Capítulo 14
Mientras tanto _____ se sentía extraña, y lo peor es que sabía que a Tom le pasaba algo. Los rumores en la secundaria fueron tales que llegaron de inmediato a sus oídos.
Tom quiere a ____, lloró por ella al verla con Bill.
No sabía si creerlo, los rumores casi siempre eran mentiras. Aunque quizás esta vez era verdad, lo escuchó de mucha gente que realmente estaba ahí, gente que lo vio todo. Agregándole que Tom se marchó esa noche, y que hoy había sido brusco y frío, algo extraño estaba pasando.
Entonces a su mente vino lo que pasó antes de que Amy le lanzara el trago encima. Tom con sus fuertes y varoniles manos en su cintura, apegando su cuerpo al de el, mientras la miraba seria e intensamente, su boca a la altura de la suya, el nerviosismo de su cuerpo cuando sus labios estaban rozándose, las mariposas en el estómago, absolutamente todo había sido nuevo, nunca siquiera se había imaginado estar con su mejor amigo, Tom Kaulitz, al menos de forma consciente. Tom era el último chico con el que saldría, era un mujeriego imperdonable, un arrogante y engreído si quería serlo, aunque para ella eso no importaba, era su mejor amigo. Pero ese baile cambió mucho las cosas para ella. Las cosas que había sentido no eran normales, si bien no le gustaba Tom, algo había nacido, algo que ella nunca se habría percatado, incluso parecía que había nacido antes. Muy en el fondo, en el subconsciente de ella, los recuerdos de su día de borrachera no se habían ido, su mente estaba bloqueándolos, pero podía casi sentir que algo extraño había pasado, algo que Tom había callado. Intentó no pensar mucho más en él, pero se le hacía difícil ¿qué tal si Tom gustaba de ella? No, no podía ser. ¿Ella, la chica menos popular y agraciada de la escuela? No, para Tom Kaulitz no existían en su vida una chica que no fuera de belleza despampanante.
-Hija –la voz de su madre la sobresaltó. Levantó la cabeza y miró a su madre. –mañana vendrá a cenar alguien especial que tienes que conocer –dijo sonriéndole. Ella asintió sin decir nada, no le daba muy buena espina. Suspiró, su madre nunca le ponía atención si no era para conveniencia de ella. Esto ocurría desde que sus padres se separaron, lo que ocasionó un gran distanciamiento, al punto de que su hermana fue a vivirse con su padre, ya ni se soportaban. Ella tiene quince años, es una mocosa. Y su padre la llamaba poco, al parecer se conformaba con que la menor estuviera con él. Todo esto le hacía la vida miserable, realmente. Recuerda con dolor las marcas en la piel de sus muslos, los psicólogos y todo eso. Nunca hubiera creído que sería como esas chicas que se desahogan haciéndose daño a si mismas, pero el destino dijo otra cosa. Nadie, absolutamente nadie, lo sabía. Ni siquiera Tom, todos tienen sus secretos ¿no? Incluso aunque ella supuestamente no recordara que casi se había acostado con Tom, el estaba tan absorto en tocarla y besarla, que no se percató de las cicatrices de sus muslos. Nunca se había cortado las muñecas, era muy obvio. Estaba un poco harta de su vida, realmente sin Tom y Jess se habría ido a pique, y ahora comenzaba a sentir la soledad otra vez. Tom enfadado, y Jess de novia con Isaias ¿algo más? No pudo evitar comenzar a llorar, era muy verdadero que necesitaba a Tom casi tanto como respirar, no quería y no imaginaba una vida sin tenerlo con ella. Era como una especie de “enamoramiento” pero no literalmente, porque por lo menos hasta el día de la fiesta, no había sentido deseos de besarlo. Hasta ese día. Porque cuando miró sus labios despertaron sentimientos en ella, algo muy extraño, que nunca antes había sentido. Estaba asustada, no quería enamorarse de Tom, sabía que si sucedía saldría herida, Tom nunca fue hombre de una sola mujer, y sabía que ni siquiera estaría dispuesto a cambiar por ella.
Al día siguiente se arregló un poco para la cena con esa persona “especial”, se preguntaba que estupidez habría hecho su madre, pero no quiso ni siquiera imaginarlo. Así que bajó antes de que el o la invitada llegara, se puso un simple vestido negro y converses.
-Deberías haberte puesto tacones –criticó su madre. ____ rodó los ojos.
-No es tan especial como para usar tacones. –dijo ella firmemente.
-Bueno, no hay remedio –dijo su madre. Justamente tocaron el timbre, y una voz masculina rodeó el ambiente. ¿Sería un jefe o algo así? El hombre era alto, tenía los ojos verdes brillantes, y era de contextura gruesa, musculoso. –ella es ____, mi hija -____ se levantó y ofreció su mano. El hombre la estrechó con cierta delicadeza. –Él es Rob, mi… -____ arqueó una ceja esperando saber quien era ese tipo –novio.
-¡Wow! Oh… genial –dijo dando una forzada sonrisa. ¡Era lo único que faltaba! Su madre con otro tipo, ahora si que si vida se había hecho polvito. Comieron, ella estaba en silencio, mientras Rob les contaba historias o anécdotas, ella sonreía con toda la falsedad del mundo. Estaba harta, solamente quería retirarse e ir a dormir. -¿Puedo retirarme? –dijo luego de un rato.
-No seas maleducada, tenemos invitado –ella rodó los ojos.
-No me siento bien –mintió.
-Sé que estás mintiendo, te quedas aquí –dijo su madre firmemente, mientras esperaba que Rob volviese del baño.
-Necesito dormir –repuso.
-Eres igual de mentirosa que tu padre –dijo su madre. La ira le invadió el cuerpo, la fulminó con la mirada. –así que te quedas ahí.
