isaias –pero en caso de, puedes compartirme –dijo Isaias con una coqueta sonrisa. Ambos rieron.
-¡_______! –Una voz que no era ni de Tom ni de Isaias los interrumpió. _____ levantó la vista y vio al muchacho pelinegro frente a ella -¡es genial verte por aquí!
-Bill –dijo ella algo nerviosa. -¿cómo estás? –Tom intentaba disimular, pero no pudo evitar fulminarlo con la mirada.
-Bien ¿y tú? –preguntó él.
-Bien –dijo ella levemente sonrojada.
-¿Vamos a tomar algo? –propuso él. Ella miró a Isaias, quien le guiñó un ojo, miró a Tom, quien dando un suspiro, asintió.
-Vamos –dijo ella. El le dio la mano para que fuesen. Tom hervía de rabia por dentro, ¡que ganas de echarlo a patadas! Los siguió con la mirada hasta verlos sentarse más allá, ella tomaba bebida, él cerveza, ella se sonrojaba y reía animada, mientras el la miraba a los ojos.
-¿Celos Kaulitz? –preguntó Isaias. Tom se sobresaltó.
-No, joder, solo que no confio en él –dijo frunciendo el ceño. Isaias lo miró, no le creyó mucho. Tom lucía extraño esta noche, solo miraba a _____ con Bill, el chico nuevo.
-Tom ¿estás seguro que no te gusta ____? –preguntó Isaias.
-¿Qué? –preguntó Tom. Su cuerpo se tensó –No Isaias, ¿estás loco? Ella es como una hermana, nunca podría verla como otra cosa.
-Tom, hay algo que no me hace creerte –musitó Isaias –aparte, ella es bonita y muy agradable, no es como tus chicas, es inteligente y muy dulce –dijo Isaias mientras Tom seguía amargándose viendo a su mejor amiga con un chico, coqueteando. Tom pensó que Isaias decía lo correcto, aunque él ya se había percatado de todo eso hace mucho.
-Lo sé, pero no me gusta –dijo Tom finalmente Isaias quedó dubitativo respecto al tema, pero prefirió no decir nada. Justamente, Jess, la amiga de _____ había llegado. El le sonrió ampliamente, se disculpó con Tom, y fue a bailar con ella. Tom se quedó allí, mirándola, la forma en que pestañeaba cuando estaba coqueteando, era hermosa. ¿Por qué no puede coquetearme de esa forma? Se preguntó Tom, quizás, tan solo quizás, algún día ella se percataría de lo que Tom sentía por ella, y por fin se decidiría y estaría con él. Pero no era demasiado probable.
-¡Tom! –la voz chillona de Felicity lo sacó de sus pensamientos -¿por qué estás solo aquí? –no le dio tiempo de responder cuando le tomó la mano y le dijo –ven, vamos a bailar. –el dio un largo suspiro. Si _____ estaba con Bill, el también tendría que estar con alguien. Se dejó llevar por la música, por el ambiente, y por el magnifico cuerpo de Felicity. La tomó por la cintura, mientras bailaban. Miró sobre el hombro de la rubia, y veía a ____ bailar muy cerca de Bill, tan cerca que dolía. Miró a Felicity, tan linda pero tan hueca. –Estás distraído esta noche, Bill –dijo Felicity mientras apegaba más su cuerpo al de Tom. –vamos por un trago, lo necesitas.
-Tengo que manejar, Felicity –dijo él negándose.
-Solo uno Tom –dijo ella sonriendo coquetamente. Pasaron junto a ____ y Bill, quienes ni se percataron de la presencia de Tom, justo tras de ellos. Tom tomó rápidamente lo que Felicity le sirvió, y como lo había temido, no se detuvo hasta estar bastante borracho. Entonces Felicity lo hizo ir a bailar con ella, esta vez, Tom pasaba las manos por todo el cuerpo de la muchacha, mientras se reían. Miró otra vez por sobre su hombro, y vio a _____ besándose con Bill, muy juntos. La punzada en el pecho aumentó, y sintió unas ganas enormes de llorar. Estaba borracho, pero esa imagen jamás se le olvidaría, ni aunque estuviera tan borracho. No podía evitar mirarlos, sus labios juntos, sus ojos cerrados, disfrutando. Como desearía ser él, como amaría poder besarla y amarla. ¿Por qué le sucedía esto?