-No pienso hacerlo –dijo ella –no me interesa tu novio.
-Tendrás que acostumbrarte –dijo su madre con rabia –porque estamos comprometidos hace tiempo, así que pronto vivirá aquí y tú deberás aceptarlo. –su madre estaba muy alterada.
-No pienso seguir contigo si metes a un tipo que ni siquiera conozco a casa –replicó ella. Su madre la fulminó con la mirada.
-¿Y qué harás? ¿Irte a USA con tu padre? –ella la miró despectivamente, con una burlona sonrisa. Sabía que ____ no se iría, tenía su vida aquí, más que nada, tenía a Tom y a Jess. Y ahora, a Bill.
-Irme a vivir donde sea. –dijo ella.
-Aún tienes diecisiete, eres menor de edad.
-Por poco tiempo –dijo ella con odio. Se paró bruscamente de la silla, su madre no la quería dejar salir de la casa, le bloqueó la puerta –déjame salir.
-No, tú no irás a ninguna parte.
-Sí lo haré, déjame en paz –le gritó. Entonces sintió el ardor en su mejilla, la había golpeado. La miró con tanto odio que parecía echar chispas y luego, abrió la puerta y pegó un portazo. Las lágrimas no tardaron en correr por sus mejillas, ¿a quién llamar? Marcó el número de Bill, recordando que Jess estaba con Isaias y Tom estaba enojado.
-¿Sí? –la voz de Bill le causó un extraño escalofrío.
-¿Estás… ocupado? –preguntó con la voz quebrada.
-Amor, estoy fuera de la ciudad… -dijo Bill sin siquiera percatarse de la voz de dolor de ____.
-Oh… lo siento, te llamo más tarde –dijo ella.
-Te quiero –dijo él y cortó el teléfono.
No sabía donde ir, comenzaba a correr una brisa fuerte, eran alrededor de las diez de la noche y estaba oscuro. Aún no llegaba el verano, así que las noches seguían siendo frías. Caminó por las oscuras calles sola, asustada. No había nadie en la calle, fue hasta la plaza cercana a su casa, se sentó en una banca. Era Sábado, había sido mala decisión, los Sábados los fiesteros comienzan a beber en esa plaza. Unos chicos de aspecto no muy agradable caminaban algo borrachos pese a no ser tan tarde, ella se paró y decidió caminar a otro lado. No quería que nadie se le acercara. ¿Y si llamaba a Tom? ¿Vencer su orgullo? Caminó en línea recta, y sintió las risas de los chicos, mas bien hombres bebidos. Se percató que la seguían, o se estaba imaginando cosas. Más lágrimas, el cuerpo le temblaba.
-¡Bonita! –la voz de uno de ellos la asustó más. Se metió por una calle, y dobló hacia otra luego, pero no se percató por la oscuridad de la noche, que había llegado a una calle sin salida. Entonces unas manos se aferraron a su cintura, y gritó.
Mientras tanto _____ se sentía extraña, y lo peor es que sabía que a Tom le pasaba algo. Los rumores en la secundaria fueron tales que llegaron de inmediato a sus oídos.
Tom quiere a ____, lloró por ella al verla con Bill.
No sabía si creerlo, los rumores casi siempre eran mentiras. Aunque quizás esta vez era verdad, lo escuchó de mucha gente que realmente estaba ahí, gente que lo vio todo. Agregándole que Tom se marchó esa noche, y que hoy había sido brusco y frío, algo extraño estaba pasando.
Entonces a su mente vino lo que pasó antes de que Amy le lanzara el trago encima. Tom con sus fuertes y varoniles manos en su cintura, apegando su cuerpo al de el, mientras la miraba seria e intensamente, su boca a la altura de la suya, el nerviosismo de su cuerpo cuando sus labios estaban rozándose, las mariposas en el estómago, absolutamente todo había sido nuevo, nunca siquiera se había imaginado estar con su mejor amigo, Tom Kaulitz, al menos de forma consciente. Tom era el último chico con el que saldría, era un mujeriego imperdonable, un arrogante y engreído si quería serlo, aunque para ella eso no importaba, era su mejor amigo. Pero ese baile cambió mucho las cosas para ella. Las cosas que había sentido no eran normales, si bien no le gustaba Tom, algo había nacido, algo que ella nunca se habría percatado, incluso parecía que había nacido antes. Muy en el fondo, en el subconsciente de ella, los recuerdos de su día de borrachera no se habían ido, su mente estaba bloqueándolos, pero podía casi sentir que algo extraño había pasado, algo que Tom había callado. Intentó no pensar mucho más en él, pero se le hacía difícil ¿qué tal si Tom gustaba de ella? No, no podía ser. ¿Ella, la chica menos popular y agraciada de la escuela? No, para Tom Kaulitz no existían en su vida una chica que no fuera de belleza despampanante.
-Hija –la voz de su madre la sobresaltó. Levantó la cabeza y miró a su madre. –mañana vendrá a cenar alguien especial que tienes que conocer –dijo sonriéndole. Ella asintió sin decir nada, no le daba muy buena espina. Suspiró, su madre nunca le ponía atención si no era para conveniencia de ella. Esto ocurría desde que sus padres se separaron, lo que ocasionó un gran distanciamiento, al punto de que su hermana fue a vivirse con su padre, ya ni se soportaban. Ella tiene quince años, es una mocosa. Y su padre la llamaba poco, al parecer se conformaba con que la menor estuviera con él. Todo esto le hacía la vida miserable, realmente. Recuerda con dolor las marcas en la piel de sus muslos, los psicólogos y todo eso. Nunca hubiera creído que sería como esas chicas que se desahogan haciéndose daño a si mismas, pero el destino dijo otra cosa. Nadie, absolutamente nadie, lo sabía. Ni siquiera Tom, todos tienen sus secretos ¿no? Incluso aunque ella supuestamente no recordara que casi se había acostado con Tom, el estaba tan absorto en tocarla y besarla, que no se percató de las cicatrices de sus muslos. Nunca se había cortado las muñecas, era muy obvio. Estaba un poco harta de su vida, realmente sin Tom y Jess se habría ido a pique, y ahora comenzaba a sentir la soledad otra vez. Tom enfadado, y Jess de novia con Isaias ¿algo más? No pudo evitar comenzar a llorar, era muy verdadero que necesitaba a Tom casi tanto como respirar, no quería y no imaginaba una vida sin tenerlo con ella. Era como una especie de “enamoramiento” pero no literalmente, porque por lo menos hasta el día de la fiesta, no había sentido deseos de besarlo. Hasta ese día. Porque cuando miró sus labios despertaron sentimientos en ella, algo muy extraño, que nunca antes había sentido. Estaba asustada, no quería enamorarse de Tom, sabía que si sucedía saldría herida, Tom nunca fue hombre de una sola mujer, y sabía que ni siquiera estaría dispuesto a cambiar por ella.
Al día siguiente se arregló un poco para la cena con esa persona “especial”, se preguntaba que estupidez habría hecho su madre, pero no quiso ni siquiera imaginarlo. Así que bajó antes de que el o la invitada llegara, se puso un simple vestido negro y converses.
-Deberías haberte puesto tacones –criticó su madre. ____ rodó los ojos.
-No es tan especial como para usar tacones. –dijo ella firmemente.
-Bueno, no hay remedio –dijo su madre. Justamente tocaron el timbre, y una voz masculina rodeó el ambiente. ¿Sería un jefe o algo así? El hombre era alto, tenía los ojos verdes brillantes, y era de contextura gruesa, musculoso. –ella es ____, mi hija -____ se levantó y ofreció su mano. El hombre la estrechó con cierta delicadeza. –Él es Rob, mi… -____ arqueó una ceja esperando saber quien era ese tipo –novio.
-¡Wow! Oh… genial –dijo dando una forzada sonrisa. ¡Era lo único que faltaba! Su madre con otro tipo, ahora si que si vida se había hecho polvito. Comieron, ella estaba en silencio, mientras Rob les contaba historias o anécdotas, ella sonreía con toda la falsedad del mundo. Estaba harta, solamente quería retirarse e ir a dormir. -¿Puedo retirarme? –dijo luego de un rato.
-No seas maleducada, tenemos invitado –ella rodó los ojos.
-No me siento bien –mintió.
-Sé que estás mintiendo, te quedas aquí –dijo su madre firmemente, mientras esperaba que Rob volviese del baño.
-Necesito dormir –repuso.
-Eres igual de mentirosa que tu padre –dijo su madre. La ira le invadió el cuerpo, la fulminó con la mirada. –así que te quedas ahí.
-No pienso hacerlo –dijo ella –no me interesa tu novio.
-Tendrás que acostumbrarte –dijo su madre con rabia –porque estamos comprometidos hace tiempo, así que pronto vivirá aquí y tú deberás aceptarlo. –su madre estaba muy alterada.
-No pienso seguir contigo si metes a un tipo que ni siquiera conozco a casa –replicó ella. Su madre la fulminó con la mirada.
-¿Y qué harás? ¿Irte a USA con tu padre? –ella la miró despectivamente, con una burlona sonrisa. Sabía que ____ no se iría, tenía su vida aquí, más que nada, tenía a Tom y a Jess. Y ahora, a Bill.
-Irme a vivir donde sea. –dijo ella.
-Aún tienes diecisiete, eres menor de edad.
-Por poco tiempo –dijo ella con odio. Se paró bruscamente de la silla, su madre no la quería dejar salir de la casa, le bloqueó la puerta –déjame salir.
-No, tú no irás a ninguna parte.
-Sí lo haré, déjame en paz –le gritó. Entonces sintió el ardor en su mejilla, la había golpeado. La miró con tanto odio que parecía echar chispas y luego, abrió la puerta y pegó un portazo. Las lágrimas no tardaron en correr por sus mejillas, ¿a quién llamar? Marcó el número de Bill, recordando que Jess estaba con Isaias y Tom estaba enojado.
-¿Sí? –la voz de Bill le causó un extraño escalofrío.
-¿Estás… ocupado? –preguntó con la voz quebrada.
-Amor, estoy fuera de la ciudad… -dijo Bill sin siquiera percatarse de la voz de dolor de ____.
-Oh… lo siento, te llamo más tarde –dijo ella.
-Te quiero –dijo él y cortó el teléfono.
No sabía donde ir, comenzaba a correr una brisa fuerte, eran alrededor de las diez de la noche y estaba oscuro. Aún no llegaba el verano, así que las noches seguían siendo frías. Caminó por las oscuras calles sola, asustada. No había nadie en la calle, fue hasta la plaza cercana a su casa, se sentó en una banca. Era Sábado, había sido mala decisión, los Sábados los fiesteros comienzan a beber en esa plaza. Unos chicos de aspecto no muy agradable caminaban algo borrachos pese a no ser tan tarde, ella se paró y decidió caminar a otro lado. No quería que nadie se le acercara. ¿Y si llamaba a Tom? ¿Vencer su orgullo? Caminó en línea recta, y sintió las risas de los chicos, mas bien hombres bebidos. Se percató que la seguían, o se estaba imaginando cosas. Más lágrimas, el cuerpo le temblaba.
-¡Bonita! –la voz de uno de ellos la asustó más. Se metió por una calle, y dobló hacia otra luego, pero no se percató por la oscuridad de la noche, que había llegado a una calle sin salida. Entonces unas manos se aferraron a su cintura, y gritó.