Intentó no llorar, intentó resistir.
-Felicity, tengo que ir a tomar aire –dijo como pudo, pasó junto a ellos, las manos de Bill recorrían la espalda de su mejor amiga. Se quedó en el patio, sentado, mirando al cielo. Quería irse, pero estaba muy borracho como para tomar su auto.
-Tom, ¿estás bien? –la voz de Gustav lo sobresaltó. Se volteó y le sonrió como pudo.
-Sí, solo tenía… calor –dijo.
Gustav asintió y entró otra vez. Entonces ahora unas manos femeninas acariciaron su pecho. Volteó, y vio a Felicity. Ella sin más, casi se subió sobre él, y lo lanzó al pasto. Mientras tanto, sus labios buscaron los de Tom, quien estaba tan destruido, que no protestó. Se besaron con pasión, mientras las manos de Tom recorrían el delgado y curvilíneo cuerpo de la muchacha.
-Vamos a mi habitación –dijo Felicity en su oído.
El solo la siguió. No vio a su amiga, intentó mirar a todos lados, pero no estaba. Llegaron a una habitación pintada de rosado, con una cama grande. Felicity aseguró la puerta, mientras se desnudaba frente a Tom, quien decidió olvidar todo y tener una noche de diversión. Felicity se subió sobre él, y le susurró.
-Recordaremos viejos tiempos –dicho esto, besó a Tom mientras sus manos iban al cierre del pantalón del muchacho.
El sábado había una fiesta en casa de Felicity, una ex novia de Tom, porrista, con un cuerpo hermoso, típica chica poco inteligente, linda, pero que se ha acostado con todos los chicos de la secundaria. Tom había estado un par de meses con ella, pero nada muy serio. Para Tom nunca era serio.
-Vamos ____, solo una vez, no quiero ir solo –pidió Tom.
-No, no pienso ir Tom, sabes que no me gusta –dijo ella mientras ordenaba su ropa en el armario.
-Por favor, eres mi amiga, te lo estoy rogando –dijo Tom poniendo la cara de perrito.
-Esta vez no te servirá la cara Kaulitz Trumper, no pienso ir, me dejarás sola y te emborracharás, para irte con alguna perra –dijo ella rodando los ojos.
-Estará Isaias, tú eres amiga de él, ve con Jess –pidió Tom.
-Si llevo a Jess, y está Isaias, estaré sola igual, esos dos se traen algo entre manos hace mucho tiempo –dijo ella.
-Estará Bill –dijo Tom finalmente. Ella sintió algo extraño, se volteó y arqueó una ceja.
-¿No estás engañándome para que vaya? –preguntó desconfiada.
-No, te lo juro –dijo Tom –vamos, te lo ruego –pidió nuevamente.
-Está bien, ¿a qué hora es? –dijo dándose por vencida. Tom la abrazó fuerte, ella sonrió, le gustaba complacer a Tom, porque era como un niño pequeño, y se emocionaba tanto cuando ella le decía que sí.
-Paso por ti a las nueve linda, ponte hermosa –pidió. Ojala fuera para él, pero agregó –ya sabes, estará Bill –su sonrisa se mantuvo intacta, quizás Tom debería ser actor.
-Está bien –suspiró.
Tom se fue a su casa feliz de que ella lo acompañara, pero con el amargo sabor de que ella utilizaría la ocasión para coquetearle a Bill. Como dolía solo pensarlo. Ella no era de haber estado con muchos chicos y los pocos con los que estuvo, para suerte de Tom, casi ni los conoció.
Llegó la hora, Tom fue a buscarla y parece que ella se tomó enserio lo de “ponte hermosa”. Vestía unos pantalones celestes, una polera ajustada gris, que dejaba ver sus bonitas y no exageradas curvas, zapatillas. Lo más notable, es que se maquilló, cosa extraña en ella. Sus ojos estaban delineados de negro, se había aplicado máscara de pestañas, así que se veían más largas y onduladas, sus mejillas estaban levemente sonrojadas, el rubor, y finalmente sus tentadores y hermosos labios, con un brillo rosa que los resaltaba. Se veían más provocativos ¡que ganas de besarla! Pensó Tom.