Capítulo 15
Tom había decidido ir a dar un paseo. Aún le daba vueltas en la cabeza lo que había pasado, las palabras de Isaias, todo. Caminó por las calles para llegar a la plaza. Entonces su corazón se detuvo unos segundos. Era ella, sola. La vio levantarse y mirar algo asustada a los tipos borrachos que se acercaban, y comenzó a caminar en otra dirección, pero al parecer los tipos querían molestarla, pues la siguieron.
-No en esa dirección preciosa, recuerda que esa calle no tiene salida –dijo hablando solo, la vio justamente entrar ahí, así que echó a correr como pudo. Luego de unas cuadras, la garganta le quemaba y casi le faltaba el aire. Había cruzado las calles a punto de ser atropellado pero no le importo. Ella era más importante, no podía permitir que nada le pasara. Ella caminaba rápido, tomó un atajo para evitarse a los tipos borrachos, y cuando la vio por fin, se acercó a ella y la agarró fuertemente de la cintura. Ella chilló, pero el le tapó la boca –shh… soy yo.
-¿Tom? –su voz quebrada. El asintió y la arrastró para que se escondieran tras un auto que estaba estacionado. Se quedaron callados observando a los confundidos tipos que miraban a todos lados, hasta que finalmente se fueron. Suspiraron, Tom aún respiraba algo agitado luego de la carrera.
-¿Estás llorando? Tranquila, no pasó nada. –la estrechó entre sus brazo con fuerza. Ella lloró silenciosamente en el pecho de Tom.
-¿Puedo quedarme en tu casa? Dormiré en el sofá –preguntó ella temblorosa.
-Claro, avisa a tu madre –dijo Tom. Ella lo miró y negó con la cabeza -¿peleaste con ella?
-No me lo recuerdes, llévame a tu casa, por favor –pidió ella. Tom asintió, la ayudó a levantarse, pasó su brazo alrededor de los hombros de la chica, y caminaron hasta la casa de Tom.
-¿____? –la madre de Tom los sobresaltó. Ella la saludó afectuosamente. No quiso preguntarle el motivo de la hora en que estaba ahí, sabía que la madre de ____ era algo complicada, y que recurría a Tom cada vez que necesitaba protección. Así que les ofreció comida, rieron un rato. Ella se distrajo bastante, lo necesitaba. Tom la observaba silenciosamente, repentinamente el enojo se había esfumado.
-Tú dormirás en mi habitación, y yo en el sofá ¿está claro? –ella le sonrió, no le gustaba ser molestia. Iba a protestar, pero el negó –y nada de reclamos.
-Gracias –dijo ella mientras lo abrazaba con toda su fuerza. Él le acariciaba el cabello con delicadeza.
-No importa la hora que sea, en la situación que estemos, si necesitas algo me llamas, sabes que siempre estaré dispuesto para ti –susurró Tom en su oído. Le causó un leve temblor el roce del aliento de Tom cerca de su cuello.
-No me dejes sola –le pidió.
-Nunca –aseguró Tom. Le tomó la mano y la llevó caminando hasta su habitación, entraron y ambos se sentaron en la cama -¿necesitas algo para dormir?
-Sí –susurró ella. Tom buscó algo en su armario. –te daré una de mis poleras, y creo que Jenny se ha dejado unos shorts deportivos, iré a ver.
Luego trajo exactamente lo que le dijo, la dejó vestirse tranquila. Ella lo llamó luego de un rato. La miró de pies a cabeza y le sonrió. Con todo se veía hermosa, cualquier cosa que usara. Se acercó a ella y le besó la frente.
-Acuéstate preciosa, necesitas descansar –le susurró Tom.
-Quédate conmigo, estoy segura que tu madre no se molestará –la petición de ____ lo hizo sentir muchas cosas, lanzó un largo suspiro y cerró los ojos un momento. Relájate, se dijo a si mismo.
-S… si tú quieres –dijo con la voz entrecortada. Ella le sonrió y lo abrazó fuerte. Casi lo asfixio con la fuerza que lo abrazó. Ella se tiró en la cama y el también, se rieron porque se dieron un cabezazo. Luego se quedaron charlando un rato. Tom la observaba reírse de esa manera dulce y despreocupada, que lograba estando con él.
-Tom, te debo una disculpa –dijo ella luego de un rato.
-¿Por? –preguntó Tom.
-Haberte dejado solo en la fiesta, no fue tu culpa, pero me di cuenta cuando ya te habías ido que me comporté como una mierda yéndome con Bill y besándolo –dijo ella suspirando. Tom sonrió, ella se disculpó. Lo había hecho sentir mejor –aunque tengo una pregunta -¡oh no! Pensó Tom, su amiga tenía una característica muy clara, era directa para decir las cosas, dolieran o no.
-Dime lo que sea –dijo Tom tenso.
-¿Ibas a besarme mientras bailábamos, o solo fue el efecto del alcohol en mi cabeza?
Tom había decidido ir a dar un paseo. Aún le daba vueltas en la cabeza lo que había pasado, las palabras de Isaias, todo. Caminó por las calles para llegar a la plaza. Entonces su corazón se detuvo unos segundos. Era ella, sola. La vio levantarse y mirar algo asustada a los tipos borrachos que se acercaban, y comenzó a caminar en otra dirección, pero al parecer los tipos querían molestarla, pues la siguieron.
-No en esa dirección preciosa, recuerda que esa calle no tiene salida –dijo hablando solo, la vio justamente entrar ahí, así que echó a correr como pudo. Luego de unas cuadras, la garganta le quemaba y casi le faltaba el aire. Había cruzado las calles a punto de ser atropellado pero no le importo. Ella era más importante, no podía permitir que nada le pasara. Ella caminaba rápido, tomó un atajo para evitarse a los tipos borrachos, y cuando la vio por fin, se acercó a ella y la agarró fuertemente de la cintura. Ella chilló, pero el le tapó la boca –shh… soy yo.