-¿Qué tal? –preguntó ella preocupada de su aspecto, pero pensando en Bill.
-Hermosa –dijo Tom sonriéndole, por un momento, la observó con ternura. Pero cuando ella lo miró, el la miró sonriente como siempre.
-Bien, vamos –dijo ella.
Tom podía manejar, y utilizaba el auto de su madre. Manejó hasta la casa de Felicity, ______ se veía claramente nerviosa. Era el hecho de que estaría Bill, eso le produjo a Tom un dolor en el pecho. Suspiró, esperaba que no se le ocurriera besarlo frente a él, aunque lo descartó, su amiga no lo haría. Supuso.
-Llegamos –dijo Tom sonriendo. Le abrió la puerta antes de que ella lo hiciera, el era así con ella. Si ella se diera cuenta la razón… pero no, el siempre ha sido igual.
-Está bien, me relajaré –dijo ella. Tocó el timbre, Felicity le sonrió y se lanzó a sus brazos, le dio un sonoro beso en la mejilla. Luego miró a ____ y le sonrió. Ella correspondió su sonrisa.
-Pasen –dijo. Entraron, de inmediato Tom vio a Isaias, así que junto a ____ se acercaron a él. Isaias besó la frente de ____ y le dio la mano a Tom.
-Llamé a tu amiga Jess, quería que viniera –dijo sonriendo. Tom le golpeó la pierna, jugueteando respecto a Jess. Isaias se sonrojó. –no digas nada Kaulitz. –amenazó.
-Boo Bear, me engañarás con una chica –dijo fingiendo enfado.
-Aún no, rastitas –dijo Isaias –pero en caso de, puedes compartirme –dijo Isaias con una coqueta sonrisa. Ambos rieron.
-¡_______! –Una voz que no era ni de Tom ni de Isaias los interrumpió. _____ levantó la vista y vio al muchacho pelinegro frente a ella -¡es genial verte por aquí!
-Bill –dijo ella algo nerviosa. -¿cómo estás? –Tom intentaba disimular, pero no pudo evitar fulminarlo con la mirada.
-Bien ¿y tú? –preguntó él.
-Bien –dijo ella levemente sonrojada.
-¿Vamos a tomar algo? –propuso él. Ella miró a Isaias, quien le guiñó un ojo, miró a Tom, quien dando un suspiro, asintió.
-Vamos –dijo ella. El le dio la mano para que fuesen. Tom hervía de rabia por dentro, ¡que ganas de echarlo a patadas! Los siguió con la mirada hasta verlos sentarse más allá, ella tomaba bebida, él cerveza, ella se sonrojaba y reía animada, mientras el la miraba a los ojos.
-¿Celos Kaulitz? –preguntó Isaias. Tom se sobresaltó.
-No, joder, solo que no confio en él –dijo frunciendo el ceño. Isaias lo miró, no le creyó mucho. Tom lucía extraño esta noche, solo miraba a _____ con Bill, el chico nuevo.
-Tom ¿estás seguro que no te gusta ____? –preguntó Isaias.
-¿Qué? –preguntó Tom. Su cuerpo se tensó –No Isaias, ¿estás loco? Ella es como una hermana, nunca podría verla como otra cosa.
-Tom, hay algo que no me hace creerte –musitó Isaias –aparte, ella es bonita y muy agradable, no es como tus chicas, es inteligente y muy dulce –dijo Isaias mientras Tom seguía amargándose viendo a su mejor amiga con un chico, coqueteando. Tom pensó que Isaias decía lo correcto, aunque él ya se había percatado de todo eso hace mucho.
-Lo sé, pero no me gusta –dijo Tom finalmente Isaias quedó dubitativo respecto al tema, pero prefirió no decir nada. Justamente, Jess, la amiga de _____ había llegado. El le sonrió ampliamente, se disculpó con Tom, y fue a bailar con ella. Tom se quedó allí, mirándola, la forma en que pestañeaba cuando estaba coqueteando, era hermosa. ¿Por qué no puede coquetearme de esa forma? Se preguntó Tom, quizás, tan solo quizás, algún día ella se percataría de lo que Tom sentía por ella, y por fin se decidiría y estaría con él. Pero no era demasiado probable.