-¿Tom? –su voz quebrada. El asintió y la arrastró para que se escondieran tras un auto que estaba estacionado. Se quedaron callados observando a los confundidos tipos que miraban a todos lados, hasta que finalmente se fueron. Suspiraron, Tom aún respiraba algo agitado luego de la carrera.
-¿Estás llorando? Tranquila, no pasó nada. –la estrechó entre sus brazo con fuerza. Ella lloró silenciosamente en el pecho de Tom.
-¿Puedo quedarme en tu casa? Dormiré en el sofá –preguntó ella temblorosa.
-Claro, avisa a tu madre –dijo Tom. Ella lo miró y negó con la cabeza -¿peleaste con ella?
-No me lo recuerdes, llévame a tu casa, por favor –pidió ella. Tom asintió, la ayudó a levantarse, pasó su brazo alrededor de los hombros de la chica, y caminaron hasta la casa de Tom.
-¿____? –la madre de Tom los sobresaltó. Ella la saludó afectuosamente. No quiso preguntarle el motivo de la hora en que estaba ahí, sabía que la madre de ____ era algo complicada, y que recurría a Tom cada vez que necesitaba protección. Así que les ofreció comida, rieron un rato. Ella se distrajo bastante, lo necesitaba. Tom la observaba silenciosamente, repentinamente el enojo se había esfumado.
-Tú dormirás en mi habitación, y yo en el sofá ¿está claro? –ella le sonrió, no le gustaba ser molestia. Iba a protestar, pero el negó –y nada de reclamos.
-Gracias –dijo ella mientras lo abrazaba con toda su fuerza. Él le acariciaba el cabello con delicadeza.
-No importa la hora que sea, en la situación que estemos, si necesitas algo me llamas, sabes que siempre estaré dispuesto para ti –susurró Tom en su oído. Le causó un leve temblor el roce del aliento de Tom cerca de su cuello.
-No me dejes sola –le pidió.
-Nunca –aseguró Tom. Le tomó la mano y la llevó caminando hasta su habitación, entraron y ambos se sentaron en la cama -¿necesitas algo para dormir?
-Sí –susurró ella. Tom buscó algo en su armario. –te daré una de mis poleras, y creo que Jenny se ha dejado unos shorts deportivos, iré a ver.
Luego trajo exactamente lo que le dijo, la dejó vestirse tranquila. Ella lo llamó luego de un rato. La miró de pies a cabeza y le sonrió. Con todo se veía hermosa, cualquier cosa que usara. Se acercó a ella y le besó la frente.
-Acuéstate preciosa, necesitas descansar –le susurró Tom.
-Quédate conmigo, estoy segura que tu madre no se molestará –la petición de ____ lo hizo sentir muchas cosas, lanzó un largo suspiro y cerró los ojos un momento. Relájate, se dijo a si mismo.
-S… si tú quieres –dijo con la voz entrecortada. Ella le sonrió y lo abrazó fuerte. Casi lo asfixio con la fuerza que lo abrazó. Ella se tiró en la cama y el también, se rieron porque se dieron un cabezazo. Luego se quedaron charlando un rato. Tom la observaba reírse de esa manera dulce y despreocupada, que lograba estando con él.
-Tom, te debo una disculpa –dijo ella luego de un rato.
-¿Por? –preguntó Tom.
-Haberte dejado solo en la fiesta, no fue tu culpa, pero me di cuenta cuando ya te habías ido que me comporté como una mierda yéndome con Bill y besándolo –dijo ella suspirando. Tom sonrió, ella se disculpó. Lo había hecho sentir mejor –aunque tengo una pregunta -¡oh no! Pensó Tom, su amiga tenía una característica muy clara, era directa para decir las cosas, dolieran o no.
-Dime lo que sea –dijo Tom tenso.
-¿Ibas a besarme mientras bailábamos, o solo fue el efecto del alcohol en mi cabeza?
Capítulo 16
Ella sintió el cuerpo de Tom tensarse a su lado. Siempre le sucedía cuando se ponía nervioso en una situación tensa.
-Yo… -Tom no tenía idea que mentira inventar, se le agotaban las ideas una a una. –creo que me dejé llevar, ya sabes, la música, las luces no lo sé, la situación –dijo él mientras sus manos sudaban del nerviosismo y su corazón latía fuerte –estabas muy linda esa noche y ya sabes… lo siento, actué como un idiota.
-No te preocupes Tom, por si te diste cuenta, estaba a punto de seguirte el beso, así que no eres el único culpable –dijo ella con relajación. Tom sintió un escalofrío recorrer su cuerpo.
-Sí, pero olvidemos esa noche, es pasado –dijo Tom sonando seguro, pero sabía que no iba a olvidarla fácilmente, pues había sido la noche en que casi triunfo, y que de un segundo a otro le arrebataron a su chica.
Al día siguiente, ____ tenía que ir a su hogar a buscar ropa y probablemente se encontraría con su madre, así que Tom se ofreció para estar con ella. Pero se negó, diciendo que los problemas tenía que resolverlos ella esta vez.
Así que finalmente, su madre y ella se “arreglaron”, Tom sabía que era temporal, pero prefirió seguirle la corriente. Y bueno, con el pasar de los días la tortura de Tom se fue intensificando poco a poco. Ella y Bill hacían todo juntos, aunque ya no pasaba a recogerla, pues ella le había dejado claro que su mejor amigo pasaba por ella.
-¿Ya dejaste de tirarte a Smith? –preguntó Georg con una sonrisa malévola.
-Olvidemos la apuesta Georg, no quiero ocupar tu moto por una estúpida y absurda apuesta –susurró Tom. Georg suspiró.
-¿Intentando remendar los errores para enamorar a tu chica? –preguntó Georg. Tom asintió. –está con Bill ¿cierto? –Tom asintió de nuevo –oh, es un golpe bajo.