-¡Tom! –la voz chillona de Felicity lo sacó de sus pensamientos -¿por qué estás solo aquí? –no le dio tiempo de responder cuando le tomó la mano y le dijo –ven, vamos a bailar. –el dio un largo suspiro. Si _____ estaba con Bill, el también tendría que estar con alguien. Se dejó llevar por la música, por el ambiente, y por el magnifico cuerpo de Felicity. La tomó por la cintura, mientras bailaban. Miró sobre el hombro de la rubia, y veía a ____ bailar muy cerca de Bill, tan cerca que dolía. Miró a Felicity, tan linda pero tan hueca. –Estás distraído esta noche, Bill –dijo Felicity mientras apegaba más su cuerpo al de Tom. –vamos por un trago, lo necesitas.
-Tengo que manejar, Felicity –dijo él negándose.
-Solo uno Tom –dijo ella sonriendo coquetamente. Pasaron junto a ____ y Bill, quienes ni se percataron de la presencia de Tom, justo tras de ellos. Tom tomó rápidamente lo que Felicity le sirvió, y como lo había temido, no se detuvo hasta estar bastante borracho. Entonces Felicity lo hizo ir a bailar con ella, esta vez, Tom pasaba las manos por todo el cuerpo de la muchacha, mientras se reían. Miró otra vez por sobre su hombro, y vio a _____ besándose con Bill, muy juntos. La punzada en el pecho aumentó, y sintió unas ganas enormes de llorar. Estaba borracho, pero esa imagen jamás se le olvidaría, ni aunque estuviera tan borracho. No podía evitar mirarlos, sus labios juntos, sus ojos cerrados, disfrutando. Como desearía ser él, como amaría poder besarla y amarla. ¿Por qué le sucedía esto?
Intentó no llorar, intentó resistir.
-Felicity, tengo que ir a tomar aire –dijo como pudo, pasó junto a ellos, las manos de Bill recorrían la espalda de su mejor amiga. Se quedó en el patio, sentado, mirando al cielo. Quería irse, pero estaba muy borracho como para tomar su auto.
-Tom, ¿estás bien? –la voz de Gustav lo sobresaltó. Se volteó y le sonrió como pudo.
-Sí, solo tenía… calor –dijo.
Gustav asintió y entró otra vez. Entonces ahora unas manos femeninas acariciaron su pecho. Volteó, y vio a Felicity. Ella sin más, casi se subió sobre él, y lo lanzó al pasto. Mientras tanto, sus labios buscaron los de Tom, quien estaba tan destruido, que no protestó. Se besaron con pasión, mientras las manos de Tom recorrían el delgado y curvilíneo cuerpo de la muchacha.
-Vamos a mi habitación –dijo Felicity en su oído.
El solo la siguió. No vio a su amiga, intentó mirar a todos lados, pero no estaba. Llegaron a una habitación pintada de rosado, con una cama grande. Felicity aseguró la puerta, mientras se desnudaba frente a Tom, quien decidió olvidar todo y tener una noche de diversión. Felicity se subió sobre él, y le susurró.
-Recordaremos viejos tiempos –dicho esto, besó a Tom mientras sus manos iban al cierre del pantalón del muchacho.
Capítulo 4
Tom abrió los ojos y sintió un horrible dolor de cabeza. Miró a su alrededor, y se encontraba en una pieza rosada. ¿Dónde rayos se había metido? Entonces, sintió una respiración que no era la suya. Miró a su lado, vio un delgado cuerpo tapado hasta la mitad de la espalda con la manta, y el cabello rubio sobre la almohada. Recordó entonces a Felicity. Otra vez se había acostado con ella.
En silencio, buscó su ropa y se vistió. Salió callado de la habitación, sin despertarla. Buscó sus llaves y encendió su auto. El día estaba nuboso, especial para su estado de ánimo. Repentinamente, a su mente llegaron las imágenes de _____ y Bill besándose. Ahora no era el dolor de cabeza, era el dolor en el pecho, ese vacío en el corazón. Golpeó el volante del auto, y las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas.
-¡La odio! –se dijo a si mismo –la odio por hacerme amarla.
Ni siquiera un revolcón con Felicity lo podía hacer olvidar el beso que su amiga le dio a ese imbécil. ¿Qué tenía ese estúpido? Nada, era un completo imbesil. Tom bruscamente se limpió las lágrimas de las mejillas. No quería seguir llorando por ella, quizás no valía la pena.
-A quien engaño, ella vale todo –susurró para si mismo –pero tengo que resignarme, ella no es para mí.
Suspiró y manejó hasta su casa, pasando frente a la casa de ella. La ventana de su dormitorio estaba abierta, probablemente estuviese haciendo los deberes o algo así.
Pero ____ estaba sentada, leyendo un libro. Aunque la concentración no era demasiada, recordando el sabor de los labios de Bill. Sonrió, era un chico agradable, simpático, y muy tierno. Le gustaba, y eso que hace mucho no le gustaba un chico. Bill era ideal. Aunque seguía enfadada pues Tom la había dejado, aunque se fuese con Tom, ni siquiera le preguntó. Se había ido a revolcar con la hueca de Felicity. Tom, no tenía solución, pensaba ella. Esperaba que algún día se enamorara de alguna chica, pero lo dudaba, dudaba que el amor tocara la puerta de la casa de Tom, porque él no lo permitía. El espantaba a las chicas buenas, por ser un maldito casanova. Rodó los ojos, solo esperaba que no terminara pegándose el Sida.
El lunes siguiente, ella terminó de arreglarse el cabello. Se había tardado más de la cuenta, quizás el motivo era que vería a Bill en la escuela, y le emocionaba, tenía que verse hermosa, o bueno, lo que pudiese.
Tocaron el timbre de su casa, miró la hora, era tardísimo. Probablemente Tom viniera a buscarla. Bajó corriendo las escaleras, tomó su bolso, se despidió de sus padres y su hermana, pero su sorpresa fue mucha cuando unos ojos cafeces la miraron, y no eran los de Tom.
-¡Bill! –susurró emocionada.
-Quise pasar a buscarte ¿no te molesta? –preguntó el con dulzura. Ella negó. Así que subió al auto con Bill y se marchó a la escuela.
Mientras tanto, Tom salía de su casa, preguntándose porque no lo había ido a apurar como cada día. Al salir de su casa, caminó un poco y la vio subiéndose a otro auto. Cuando vio al propietario del auto sonreír ampliamente. Era él, Bill.
-¿Y ese qué se cree? –preguntó enrabiado. Tuvo que caminar solo para irse a la escuela, iba demasiado enfadado, la rabia lo cegaba. Pateó tres piedras, una tan fuerte que golpeó a un pobre perro, víctima de su ira. Intentaba no llorar, sería patético llegar llorando, su reputación caería bruscamente. Entró al colegio, y se encontró con Liam, uno de sus mejores amigos.
-Hola Tom –saludó Liam sonriente.
-Hola –dijo Tom algo desanimado.
-¿Pasa algo hermano? –preguntó Liam preocupado.
-No, no pasa nada –dijo Tom –solo que dormí mal, eso es todo.
Caminaron hasta el salón, pues les tocaba la clase juntos. Se sentaron en sus asientos, mientras esperaban a que el profesor llegara.
-Así que _____ ahora tiene novio –comentó Liam. Tom se preguntó si no había alguna otra persona de la que hablar que no fuera ella o el imbécil con el que estaba.
-Creo, no sé. –dijo Tom.
-Espero que sea un buen tipo, _____ lo merece, es una chica genial –dijo Liam. Tom asintió, sí, ella era perfecta.
-Espero –dijo Tom.
-¿Y ya cumpliste la apuesta con Georg? –Tom recordó entonces la apuesta, necesitaba tirarse a la profesora.
-No, hoy comienza el plan de conquista –dijo Tom curvando sus labios en una sonrisa.