-Ni me lo recuerdes, gracias –dijo Tom de forma irónica.
-No te la tomes conmigo hermano, yo sé que puedes conseguirla, pero realmente debes esforzarte –dijo Georg ahora más serio. –si realmente la amas, lo lograrás.
-Eso espero, no quiero tener que seguir sufriendo otro montón de años. –dijo Tom –soy un cursi lo sé, pero de verdad la amo.
-No eres cursi amigo, yo recién estoy comenzando y Karla ya me tiene arrastrándome por ella –ambos sonrieron –no te preocupes, sé que ella te elegirá a ti de todas formas.
-¿Cómo lo sabes? –preguntó Tom.
-Piénsalo. ¿A quién recurre ____ cuando tiene problemas? –Tom suspiró -¿quién es el que la acompaña? ¿A quién llama primero cada navidad y año nuevo?
-Yo –susurró Tom. Georg le dio una sonrisa
-Viste, ella pronto se dará cuenta, cuando el imbécil de Bill le haga cualquier cosa, o la decepcione, ella se percatará de que la mejor opción ha estado ahí, todo lo que ella quiere está bajo su nariz –dijo Georg sonriendo. Tom asintió más optimista. Quizás Georg tenía razón.
Pero luego de ese día comenzó a dudar. ¿La razón?...
-Tom –dijo ella con una enorme sonrisa mientras lo abrazaba.
-Hola princesa ¿cómo has estado? –preguntó a su mejor amiga mientras pasaba los brazos alrededor del su delgado cuerpo.
-¡Genial! Tengo algo que contarte –dijo con una sincera sonrisa.
-¿Qué pasa? –preguntó Tom.
-Es que… Bill y yo somos novios –dijo con un saltito. Tom la miró serio durante un momento. Luego le sonrió lo mejor que pudo, aunque esa sonrisa no tenía nada de real, hasta ella que no era muy buena dándose cuenta de lo que Tom hacía, se percató.
-Eso… eso es genial linda –le dijo besando su frente –yo… ahora tengo que salir, te quiero. –casi corrió del lugar, no podía ponerse a llorar frente a ella de nuevo. Pero en su camino chocó con alguien conocido.
-¿Tom? ¿Estás bien? –la voz de Amy lo distrajo.
-Sí, no te preocupes –dijo sin ánimo. Ella lo detuvo cuando el se disponía a pasar.
-No te creo, has estado raro… y quería pedirte disculpas por lo del baile, fui una estúpida cariño, no sé porque lo hice, me sentí celosa –dijo. Tom creyó que estaba hablando enserio, pues su sonrisa no era falsa.
-Disculpas aceptadas –dijo Tom.
-Ahora las chicas y los chicos tenemos una fiesta en mi casa, ven conmigo, te llevo en mi auto –Tom dudó -¡vamos Tom! Olvidemos las cosas malas por hoy, quizás necesitas una distracción.
-Está bien –dijo Tom dándose por vencido.
-Gustav y Liam no podían venir, pero estará Georg, Oliver, Robert y Paul –dijo Amy alegre. Los otros chicos eran parte del “grupo popular” también. –y estará Felicity, Britanny, Karla la novia de Georg, y Polly –dijo mientras le agarraba la mano para dirigirse a su auto. Tom se sentía tan mal que realmente se dejó llevar.
Llegaron a la gran casa de Amy, sus padres eran ricos y le permitían hacer lo que quería. Así que entraron, y allí estaban los chicos. Georg lo miró sorprendido, pero aún así le sonrió. Le presentó a Karla, su novia. Tom le sonrió como pudo.
Luego de un rato de bebidas alcohólicas, risas, bailes y distorsión, Tom ya estaba lo bastante borracho. Georg lo observaba, notó enseguida que algo le sucedía a uno de sus mejores amigos.
-¿Pasa algo amigo? –le preguntó.
-¡No! La vida es bella, hay que disfrutarla –balbuceó. Estaba bastante borracho –permiso, iré a bailar con las señoritas –se acercó a Felicity y a Amy. Las tomó a ambas por la cintura, mientras se reían.
-Tom peleó o algo así con ____ -le aseguró Georg a su novia.
-¿Por qué lo dices? –preguntó ella con dulzura.
-Míralo, no hubiese venido de otra forma, luego de lo que Amy le hizo a ___ -dijo Georg convencido.
-Creo que tienes razón, quizás deberíamos llevarlo para que no haga alguna estupidez –aseguró Karla. Su novio asintió.
-Tom –Georg se acercó a él. Tom lo miró con una estúpida sonrisa en el rostro. –vámonos, es tarde.
-No me iré –dijo Tom riéndose como baboso.
-Sí, te irás –dijo Georg arrastrándolo, pero el se soltó.
-Veinte minutos y te juro que me voy contigo –Georg lo miró con desconfianza pero aceptó. Tom siguió bailando con Amy, quien estaba disfrutando de esto. Su plan salía a la perfección, sabía que Tom estaba enamorado de ____, luego de la fiesta, así que ahora que estaba indefenso pues Bill y ella eran novios, podía volver a atraerlo para ella.
-Mhm no has perdido el ritmo, Tom –le dijo mientras se acercaba más a él.
-Claro que no –dijo él, aunque le costaba mantener el equilibrio.
-Espero que tampoco hayas perdido otras capacidades –le susurró al oído. Tom sintió la excitación recorrer su cuerpo, pero era por la borrachera, cualquier chica lo hubiese llevado a la cama en ese estado. Amy puso sus manos en el estómago de Tom, acariciando su fuerte abdomen. Tom suspiró, mientras ella miró sus pantalones. Estaba lográndolo. Miró a que el amigo de Tom, Georg, no los viera y lo acorraló contra una pared que quedaba fuera de la vista de todos.