-Ten cuidado, o ella se quedará sin trabajo por tirarse a uno de sus alumnos –dijo Liam divertido.
-Lo disfrutará –dijo Tom seguro de si mismo. Liam asintió divertido, mientras Tom no prestó atención a la clase de Literatura. Pensaba en ella… aún, en como sin siquiera avisarle, se había ido con otro a la escuela. Quizás las cosas comenzarían a cambiar desde ahora, debería acostumbrarse.
En el almuerzo, dio una mirada a la mesa donde usualmente estaba ____ y Jess, pero solo estaba Jess sola, comiendo algo distraída. Miró a su alrededor y en otra mesa estaba ella con él, divertidos charlando, riéndose, coqueteando y tomados de la mano. Ese apretón en el pecho vino otra vez.
-Hola Tom –una aguda voz lo sobresaltó. Felicity le besó la mejilla.
-Hola –dijo algo brusco.
-Hola Tom –la voz de una de las porristas del equipo, lo distrajo. Evelyn lo miró coqueta, también se había acostado con ella.
-Hola –fingió una sonrisa. Estaba distraído de las superficiales conversaciones de las chicas, Georg jugaba con Liam, mientras Gustav también estaba sumido en sus pensamientos. Tom suspiró, viéndola como se acercaba a él coquetamente.
El día había sido un fiasco, estaba harto. Pero llegó la hora de matemáticas, lo que había esperado.
Tom abrió los ojos y sintió un horrible dolor de cabeza. Miró a su alrededor, y se encontraba en una pieza rosada. ¿Dónde rayos se había metido? Entonces, sintió una respiración que no era la suya. Miró a su lado, vio un delgado cuerpo tapado hasta la mitad de la espalda con la manta, y el cabello rubio sobre la almohada. Recordó entonces a Felicity. Otra vez se había acostado con ella.
En silencio, buscó su ropa y se vistió. Salió callado de la habitación, sin despertarla. Buscó sus llaves y encendió su auto. El día estaba nuboso, especial para su estado de ánimo. Repentinamente, a su mente llegaron las imágenes de _____ y Bill besándose. Ahora no era el dolor de cabeza, era el dolor en el pecho, ese vacío en el corazón. Golpeó el volante del auto, y las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas.
-¡La odio! –se dijo a si mismo –la odio por hacerme amarla.
Ni siquiera un revolcón con Felicity lo podía hacer olvidar el beso que su amiga le dio a ese imbécil. ¿Qué tenía ese estúpido? Nada, era un completo imbesil. Tom bruscamente se limpió las lágrimas de las mejillas. No quería seguir llorando por ella, quizás no valía la pena.
-A quien engaño, ella vale todo –susurró para si mismo –pero tengo que resignarme, ella no es para mí.
Suspiró y manejó hasta su casa, pasando frente a la casa de ella. La ventana de su dormitorio estaba abierta, probablemente estuviese haciendo los deberes o algo así.
Pero ____ estaba sentada, leyendo un libro. Aunque la concentración no era demasiada, recordando el sabor de los labios de Bill. Sonrió, era un chico agradable, simpático, y muy tierno. Le gustaba, y eso que hace mucho no le gustaba un chico. Bill era ideal. Aunque seguía enfadada pues Tom la había dejado, aunque se fuese con Tom, ni siquiera le preguntó. Se había ido a revolcar con la hueca de Felicity. Tom, no tenía solución, pensaba ella. Esperaba que algún día se enamorara de alguna chica, pero lo dudaba, dudaba que el amor tocara la puerta de la casa de Tom, porque él no lo permitía. El espantaba a las chicas buenas, por ser un maldito casanova. Rodó los ojos, solo esperaba que no terminara pegándose el Sida.
El lunes siguiente, ella terminó de arreglarse el cabello. Se había tardado más de la cuenta, quizás el motivo era que vería a Bill en la escuela, y le emocionaba, tenía que verse hermosa, o bueno, lo que pudiese.
Tocaron el timbre de su casa, miró la hora, era tardísimo. Probablemente Tom viniera a buscarla. Bajó corriendo las escaleras, tomó su bolso, se despidió de sus padres y su hermana, pero su sorpresa fue mucha cuando unos ojos cafeces la miraron, y no eran los de Tom.
-¡Bill! –susurró emocionada.
-Quise pasar a buscarte ¿no te molesta? –preguntó el con dulzura. Ella negó. Así que subió al auto con Bill y se marchó a la escuela.
Mientras tanto, Tom salía de su casa, preguntándose porque no lo había ido a apurar como cada día. Al salir de su casa, caminó un poco y la vio subiéndose a otro auto. Cuando vio al propietario del auto sonreír ampliamente. Era él, Bill.
-¿Y ese qué se cree? –preguntó enrabiado. Tuvo que caminar solo para irse a la escuela, iba demasiado enfadado, la rabia lo cegaba. Pateó tres piedras, una tan fuerte que golpeó a un pobre perro, víctima de su ira. Intentaba no llorar, sería patético llegar llorando, su reputación caería bruscamente. Entró al colegio, y se encontró con Liam, uno de sus mejores amigos.
-Hola Tom –saludó Liam sonriente.
-Hola –dijo Tom algo desanimado.
-¿Pasa algo hermano? –preguntó Liam preocupado.
-No, no pasa nada –dijo Tom –solo que dormí mal, eso es todo.
Caminaron hasta el salón, pues les tocaba la clase juntos. Se sentaron en sus asientos, mientras esperaban a que el profesor llegara.
-Así que _____ ahora tiene novio –comentó Liam. Tom se preguntó si no había alguna otra persona de la que hablar que no fuera ella o el imbécil con el que estaba.
-Creo, no sé. –dijo Tom.
-Espero que sea un buen tipo, _____ lo merece, es una chica genial –dijo Liam. Tom asintió, sí, ella era perfecta.
-Espero –dijo Tom.
-¿Y ya cumpliste la apuesta con Georg? –Tom recordó entonces la apuesta, necesitaba tirarse a la profesora.
-No, hoy comienza el plan de conquista –dijo Tom curvando sus labios en una sonrisa.
-Ten cuidado, o ella se quedará sin trabajo por tirarse a uno de sus alumnos –dijo Liam divertido.
-Lo disfrutará –dijo Tom seguro de si mismo. Liam asintió divertido, mientras Tom no prestó atención a la clase de Literatura. Pensaba en ella… aún, en como sin siquiera avisarle, se había ido con otro a la escuela. Quizás las cosas comenzarían a cambiar desde ahora, debería acostumbrarse.
En el almuerzo, dio una mirada a la mesa donde usualmente estaba ____ y Jess, pero solo estaba Jess sola, comiendo algo distraída. Miró a su alrededor y en otra mesa estaba ella con él, divertidos charlando, riéndose, coqueteando y tomados de la mano. Ese apretón en el pecho vino otra vez.
-Hola Tom –una aguda voz lo sobresaltó. Felicity le besó la mejilla.
-Hola –dijo algo brusco.
-Hola Tom –la voz de una de las porristas del equipo, lo distrajo. Evelyn lo miró coqueta, también se había acostado con ella.
-Hola –fingió una sonrisa. Estaba distraído de las superficiales conversaciones de las chicas, Georg jugaba con Liam, mientras Gustav también estaba sumido en sus pensamientos. Tom suspiró, viéndola como se acercaba a él coquetamente.
El día había sido un fiasco, estaba harto. Pero llegó la hora de matemáticas, lo que había esperado.
HOLA!!! NUEVA NOVELA ... ME ENCANTO COMO QUEDO DECORADO EL BLOG ... BUENO LA FOTO DE TOM CONVINO CON EL FONDO ... POR FIN HARE UNA DONDE TOM ESTA DE 16 :)) YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO MAÑANA ... HASTA LUEGO
Pobre Tom :/
ResponderEliminarYo quiero que (tn) tambien ame a Tom
Sigurlaa ;)
Es una historia totalmente diferente y me gusta mucho, pobre Tom esta sufriendo mucho x (Tn), espero que ella se de cuenta de que Tom se muere x ella.. me encanto virgi espero los próximos caps..
ResponderEliminarSubeee
ResponderEliminarSubeeee ((:
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