-No he perdido capacidades –susurró Tom sensualmente. Abrió la puerta del baño, y se encerraron allí. Amy reía tontamente. Ella se subió sobre el lavabo. Se besaron con pasión y casi violentamente, inmediatamente Tom bajó sus pantalones mientras ella se desnudaba para él. A pesar de su borrachera, Tom estaba consciente. Necesitaba borrarla de su ser, necesitaba olvidarla.
-Vamos, hazme gritar tu nombre –le dijo Amy sensualmente al oído mientras arañaba su espalda. Tom sonrió tontamente. Y por un momento, se imaginó así pero con ella… con su ____, así que mientras ella terminaba de quitarse la ropa, Tom con desesperación entró dentro de ella. Por cada movimiento, intentaba borrar cada punzada de dolor cuando ____ le decía que quería a Bill. Cada caricia a la chica con la que estaba intentaba olvidar esa fiesta, los besos que ella no le daba a él. Con cada beso, intentó borrar el día en que la besó, ese día que quedó marcado en su piel.
-¡Sigue, Tom! –gritó ella. Entonces se percató que ninguna de esas chicas sería como _____, nunca jamás. Cuando terminaron y Tom se vistió, se sentía aún peor. –mi amor, te veo otro día –dijo cuando el chico se acercó a Georg para irse. Le besó los labios frente a todos.
-¿Qué fue eso? –preguntó Georg luego. Tom levantó los hombros confundido, no tenía idea que pasaba, pero no se sentía bien. Lo dejaron en su casa, luego del regaño de su madre, se recostó totalmente borracho y comenzó a llorar otra vez, como cada maldito día.
Ella sintió el cuerpo de Tom tensarse a su lado. Siempre le sucedía cuando se ponía nervioso en una situación tensa.
-Yo… -Tom no tenía idea que mentira inventar, se le agotaban las ideas una a una. –creo que me dejé llevar, ya sabes, la música, las luces no lo sé, la situación –dijo él mientras sus manos sudaban del nerviosismo y su corazón latía fuerte –estabas muy linda esa noche y ya sabes… lo siento, actué como un idiota.
-No te preocupes Tom, por si te diste cuenta, estaba a punto de seguirte el beso, así que no eres el único culpable –dijo ella con relajación. Tom sintió un escalofrío recorrer su cuerpo.
-Sí, pero olvidemos esa noche, es pasado –dijo Tom sonando seguro, pero sabía que no iba a olvidarla fácilmente, pues había sido la noche en que casi triunfo, y que de un segundo a otro le arrebataron a su chica.
Al día siguiente, ____ tenía que ir a su hogar a buscar ropa y probablemente se encontraría con su madre, así que Tom se ofreció para estar con ella. Pero se negó, diciendo que los problemas tenía que resolverlos ella esta vez.
Así que finalmente, su madre y ella se “arreglaron”, Tom sabía que era temporal, pero prefirió seguirle la corriente. Y bueno, con el pasar de los días la tortura de Tom se fue intensificando poco a poco. Ella y Bill hacían todo juntos, aunque ya no pasaba a recogerla, pues ella le había dejado claro que su mejor amigo pasaba por ella.
-¿Ya dejaste de tirarte a Smith? –preguntó Georg con una sonrisa malévola.
-Olvidemos la apuesta Georg, no quiero ocupar tu moto por una estúpida y absurda apuesta –susurró Tom. Georg suspiró.
-¿Intentando remendar los errores para enamorar a tu chica? –preguntó Georg. Tom asintió. –está con Bill ¿cierto? –Tom asintió de nuevo –oh, es un golpe bajo.
-Ni me lo recuerdes, gracias –dijo Tom de forma irónica.
-No te la tomes conmigo hermano, yo sé que puedes conseguirla, pero realmente debes esforzarte –dijo Georg ahora más serio. –si realmente la amas, lo lograrás.
-Eso espero, no quiero tener que seguir sufriendo otro montón de años. –dijo Tom –soy un cursi lo sé, pero de verdad la amo.
-No eres cursi amigo, yo recién estoy comenzando y Karla ya me tiene arrastrándome por ella –ambos sonrieron –no te preocupes, sé que ella te elegirá a ti de todas formas.
-¿Cómo lo sabes? –preguntó Tom.
-Piénsalo. ¿A quién recurre ____ cuando tiene problemas? –Tom suspiró -¿quién es el que la acompaña? ¿A quién llama primero cada navidad y año nuevo?
-Yo –susurró Tom. Georg le dio una sonrisa
-Viste, ella pronto se dará cuenta, cuando el imbécil de Bill le haga cualquier cosa, o la decepcione, ella se percatará de que la mejor opción ha estado ahí, todo lo que ella quiere está bajo su nariz –dijo Georg sonriendo. Tom asintió más optimista. Quizás Georg tenía razón.
Pero luego de ese día comenzó a dudar. ¿La razón?...
-Tom –dijo ella con una enorme sonrisa mientras lo abrazaba.
-Hola princesa ¿cómo has estado? –preguntó a su mejor amiga mientras pasaba los brazos alrededor del su delgado cuerpo.
-¡Genial! Tengo algo que contarte –dijo con una sincera sonrisa.
-¿Qué pasa? –preguntó Tom.
-Es que… Bill y yo somos novios –dijo con un saltito. Tom la miró serio durante un momento. Luego le sonrió lo mejor que pudo, aunque esa sonrisa no tenía nada de real, hasta ella que no era muy buena dándose cuenta de lo que Tom hacía, se percató.
-Eso… eso es genial linda –le dijo besando su frente –yo… ahora tengo que salir, te quiero. –casi corrió del lugar, no podía ponerse a llorar frente a ella de nuevo. Pero en su camino chocó con alguien conocido.
-¿Tom? ¿Estás bien? –la voz de Amy lo distrajo.
-Sí, no te preocupes –dijo sin ánimo. Ella lo detuvo cuando el se disponía a pasar.
-No te creo, has estado raro… y quería pedirte disculpas por lo del baile, fui una estúpida cariño, no sé porque lo hice, me sentí celosa –dijo. Tom creyó que estaba hablando enserio, pues su sonrisa no era falsa.
-Disculpas aceptadas –dijo Tom.
-Ahora las chicas y los chicos tenemos una fiesta en mi casa, ven conmigo, te llevo en mi auto –Tom dudó -¡vamos Tom! Olvidemos las cosas malas por hoy, quizás necesitas una distracción.
-Está bien –dijo Tom dándose por vencido.
-Gustav y Liam no podían venir, pero estará Georg, Oliver, Robert y Paul –dijo Amy alegre. Los otros chicos eran parte del “grupo popular” también. –y estará Felicity, Britanny, Karla la novia de Georg, y Polly –dijo mientras le agarraba la mano para dirigirse a su auto. Tom se sentía tan mal que realmente se dejó llevar.
Llegaron a la gran casa de Amy, sus padres eran ricos y le permitían hacer lo que quería. Así que entraron, y allí estaban los chicos. Georg lo miró sorprendido, pero aún así le sonrió. Le presentó a Karla, su novia. Tom le sonrió como pudo.
Luego de un rato de bebidas alcohólicas, risas, bailes y distorsión, Tom ya estaba lo bastante borracho. Georg lo observaba, notó enseguida que algo le sucedía a uno de sus mejores amigos.
-¿Pasa algo amigo? –le preguntó.
-¡No! La vida es bella, hay que disfrutarla –balbuceó. Estaba bastante borracho –permiso, iré a bailar con las señoritas –se acercó a Felicity y a Amy. Las tomó a ambas por la cintura, mientras se reían.
-Tom peleó o algo así con ____ -le aseguró Georg a su novia.
-¿Por qué lo dices? –preguntó ella con dulzura.
-Míralo, no hubiese venido de otra forma, luego de lo que Amy le hizo a ___ -dijo Georg convencido.
-Creo que tienes razón, quizás deberíamos llevarlo para que no haga alguna estupidez –aseguró Karla. Su novio asintió.
-Tom –Georg se acercó a él. Tom lo miró con una estúpida sonrisa en el rostro. –vámonos, es tarde.
-No me iré –dijo Tom riéndose como baboso.
-Sí, te irás –dijo Georg arrastrándolo, pero el se soltó.
-Veinte minutos y te juro que me voy contigo –Georg lo miró con desconfianza pero aceptó. Tom siguió bailando con Amy, quien estaba disfrutando de esto. Su plan salía a la perfección, sabía que Tom estaba enamorado de ____, luego de la fiesta, así que ahora que estaba indefenso pues Bill y ella eran novios, podía volver a atraerlo para ella.
-Mhm no has perdido el ritmo, Tom –le dijo mientras se acercaba más a él.
-Claro que no –dijo él, aunque le costaba mantener el equilibrio.
-Espero que tampoco hayas perdido otras capacidades –le susurró al oído. Tom sintió la excitación recorrer su cuerpo, pero era por la borrachera, cualquier chica lo hubiese llevado a la cama en ese estado. Amy puso sus manos en el estómago de Tom, acariciando su fuerte abdomen. Tom suspiró, mientras ella miró sus pantalones. Estaba lográndolo. Miró a que el amigo de Tom, Georg, no los viera y lo acorraló contra una pared que quedaba fuera de la vista de todos.
-No he perdido capacidades –susurró Tom sensualmente. Abrió la puerta del baño, y se encerraron allí. Amy reía tontamente. Ella se subió sobre el lavabo. Se besaron con pasión y casi violentamente, inmediatamente Tom bajó sus pantalones mientras ella se desnudaba para él. A pesar de su borrachera, Tom estaba consciente. Necesitaba borrarla de su ser, necesitaba olvidarla.
-Vamos, hazme gritar tu nombre –le dijo Amy sensualmente al oído mientras arañaba su espalda. Tom sonrió tontamente. Y por un momento, se imaginó así pero con ella… con su ____, así que mientras ella terminaba de quitarse la ropa, Tom con desesperación entró dentro de ella. Por cada movimiento, intentaba borrar cada punzada de dolor cuando ____ le decía que quería a Bill. Cada caricia a la chica con la que estaba intentaba olvidar esa fiesta, los besos que ella no le daba a él. Con cada beso, intentó borrar el día en que la besó, ese día que quedó marcado en su piel.
-¡Sigue, Tom! –gritó ella. Entonces se percató que ninguna de esas chicas sería como _____, nunca jamás. Cuando terminaron y Tom se vistió, se sentía aún peor. –mi amor, te veo otro día –dijo cuando el chico se acercó a Georg para irse. Le besó los labios frente a todos.
-¿Qué fue eso? –preguntó Georg luego. Tom levantó los hombros confundido, no tenía idea que pasaba, pero no se sentía bien. Lo dejaron en su casa, luego del regaño de su madre, se recostó totalmente borracho y comenzó a llorar otra vez, como cada maldito día.
HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS CAPITULOS ... ESPERO Y LES GUSTE ... 3 O MAS Y AGREGO ... HASTA PRONTO :))
Sube pronto
ResponderEliminarAy no Tom volvio a caer! Sigueaa Virgii
ResponderEliminarHayy no pobre Tom, es increíble que la raya no se haya dado cuenta de que Tom se muere x ella, espero que cuando Bill le haga algo o que ella se de cuenta de lo que siente Tom x ella no sea demasiado tarde.. me encanto virgi espero los próximos caps
ResponderEliminarSubeee
ResponderEliminarSubeeeeee
ResponderEliminarQue pasoo? Por que no subes?
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